02/11/2009

Qué exigir al franquiciador

Claudio Nóvoa

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UN PLAN DE NEGOCIO MILIMÉTRICO

Hoy es más decisivo que nunca que la central elabore un plan personalizado para cada candidato. “No es lo mismo operar en una calle que en otra, con lo que los cálculos económicos cambiarán”, subraya Vallhonrat.

ACUERDOS CON BANCOS ¿VENTAJOSOS?

Determinadas centrales dan como un valor añadido sus alianzas con bancos para financiar la apertura de los negocios; hoy, con una restricción crediticia galopante, quizás ese elemento diferencial no sea tal. Aunque el franquiciador busque esquemas de financiación específicos con las entidades, éstas analizarán el caso de cada emprendedor por separado, advierte Barbadillo.

SINCERIDAD DESDE YA

Transparencia con los datos acerca de la empresa, así como de los compromisos adquiridos con el emprendedor, sobre todo en el ámbito de la formación y del soporte. Hay que facilitar al candidato –cuando ya sea una opción clara– el contacto con franquiciados ya activos para que pulse el estado real de la compañía.

LAS OBLIGACIONES CLARAS

Los “deberes” del franquiciador han de quedar claros desde el inicio: cómo va a trabajar para el asociado, cómo garantizará el servicio o cómo resolverá los problemas que puedan surgir. Del mismo modo, el contrato ha de ser igual de exigente con las obligaciones del asociado. No olvidemos que la franquicia, al final, es una relación entre dos empresarios que tienen intereses comunes.

TODO SEA POR NO PERDER EL NORTE

Aunque la oferta de locales es hoy mayor que antaño, la central ha de continuar apoyando al candidato en la elección del emplazamiento. “El hecho de que tenga paciencia para esperar a que aparezca el espacio idóneo puede ser un indicativo de que ese franquiciador es serio”, aclara Santiago Barbadillo.

LO BARATO SALE CARO

Ciertas cadenas ofertan rebajas en el derecho de entrada como gancho para atraer a emprendedores. Una alternativa de la que, como poco, hay que desconfiar. Cabe preguntarse si, debido a esa reducción, los servicios al franquiciado también sufrirán mermas; y esto, sin olvidar el agravio comparativo para los integrantes actuales de la red, que pagaron una cantidad mayor; ¿qué pensarán de esa táctica?

BARATO Y BUENO

Existen fórmulas más éticas que ayudan a reducir la inversión, y así llegar a un abanico más amplio de candidatos. Una de ellas consistiría en proponer el leasing de los equipos informáticos y demás aparatos, con lo que disminuye la partida inicial. Otra sería adecuar el modelo de negocio al contexto actual. Tormo pone el ejemplo de una marca que trabaje con locales de 400 metros cuadrados: “Podría desarrollar un nuevo concepto, pero en espacios de 150 metros; eso sí, siempre que sea rentable y viable”.

PROHIBIDAS OBRAS FARAÓNICAS

En una época donde cada euro que se gasta es mirado con lupa, la central debe ser estricta con las previsiones de inversión en la adecuación del local, incluso cuando la ejecutan empresas externas. No es extraño que la obra civil supere con creces el presupuesto contemplado en un principio. A partir de aquí, las cifras iniciales sospechosamente bajas en este campo pueden constituir un claro indicio de engaño, con el que se busca hacer más atractivo el negocio.

EL FRANQUICIADO, UN PASO ADELANTE

Considera Tormo que un candidato sólido no se debería dejar deslumbrar por los atractivos de las marcas. Ha de adoptar una postura activa y valorar la profesionalidad y capacidades de la central, de su fundador y del equipo gestor: “Posteriormente, indagará sobre la posición financiera de la misma en términos de suministro y capacidades de desarrollo”.

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