26/06/2009
De Barcelona al mundo
Si por algo se ha caracterizado Puig desde su fundación en 1914, ha sido por su condición de empresa familiar cerrada a cal y canto a cualquier persona ajena a la saga del fundador. La firma catalana siempre se ha mostrado reacia a la entrada de socios externos, pero ahora parece dispuesta a cambiar esta postura para consolidar su posición internacional.
Pilar Alcázar
- Puig se ríe de la crisis
- Evolución de sus ingresos
- Aspirando alto
- Más que perfumes
- De Barcelona al mundo
Inicio del cuerpo del artculo
Antonio Puig es el fundador del grupo familiar que lleva su nombre
La tercera generación
Durante los cerca de 100 años que lleva funcionando el Grupo Puig, esta empresa familiar ha estado dirigida por su fundador, Antonio Puig, y sus cuatro hijos, que tomaron el relevo en 1940, asumiendo cada uno de ellos un área distinta del negocio. Hasta que en 2004, Marc Puig, hijo del anterior presidente, Mariano Puig, asume la dirección general.
Con las tres generaciones la empresa ha ido marcando hitos, pero han mantenido una cultura hermética en todos los sentidos. Un buen ejemplo de ello es la respuesta que dio Enrique Puig, entonces responsable de comunicación del grupo, a un periodista que quiso saber a cuánto ascendía la operación de compra de la marca Myrurgia: “Por favor, no seamos vulgares hablando de dinero”. Hermetismo con una sonrisa, como el que mantienen ahora.
Férreo protocolo familiar
Otro buen ejemplo de la reserva con la que se llevan los asuntos de esta empresa lo encontramos en algunos de los puntos que incluye su protocolo familiar. Por ejemplo, prohíbe la entrada en la empresa de cualquier miembro de la familia que no esté a la altura de ocupar un puesto de primer nivel: “O está preparado para estar arriba, o no trabajará en Puig”. Para garantizar esa preparación, les obliga a poseer una formación de grado superior y haber trabajado como mínimo cinco años fuera de la empresa.
El protocolo también blinda la empresa para evitar su desmembración, prohibiendo la entrada de familiares políticos en el nivel ejecutivo de la misma o estipulando por escrito que ningún miembro de la familia con el apellido Puig pueda crear productos que supongan una competencia para la firma, si se separan de ella.
Sorprende, por eso, que en un reciente foro empresarial Marc Puig anunciase que está dispuesto a permitir la entrada de socios externos en la compañía. “Es algo que no hemos hecho nunca, pero estaríamos dispuestos a hacerlo en función de las oportunidades que surjan”, asegura. O la posibilidad de salir a Bolsa para generar más valor (algo que hasta hace escasos meses siempre había rechazado).
Final del cuerpo del artculo
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