Buscador
cerrar

Los Alcores de Carmona

La curiosa historia de la ginebra rosa

La destilería Los Alcores de Carmona ha pasado de facturar 140.000 euros en 2013 a una previsión de 10 millones de euros en 2015. Detrás de este milagro hay una combinación de suerte y espíritu innovador, fruto de la cual nació Puerto de Indias Strawberry, la ginebra rosa con sabor a fresa.

David Ramos | 27/03/2016
Linkedin Whatsapp
José Antonio Rodríguez, cofundador de Alcores de Carmona.
José Antonio Rodríguez, cofundador de Alcores de Carmona.

El auge que ha experimentado el gin-tonic en los últimos años ha provocado el aumento del consumo de ginebra y la aparición de múltiples marcas que aprovechan el tirón para subirse a esta ola. Sin embargo, no es nada fácil cabalgar en ella, ya que la competencia es muy dura y hay un puñado de firmas en manos de las grandes distribuidoras de bebidas que copan el mercado. Estas barreras de entrada son especialmente notorias en hostelería, puesto que las marcas más conocidas acaparan todo el espacio en los anaqueles de los bares de copas. Sin embargo, Puerto de Indias Strawberry se ha convertido es una de las ginebras de moda en Andalucía. Y ya se está extendiendo a buena parte del territorio nacional y el extranjero. ¿Cómo lo ha logrado? La  respuesta está en la diferenciación. Y aquí es donde aparece la casualidad y el talento para saber aprovecharla.

Un golpe de suerte

Según la leyenda, un incendio en la fábrica de American Tobacco Company dio lugar a la marca Lucky Strike. El tabaco almacenado no ardió sino que se tostó. En vez de tirarlo, la compañía decidió venderlo, teniendo muy buena acogida. Los Alcores de Carmona tuvo un golpe de suerte similar.

Aunque se trata de una de las destilerías más antiguas de Andalucía, cuyos orígenes se remontan a 1880, los actuales propietarios se hicieron cargo de ella en 2001, salvándola del cierre. En estas instalaciones se elaboraba anís, y así se siguió haciendo cuando los hermanos Rodríguez y otros tres socios se hicieron cargo de ella.

Sin embargo, el anís se vendía cada vez menos, por lo que empezaron a preparar otros productos, como pacharán y licor de naranja o de limón. Este interés en la ampliación de su oferta les llevó a tratar de recuperar una vieja fórmula para macerar uvas en aguardiente, con la idea de venderlas en tarros. Entonces, se les ocurrió replicar la fórmula pero con fresas. “En 2013, pensamos en macerar fresas en alcohol para poner una fresa con un toque alcohólico en coctelería, pastelería, heladería, etc. Hicimos una pequeña cantidad. Mientras hizo frío, al principio de la temporada de fresa de Huelva, salió muy bien. Pero cuando nos propusimos una producción mayor, vino el calor y la fresa quedó muy blanda, casi como una mermelada de fresa con alcohol”, explica José Antonio Rodríguez, cofundador de la empresa.

Justo en aquel momento, la compañía había recuperado la fórmula de una ginebra que se elaboraba en la destilería en los años 40 del siglo pasado. “Con esa fórmula de ginebra seca, cogimos el alcohol que estaba macerando las fresas, al que ya no íbamos a dar utilidad, y lo destilamos con enebro. Así salió nuestra ginebra de fresa”, precisa. “Es la combinación de la casualidad, imaginación y atrevimiento de sacar un producto innovador. Y acertamos con ello. Hemos tenido suerte, pero si no echas los cupones, es difícil que te toque”, añade.

La expansión de la ginebra fue como una mancha de aceite. Comenzó con una pequeña producción, apenas un palé con menos de 1.000 botellas. No duraron ni 15 días. “Empezamos a probar el producto en Carmona, nuestro pueblo. Desde que se dio a conocer aquí, fue como una fogata. Se extendió a El Viso del Alcor, Mairena del Alcor, Sevilla… y luego a Córdoba, Huelva, etc. Todo el que la probaba, la quería. Nos llamaban los distribuidores de cada pueblo. En 2013 teníamos tres distribuidores y ahora son alrededor de 300”, comenta.

