18/02/2009
Tres casos reales
La cofundadora de N-Acción aprovechó el tiempo de la prestación de desempleo para madurar su idea de negocio, el creador de Miqueja.es capitalizó el paro y se lanzó a su aventura empresarial y el director de Mafero Electronics encontró en la Junta de Andalucía la ayuda que necesitaba.
Isabel García Méndez
Inicio del cuerpo del artculo
Santiago Álvarez Barón, fundador de Miqueja.es
Después de trabajar varios años en el departamento de Márketing de empresas como Schweppes, Gillette y Apple, se encontró en la calle afectado por una reestructuración. “Conocía bien el sector del gran consumo y la alimentación y decidí que tenía que montar mi propio negocio. Así que pedí la capitalización del paro y junto con otros socios creamos Cabeceras Management Information, dedicada a chequear los productos que exponían en las cabeceras de las góndolas. Posteriormente monté una consultoría, la empresa Mi Queja es Calidad y su portal de Internet, miqueja.es (portal de mediación entre usuarios y corporaciones)”, recuerda Santiago Álvarez Barón. Las claves para consolidar un proyecto surgido de la necesidad pasan, en su opinión, por “no montar estructuras complejas, ser prácticos en los inicios y testar antes si tu plan de negocios es viable”, concluye.
Final del cuerpo del artculo









