25/06/2010

Diez consejos para no covertirte en un adicto de tu smartphone

Comprueba si eres adicto

Su gran ventaja (te permite estar siempre conectado) es a la vez su principal desventaja (crea adicción y no puedes parar de consultarlo). Estas sencillas pautas te ayudarán a hacer un buen uso, y no un abuso, de estos dispositivos.

Eva Rodríguez

Comentar

Imprimir

Inicio del cuerpo del artculo

adictos blackberry

6.-Las tareas, de una en una

Los smartphones están concebidos para facilitar la realización de más tareas en menor tiempo. Sin embargo no caigas en el error de intentar realizar varias tareas a la vez, porque eso te hace invertir más tiempo que si las acometes de una en una, además de reducir tu concentración y productividad. Juan Romero habla de una colega enganchada a su smartphone todo el día: “En ocasiones la batería del i-phone le dura tres horas o menos, lo que significa que tiene un montón de aplicaciones abiertas a la vez. A veces, lo utiliza hasta mientras está comiendo”. Es un claro ejemplo de personalidad multitarea. Las hay a montones: como casos de empresarios en conferencias que por un lado oyen la presentación y por otro están atentos a su dispositivo con el que navegan o consultan el correo, alternativamente. Sin embargo, esta actitud no mejora su productividad sino todo lo contrario: la empeora.

Según estudios realizados por la Universidad de Michigan, las personas multitarea reducen su productividad cuando desarrollan varias tareas al mismo tiempo. Los responsables de estos estudios descubrieron que quienes alternan entre dos tareas como intercambiar mensajes electrónicos y escribir un informe, pierden el 50% más de tiempo en dichas tareas que si terminan una antes de comenzar con la otra.

7.-No dejes de socializar:

Si has llegado al punto de aislarte de los demás para “relacionarte” sólo con el aparatito tienes un problema serio. “Cuando la persona organiza su vida, más allá del trabajo en función de este instrumento y lo antepone a cualquier aspecto de su vida (familia, sueño, ocio, hacer ejercicio…) es un claro síntoma de que se ha convertido en un esclavo o adicto a esa tecnología: vive por y para ella con excusas de que tiene que estar localizable, que necesita contactar con sus clientes y además, lo hace de modo obsesivo. Todo lo demás lo deja a un lado. Esta esclavitud le acarrea a su vez problemas personales, económicos, familiares. A veces, se aísla de los demás porque el mundo es sólo ese instrumento tecnológico. Al llegar a este punto, por suerte la persona o las personas de su entorno (pareja, amigos o compañeros de trabajo) le hacen saber que tiene un problema: Para solucionarlo hay que reducir el uso, abandonarlo o buscar ayuda terapéutica”, sostiene Elisardo Becoña, psicólogo especializado en adicciones a las nuevas tecnologías.

8.-Comprueba si eres adicto

Hay una aplicación llamada I love blackberry de EarlySail. Es gratuita y te permite saber si eres adicto al dispositivo midiendo la cantidad de tiempo que pasas utilizándolo. El programa registra el uso del smartphone y muestra los resultados en un marcador que te ayudará a saber lo enganchado o no que estás al dispositivo. I love blackberry fue descargado 10.000 veces las primeras 24 horas desde su lanzamiento.

9.-Haz copias de seguridad

Los teléfonos inteligentes te permiten guardar información y llevarla a todas partes para ser utilizada cuando sea necesaria. Pero no te olvides de realizar copias de seguridad con frecuencia: “Es muy importante disponer de una buena política de copias de seguridad en la empresa, independientemente de su tamaño. Los datos son un máximo activo y no puedes perder información vital porque te hayas dejado el teléfono en un taxi o porque te lo roben”, afirma Rodolfo de Juana, redactor de la web tecnológica www.muypymes.com.

10.-Párate a pensar: ¿realmente la necesitas?

Sólo un 37% de los usuarios de móviles en general confiesa que no sabe utilizar todas las funciones de éstos, según un estudio de Synovite. Con los smartphone en concreto pasa algo parecido y algunas veces, más que por su funcionalidad se adquieren porque son un símbolo de estatus, o lo que es lo mismo, “para fardar”. En este sentido, Donald de Witte, cuenta una anécdota: “En un principio en Cisco facilitábamos smartphones a todos los empleados, pero hemos cambiado esta política y hemos eliminado este servicio en cargos internos, porque realmente no lo necesitan. La reacción ha sido curiosa: Al principio, se mostraron enfadados pero después han sido muchos los que me han dicho: Gracias, porque ahora los fines de semana son sólo para mí. Creo que es cuando no lo tienes y dejas de usarlo, cuando te das cuenta del impacto que este dispositivo puede causar en tu vida”

Un hábito que se convierte en adicción

En Estados Unidos, donde llaman crackberry a la adicción a la blackberry, 9 de cada 10 ejecutivos se confiesan adictos al dispositivo, según un estudio realizado en una empresa bursátil por la escuela de negocios MIT Sloan. Algunos establecimientos hoteleros, como los Hoteles Hyatt, ofrecen masajes específicamente diseñados para los cansados dedos de los ejecutivos: El “tratamiento blackberry” cuesta 80 dólares y dura 25 minutos. Otros, como el Sheraton de Chicago, ofrecen “planes de desintoxicación de la blackberry” que consisten en que los huéspedes dejan su dispositivo bajo llave durante su estancia.
Este es un problema que se extiende por todos los países. “En EEUU tienen en muchas ocasiones un sistema de trabajo más intensivo que el nuestro y el desarrollo tecnológico es mayor que aquí. En nuestro país, hay personas que hacen un uso abusivo de estas tecnologías, pero todavía hay pocos casos con dependencia”, indica Elisardo Becoña, catedrático de psicología clínica.

Final del cuerpo del artculo

Comentarios

Más Habilidades Ver Todos

Compartir