Su ginebra era todo un pelotazo. Y sin hacer publicidad. “Sólo hemos salido en medios de comunicación que se han interesado en el producto. El que manda en todo es el cliente final. Sin un cartel en la carretera ni publicidad en radio o periódicos, la ginebra está siendo demandada en toda España. E incluso fuera de nuestro país. El boca a boca es lo que ha funcionado”, asegura.

El cóctel perfecto

Él éxito de la compañía se basa en la armoniosa combinación de varios ingredientes, entre los que el auge del gin-tonic tiene un peso nada desdeñable. Puerto de Indias ha aparecido en el momento y el lugar adecuado. Desde hace algunos años, el gin-tonic es el combinado más preciado. Además, a diferencia de lo que sucede con otras bebidas, en las que los consumidores son poco dados a los cambios, mezclando siempre la misma marca y refresco, el mundo del gin-tonic es mucho más abierto. El actual bebedor de gin-tonics quiere probar la marca de moda, combinarla con tónicas especiales, añadir botánicos e incluso infusiones, etc. No obstante, en el mercado hay decenas de marcas. ¿Cómo sobresalir?.

Rosa y de fresa. Una ginebra rosa y con un ligero sabor a fresa tenía el terreno abonado para el éxito. “Estamos cansados de que en la barra del bar haya las mismas marcas desde hace 60 años. Y cuando hay algo diferente y el cliente lo prueba y le gusta, te diferencias del resto. Hay infinidad de marcas, pero llama la atención una nueva porque no la conoces”, señala.

Público femenino. Su sabor suave e incluso su color rosa son un reclamo para este público. “Hay muchas mujeres que no han bebido nunca alcohol y ahora están tomando cócteles con nuestra ginebra. Y las mujeres siguen siendo las que hacen la compra, generalmente, así que no les falta en su casa”, especifica Rodríguez.

Premium a precio medio. “Nuestra competencia vende ginebra premium de importación a un alto precio. Nosotros hemos hecho un producto premium a un precio medio –alrededor de 17 euros–, asequible para todo el mundo, desde quien va al Club del Gourmet de El Corte Inglés hasta quien la compra para la botellona”, afirma. De hecho, estarían dispuestos a bajar su precio. “Si pudiéramos vender más, incluso tenemos la idea de bajar el precio. Un whisky de 12 años puede justificar un precio más elevado porque el valor son los años que lleva en barrica. Una ginebra no tiene envejecimiento. Sólo se paga la elaboración y los impuestos. No tiene más”, anota.

Marca Sevilla. “Tener el nombre Puerto de Indias y ser de Sevilla ha sido muy importante. El andaluz se ha identificado con el producto. Además, hablar de Sevilla a nivel nacional e internacional pone una sonrisa en la cara. Y la ciudad es nuestra feria internacional. Hemos notado que cuando la gente viene a la Feria de Abril o a la Semana Santa se crea la demanda en otros puntos. Prueban la ginebra y la piden en su tierra”, asegura.

Fortaleza en el litoral. Buena parte de sus esfuerzos se concentran en la costa y en las islas, con la vista puesta en el mercado internacional. Por ejemplo, este verano tuvo un autobús recorriendo la costa andaluza y levantina. “Nuestro escaparate internacional está en Málaga, Ibiza e las Islas Canarias, donde la prueban los alemanes e ingleses”, reseña.

Crecimiento con mucha cautela. “Empezamos trabajando con distribuidores pequeños, que siempre pagan al contado. Eso nos ha ayudado”, explica. Pero la autofinanciación tiene sus inconvenientes. “Ahora mismo no tendríamos capacidad para un cliente que pidiese un millón de botellas. Necesitamos crecer poco a poco e ir adecuándonos a la demanda”, señala Rodríguez. También produce una ginebra premium seca -Classic- y otra de sabor intenso y aromas frutales -Pure Black Editiom.

