23/04/2012

Principales problemas que surgen cuando tienes que dirigir a personas de tu familia

Querido primo, ¡estás despedido!

¿Cómo proteger una empresa familiar de la separación matrimonial de sus propietarios? ¿Cómo despedir a un familiar contratado? ¿Cómo gestionar las disputas personales y profesionales? Hemos buscado respuestas a estas y otras cuestiones familiares... 

Eva Rodriguez

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Crear estructuras de gestión de la empresa

En una empresa familiar, separar lo familiar de lo empresarial resulta muy complicado. Lo mejor para acabar de raíz con este problema es crear estructuras de gobierno adecuadas.

David Martínez recuerda que cuando vivía su padre, el fundador del Grupo Forletter, tenían un problema: la cocina de su casa se convertía con frecuencia en un sala de juntas: “Sábados, domingos, la noche del martes… En cualquier momento, padres y hermanos discutíamos en la cocina si comprar, invertir, despedir, contratar… No es nada profesional. Tomas decisiones según el estado de ánimo. Eso es un grave problema que hay que cortar de inmediato”, aconseja el actual director general de la empresa.

Para atajarlo, Martínez llevó a cabo lo que recomiendan los expertos: profesionalizar la empresa y crear estructuras de gobierno efectivas, “porque si no hay algún ámbito de tiempo y espacio donde tratar los asuntos relativos a la empresa, se van a hacer en espacios no profesionales como la cocina, por ejemplo, y además se tratarán mal: sin un protocolo, sin un acta y sin un método”. En este sentido, las reuniones periódicas, los consejos de familia y las asambleas son los ámbitos donde deben hablarse, tratarse y solucionarse todas las cuestiones de la empresa relacionadas con la familia (propiedad, contratación de familiares, política de sueldos, elaboración de protocolos, procesos de sucesión...).

Principales estructuras de gobierno
Si es tu caso, y quieres dar ese salto cualitativo, que es la profesionalización de la empresa familiar, toma nota de cómo llevarlo a cabo y de las estructuras de gobierno:

Consejo de familia. Es un órgano paralelo al consejo de administración, creado ad hoc para la empresa familiar. En él se tratan los temas de familia que afectan a la empresa. Es la forma de institucionalizar las reuniones familiares cuando el colectivo se ha ampliado. El consejo de familia trabaja para mantener la unidad del conjunto, potenciar el desarrollo del talento entre los miembros de la familia y también facilitar la participación constructiva de todos.

Reuniones de familia. Estos encuentros, aunque más informales que el consejo, son también un instrumento efectivo para mantener la comunicación y los vínculos familiares. “Mi familia: mi padre, presidente del consejo de administración y mis hermanos, directores de dos departamentos, nos juntamos todos los lunes para comer juntos y hablar de cosas del trabajo. Dejamos los fines de semana y nuestro tiempo libre al margen de la empresa”, cuenta Cristina Sánchez, la directora general de Transsix.

Asamblea familiar. David Márquez, director general de Marsán Industrial, explica el concepto: “Celebramos un consejo de familia una vez al año y después realizamos una asamblea familiar: nos reunimos todos en un restaurante, alquilamos una sala para hacer una presentación de cómo va la empresa, de los resultados anuales, de la evolución que ha seguido durante los últimos años. Invitamos a toda la familia, a los familiares accionistas, a sus cónyuges, a los hijos, a los yernos, a la familia política… Con luz y taquígrafos respondemos a sus preguntas: ¿Por qué estáis haciendo esto? ¿Por qué váis aquí?... Presentamos la marcha de la empresa para que no haya ningún tipo de dudas ni problemas”.


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