29/09/2008

¿Te has preguntado cuándo cobrarás al cliente y cuándo pagarás al proveedor?

¿Cómo obtienes liquidez?

Piensa en cómo puedes convertir los ingresos y los gastos en cobros y pagos. No es lo mismo. Un ingreso no te sirve para nada si no eres capaz de transformarlo en un cobro. La mayoría de las empresas que fallece tempranamente lo hace en beneficios como consecuencia de desajustes de caja. De ahí la necesidad de que controles bien los plazos de cobro y pago en el mercado en el que te vayas a mover.

Rafael Galán

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“El capital debe cubrir el fondo de tesorería para garantizar, como mínimo, los pagos y gastos de explotación de un mes del negocio”, aconseja Robert Tornabell.

Un emprendedor que quiera poner en marcha, por ejemplo, una casa rural (eterna idea de negocio a la vuelta de vacaciones), puede no tener dificultades para financiar a largo plazo sus activos. Sin embargo, aunque una casa de turismo rural (el coste del terreno o de las reformas) pueda financiarse mediante un préstamo hipotecario sin problemas, puede que en el corto plazo (los pagos mensuales, quincenales o diarios) no tenga dinero para pagar algo tan básico como la luz, con lo que no podría abrir la casa, no generaría ingresos y... no tendría más remedio que cerrar.

“El emprendedor tiene que saber con qué dinero tiene que pagar a sus proveedores, con qué dinero atender a los vencimientos de préstamos y créditos y con qué pagar a Hacienda y a la Seguridad Social, etc.”, explica Roberto Vieites.

Y es que un emprendedor calcula que necesita una oficina, pero necesita saber antes que lo que va a vender no lo va a cobrar inmediatamente. Por eso tiene que contar con fondos para afrontar gastos. “Tiene que pensar en que, si no va a comenzar a cobrar hasta el quinto mes de actividad, lo mejor es contar con fondos para aguantar ese tiempo, o morirá ahogado antes de saber si su empresa funciona o no”, advierte Ramón Ferrandis, experto en análisis de proyectos del CEEI de Valencia.

Los técnicos con los que hemos hablado para asesorarte nos han asegurado que, si somos capaces de explicarte bien los cuatro siguientes conceptos, ya merece la pena este dossier:

Pago
Es la salida de dinero en efectivo o en otro medio cualquiera (una transferencia, por ejemplo), para hacer frente a gastos, inversiones, proveedores o cancelaciones de créditos.

Cobro
Entrada de dinero en caja, en los bancos con los que trabajas...

Gasto
Importe de la adquisición de bienes y servicios para producir (compra de maquinaria, materias primas, energía...)

Ingreso
Importe de la venta de productos o prestación de servicios.

Hábitos de cobro y pago
Si tienes que pagar antes de cobrar, tu tesorería tiene que ser mayor. Si cobras primero y pagas después, entonces es secundaria. Esto conviene conocerlo por anticipado y volcarlo todo en tu previsión de tesorería. Hay algunas empresas, muy pocas, como supermercados o agencias de viajes, que se pueden permitir un fondo de maniobra negativo, y eso es sólo porque cobran antes de pagar. Debes averiguar cuáles son los hábitos en tu sector.

Previsión de tesorería
“Se trata del resumen mensual de los cobros y pagos que se harán en el plazo de un año”, explica Belén Flecha, técnico del área de Evaluación y Análisis de Proyectos del CEEI Asturias. Resumiendo: dónde, cuándo y cómo entra el dinero, y cuándo tiene que salir. “En las empresas de base tecnológica es diferen-te: ahí se apuesta por la I+D+i desde el principio, con lo que este tipo de negocios tiene un déficit en sus cuentas durante los dos o tres primeros años de vida”, matiza Flecha.

Cuando un negocio arranca, conviene que la tesorería tenga un horizonte de dos semanas, lo más próximo posible a la toma real de decisiones. “Cuando el negocio ya va rodando, puedes hacer una tesorería mensual o trimestral, coincidiendo con la liquidación de impuestos”, plantea Flecha.

Fondo de maniobra
En la inversión inicial debería haber una previsión realista de inversiones y gastos, un porcentaje para imprevistos y, además, un fondo de maniobra que te permita afrontar esos imprevistos o cualquier gasto o inversión no anticipada. Todo eso, claro, incrementa las necesidades de financiación. “No es una garantía para hacer frente a pagos inmediatos, pero un fondo de maniobra negativo sí que puede ser indicativo de problemas”, advierte Ramón Ferrandis.

El coste de los retrasos
Lo normal es que se produzcan retrasos en la puesta en marcha de tu negocio por una reforma mal planificada, por algún problema en la gestión de una licencia municipal o de un trámite administrativo. Un retraso de un mes supone un desembolso adicional de un alquiler sin tener todavía unos ingresos en contrapartida. Esto vale para el 90% de las empresas.

Cash-flow
No es complicado. Expresa la capacidad de tu empresa de generar fondos (dinero) en un período determinado y viene determinado básicamente por la diferencia entre ingresos y gastos de cada ejercio. Se define como la suma de beneficios, amortizaciones y provisiones.

Política de circulante
Según explica Vieites, es la suma de objetivos sobre:

  • Los días que vas a tardar, por término medio, en fabricar tu producto o prestar tu servicio.
  • Los días que vas a tardar en vender, por término medio.
  • Los días que vas a tardar, por término medio, en cobrar.
  • Los días que vas a tardar en pagar a tus proveedores.
  • Los días que vas a tener las materias primas, de media, en tu almacén.

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