22/03/2012

Aunque no lo creas, podría tener sentido una teoría de la involución

Empleadosaurios

Charles Darwin tendría en las startups especímenes de sobra para una nueva edición de El origen de las especies. Defendería que hay una clara regresión del homo sapiens hacia los primeros dinosaurios.

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Empleadosaurios

Eladio Simancas, de 29 años, paleontólogo de formación y urbanista de profesión, llega a las 7:40 a las oficinas de Beagle SA, una red social de dating para dueños de perros, resuelto a hacer su trabajo. La puerta acristalada de las acristaladas oficinas de la exclusivísima red canina está cerrada, así que Eladio se frota las manos y saca de una enorme bolsa verde de deporte su disfraz de ficus pandurata. Se viste con calma y se acomoda al lado de una mesita de café.

A las 7:55 aparece el primer empleado de Beagle, Joaquín R. C., con la cabeza gacha, con el cráneo y el cuello en un perfecto ángulo de 90 grados, en perfecta tensión, como un puente colgante, mientras chatea frenéticamente en un dispositivo móvil utilizando sólo los dedos gordos de sus manos, extremadamente desarrollados. La luz que emite el teléfono móvil le da un tono pálido azulado a su rostro. Eladio apunta en su libreta, también camuflada: Reducción del tercer, cuarto y quinto dígitos de las extremidades superiores para un mejor manejo de dispositivos móviles. Clara decoloración de la piel, de aspecto anfibio.

Presencia de tres vértebras soldadas sobre la pelvis.

Siete minutos después llega Martina A. G., con un vaso de cartón–plástico que emite un calor de central nuclear y dibuja un champiñón blanco  sobre el borde. Está hablando por teléfono.
Martina se lleva el vaso a los labios y bebe como si nada. Mientras bebe, sigue hablando, comentando un fin de semana increíble en la sierra. Antes de entrar por la puerta, se acerca al tiesto–ficus–disfraz, comprueba que nadie le ve y vierte lo que queda de contenido del vaso. Eladio, escaldado, apunta: Inusual paladar secundario que les permite al especimen tragar y respirar simultáneamente.

A las 10:00 llega Mario G. R., escuchando música en unos cascos de proporciones aeronáuticas. Arrastra las piernas con desidia por la moqueta y agita los brazos como si estuviera tocando una batería. Eladio apunta, profesionalmente, en su libreta: Cráneo diápsido con dos pares de orificios en la región temporal de la cabeza. Codos orientados hacia atrás en los miembros delanteros. Rodillas orientadas hacia adelante en los miembros traseros.

Doce horas después, acaba la jornada laboral y todos se marchan. Eladio espera un tiempo prudencial, recupera su forma humana y escribe: Todos los empleadosaurios que se conocen hasta hoy comparten modificaciones del esqueleto ancestral de los arcoempleadosaurios. A pesar de que algunos géneros desarrollaron consecuentes adaptaciones que pronunciaron aún más las diferencias estructurales, esos rasgos básicos son considerados como típicos del superorden Empleadosauria.

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