27/11/2009

PyH Ingeniería, Net Perceptions y La Façana aconsejan a otros emprendedores

Casos prácticos

A la hora de abordar este reportaje, reunimos a un grupo de emprendedores para preguntarles sobre sus principales preocupaciones desde el punto de vista fiscal.

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Juan Manuel López Labrada, fundador de PyH Ingeniería, asegura que la retribución en especie le ha ayudado a su empresa a reduir la presión de los costes laborales en las nóminas de los empleados.

La mayoría respondió: ¿cómo aligerar los costes laborales? La respuesta de los expertos ha sido ésta: Al margen de las fórmulas bonificadas de contratación que te contamos en este dossier y de modificar la jornada laboral (con la lógica modificación del salario), hay pocas medidas que se puedan aplicar en la práctica para rebajar el coste que para un empresario tienen los costes laborales. El único consejo, en algunos casos, es plantearse la retribución en especie. “Siempre respetando el límite que fija la ley: el 30% del salario de los empleados y planteándote bien si la medida te compensa”, apunta Óscar Morales, secretario general de la AEAFT.

SEGUROS MÉDICOS, POR EJEMPLO

Es cierto que no a todo el mundo le funciona, pero sí hemos encontrado pymes que le sacan partido. Como a PyH Ingeniería, una consultora de homologación de vehículos, maquinaria y componentes. “A nosotros nos funcionan los seguros médicos y los gastos de desplazamientos”, comenta Juan Manuel López Labrada, fundador de este negocio hace nueve años. “Aprovecha las posibilidades de las retribuciones en especie a los trabajadores (ten en cuenta que también les motiva)”.

Francisco José Saiz-Ezquerra, director gerente de Net Perceptions, asegura que el mejor consejo es “no meter la pata” con Hacienda.

Francisco José Saiz–Ezquerra, fundador en 2006 de NetPerceptions, una empresa especializada en software para la gestión de expedientes en la Administración Pública, plataformas de contenido multimedia, software corporativo para formación on line, sistemas de e-commerce y herramientas de gestión de contenidos web, resume así el consejo que nos ha dado la mayoría de emprenddores con los que hemos hablado: ”Intenta amoldarte al calendario fiscal férreamente para evitar sanciones innecesarias”. “Si tus beneficios te parecen altos, por ejemplo, es mejor declarar por ellos que no intentar evitarlos; por un lado, ganarás en cuanto a cifras de cara a posibles necesidades financieras y además el valor continuo de la empresa será cada año mayor”.

"NO DEJES DE GANAR DINERO"

Juan Carlos Pastor está de acuerdo con Saiz y añade: “Tienes que tener cuidado con los trapecios. De partida, un empresario no debe plantearse nunca dejar de ganar dinero para evitar pagar más impuestos”. ¿Por qué? “No facturar en diciembre, algo que hacen muchos empresarios, por ejemplo, conlleva riesgos. Tienes que pensar que lo que no va a Impuesto de Sociedades va a IVA y viceversa, con lo que terminas pagándolo por otro lado”.

Antonio Valls está al frente de un negocio híbrido en el casco histórico de Biar (Alicante), La Façana, un hotel-restaurante-agencia de viajes que ha aprovechado subvenciones y realizado inversiones con un criterio fiscal.

Valls lo tiene muy claro a la hora de aconsejar a otros emprendedores: “Estar asesorado es el mejor medio para tomar las decisiones más favorables para tu negocio. A veces esperar, tener paciencia, y hacer las cosas bien hechas te recompensa”.?En su caso, analizar el efecto fiscal de la subvenciones y tener paciencia a la hora de invertir le ayudó a ahorrar dinero.

“A nosotros nos interesaba realizar unas obras en el mes de octubre y la subvención no salía hasta enero siguiente. Aunque nos suponía un retraso, nos esperamos cuatro meses para empezar las obras. Una vez se concede una subvención se comprueba que no se ha llevado a cabo ninguna obra. Por mucha prisa que tengas, te arriesgas a perder la subvención”, explica Valls. Este emprendedor también recuerda que antes de solicitar una subvención tienes que contar con el dinero para cubrir esa inversión. “No puedes depender de la subvención. Si llega, estupendo. Si no, no puedes quedarte al descu- bierto con esa inversión”, matiza.

Por otro lado, “desde un punto de vista fiscal tienes que tener en cuenta que las subvenciones deben contabilizarse cuando se cobran aunque se conceda con anterioridad”, recuerda Antonio Valls. “Los impuestos son algo inevitable para cualquier contribuyente, empresa o particular, pero una previsión adecuada te puede ayudar
a ahorrar”, concluye.

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