Inversión para crecer. Para seguir ese crecimiento ordenado, la compañía ha tenido que ir adaptándose. “El embotellado en 2013 era manual y hemos invertido en maquinaria semiautomática para agilizar el proceso”, señala el cofundador de la empresa. La destilería ha multiplicado por diez su capacidad y ahora puede producir hasta 12.000 botellas diarias. Y también ha mejorado el etiquetado y taponado. “Entre maquinaria, depósitos y alambiques, hemos invertido unos 400.000 euros”, precisa. Además, la compañía va a construir unas nuevas instalaciones de almacenaje, para lo que destinará entre 200.000 y 300.000 euros.

Nuevos canales. También ha tenido que modificar su distribución: “Los canales que teníamos antes eran la venta directa al distribuidor y a los bares de la comarca. Ahora hay cerca de 300 distribuidores. Y también llegamos a la gran distribución, aunque el 80% de la venta sigue siendo en hostelería”.

Inicio de la exportación. El éxito ha trascendido nuestras fronteras y su ginebra ya se exporta a Reino Unido, Portugal y Holanda. Además, tiene contactos en EE UU, México y algunos países de Sudamérica y Asia. Para ello, ha tenido que conformar un equipo de exportación.

Los tragos más amargos

Los Alcores de Carmona parece estar manejando bien su crecimiento, pero debe afrontar ciertos retos.

Lo bueno se copia. Rodríguez reconoce que ya hay varias compañías que han sacado un producto parecido a su ginebra de fresa: “Cuando se lanza algo novedoso, todo el mundo se quiere subir al carro, pero el público pide Puerto de Indias. Nuestro nombre ha hecho marca y el público no pide ginebra de fresa, sino Puerto de Indias”.

El rodillo de las grandes. El sector de las bebidas alcohólicas está dominado por dos grandes grupos, con mucha influencia sobre los actores del sector, tanto en la hostelería como en la gran distribución. “Estamos luchando con multinacionales de la bebida, que hacen convenios millonarios con locales de copas. No podemos llegar ahí. Pero el que manda es el público. Y si este demanda nuestra ginebra, están obligados a tenerla”.

¿Y después de la moda? Aunque el gin-tonic sea muy popular actualmente, lleva varios años de moda y hay que estar preparados para cuando decaiga. Además, una vez que pase el efecto de la novedad de su ginebra de fresa, el consumo podría decaer. “Tenemos proyectos nuevos. Aunque somos una empresa con mucha antigüedad, somos innovadores. Y no vamos a dejar de tener proyectos que vayan saliendo”, asegura Rodríguez. Por ejemplo, acaba de lanzar Pure Black Edition, una ginebra premium de sabor intenso que incorpora aromas frutales característicos de Andalucía. como naranja, limón o azahar. Y añade: “Todo el mundo lleva tiempo diciendo que va a pasar, pero la ginebra ha creado alrededor una industria que ninguna otra bebida alcohólica ha logrado generar: gintonerías, tónicas de diferentes formatos y sabores, botánicos… Esto va a hacer que sea difícil desbancarla”, declara.

Descenso del consumo. La venta de bebidas alcohólicas se ha reducido en los últimos años. La crisis es uno de los motivos, pero también hay otra causa menos coyuntural: la mala imagen del sector. “Apostamos por el consumo moderado, pero beber hoy en día casi parece una ofensa”, lamenta Rodríguez.

"

Borrachera de éxito

Los Alcores de Carmona facturó cerca de 140.000 en 2013. Apenas dos años después, estima que unos ingresos de 10 millones de euros en el 2015. En 2014 ya registró unas ventas de cinco millones, por lo que sus previsiones no parecen nada exageradas. Y eso a pesar de que la mayor parte de su facturación –en torno al 65%– viene de Andalucía, aunque su peso, poco a poco, se va reduciendo.

"
Suscríbete
  • Suscríbete a la revista y consigue 12 números por solo 28,80 € (un 20% menos).

  • Emprendedores en un iPad

    Accede a nuestro Quiosco Digital y disfruta de la revista en tu tableta, estés donde estés.

  • ¿Quieres recibir todas las semanas lo mejor de Emprendedores en tu correo? Solo tiene que darte de alta en nuestra Newsletter.


Encuentra tu franquicia