15/06/2010
Una pequeña selección de chistes para tiempos de crisis
¡Va de economistas!
Después de ajustes fiscales, ataques al euro y fondos de rescate, queremos acabar estas páginas con una pequeña sonrisa, cómo no, en la que los economistas son las estrellas. ¡Sin acritud!
Los economistas se encuentran en la calle. Uno pregunta: “Qué tal está tu mujer?” El otro responde “¿En relación a qué?”
- Un matemático, un estadístico y un economista presentándose a una entrevista para el mismo trabajo.
El entrevistador llama al matemático y pregunta “¿A qué es igual dos más dos?”. “A cuatro”, replica el matemático. “¿Cuatro exactamente?”, pregunta el entrevistador. Sumamente sorprendido el matemático mira al entrevistador y responde “Si, cuatro exactamente”.
Luego el entrevistador llama al estadístico y le realiza la misma pregunta “¿A qué es igual dos más dos?”
El estadístico responde: “En promedio, cuatro, con un más-menos 10% de confianza, pero en promedio, cuatro”.
Por último el entrevistador llama al economista y plantea la misma pregunta: “¿A qué es igual dos más dos?” El economista se levanta, cierra la puerta, baja la persiana, aproxima su silla a la del entrevistador y, en voz baja, dice “¿A qué desea usted que sea igual?”
P: ¿Cuántos economistas neoclásicos hacen falta para cambiar una bombilla?
R1: Dos: uno para que asuma la existencia de una escalera y otro para cambiar la bombilla.
R2: Ninguno, todos están esperando a que la mano invisible del mercado corrija el desequilibrio lumínico.
P: ¿Cuántos economistas de Chicago hacen falta para cambiar una bombilla?
R: Ninguno. Si se necesita cambiar la bombilla, el mercado ya se habrá encargado de ello.
Se dice que Cristóbal Colón fue el primer economista: cuando dejó el Puerto de Palos para descubrir América, ignoraba a dónde iba. Cuando llegó, ignoraba dónde estaba. Y, además, lo hizo todo con una beca del Ministerio.








