21/09/2009

7 consejos para transformar tu idea en un negocio rentable

De la teoría a la práctica

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Negocio rentable

Una cosa es la idea y otra la práctica. El emprendedor debe ser, al mismo tiempo, un soñador y una persona pragmática.

DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA

1. El 'business plan' como documento guía. El plan de negocio no es un mero trámite para conseguir un crédito o una subvención. El emprendedor debe utilizarlo como un documento de reflexión para plasmar las ideas, clarificarlas y pulirlas. Una especie de autoanálisis permanente de tu enfoque de negocio.

2. Perfecciona tu idea. Puede que tú pienses que tu idea de negocio es la mejor del mundo, pero esta percepción puede no ser real. Antes de ponerla en marcha, compártela con el mayor número de personas posibles: expertos en el sector, profesionales, consumidores, amigos...

3. Un estudio, a fondo, del mercado. Debes obtener la mayor información posible: estudios sectoriales de tu sector, información sobre la competencia, análisis de satisfacción de clientes, prospecciones de futuro, etc. Y aun así, con toda esta información, siempre es difícil acertar en las previsiones.

4. ¿Qué hace la competencia? Investiga quiénes serán los competidores con los que te disputarás el mercado. Así sabrás si tienen un producto muy parecido al nuestro, en qué se diferencian, qué políticas de márketing siguen, qué venden, a qué precio, con qué gastos, qué acciones comerciales desarrollan, etc.

5.Busca tu propuesta de valor. En la medida de lo posible, intenta ofrecer algo que sólo tú poseas: calidad, originalidad, atención al público, servicio postventa... Una idea que vas a poder detectar investigando cuáles son los gustos, deseos y necesidades insatisfechas de tus clientes potenciales.

6.Finanzas realistas. Debes realizar una previsión financiera realista. Asegúrate de que vas a tener un fondo de maniobra suficiente para los primeros meses de actividad. En la previsión de ventas es recomendable calcular un porcentaje de impagados.

7.Prepara un buen Plan B. Prepárate para todas las eventualidades posibles . Por ello conviene que seas previsor y tengas preparados planes de acción para distintos posibles escenarios: optimista, moderado y pesimista. Así dormirás un poco más tranquilo.

El hecho de que Alicia Carrillo montara la escuela Buceo Finisterre, especializada en clases e inmersiones y en la venta y alquiler de material, junto a su hermano le ha dado tranquilidad. Lo que no quita que no haya tenido que trabajar duro para hacerse un hueco en el mercado. “Teníamos preparación y experiencia en buceo. Y el BIC Galicia nos ayudó en la elaboración de nuestro plan de empresa”.

Un amigo les animó a que montaran un centro de buceo, porque en la zona no había nada similar. “Contábamos con una cartera de clientes previa importante ya que habíamos llevado la Escuela del Club Náutico de Finisterre”. Entre sus previsiones, se plantearon cómo les afectaría la entrada en el mercado de un competidor: “Lo llevaríamos bien, porque cuántos más alumnos se formen más clientes habrá para bucear después”.

Pero lo que no habían previsto era la posibilidad de una tercera línea de negocio, “a la que nos adaptamos rápidamente. Al poco de abrir, se presentó un arqueólogo marino con una propuesta de trabajo y ya llevamos tres años dándole servicio de lancha y de buceadores”, asegura.

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