07/08/2008

Encuentra tu modelo basado en personajes históricos y de ficción

Erin Brockovich, el empresario intuitivo

Intuyó la necesidad de cambiar el formato de venta de un artículo tan maduro como el juguete y con sus tiendas Imaginarium instauró el concepto del Dejad que los niños jueguen y toquen. Él mismo reconoce que sus negocios han salido adelante “con unas dosis de inconsciencia y otra de entusiasmo”. Y mucha innovación.

Isabel García Méndez

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Inicio del cuerpo del artculo

Tiene una gran dosis de intuición, que le hace ir más allá de lo que aparece ante nuestra visión. González propone el modelo de Erin Brockovich para este tipo de emprendedor por “la capacidad que muestra la protagonista de tirar de un hilo solo porque el olfato le dice que ahí hay algo”. La película cuenta la historia de una abogada que se enfrentó a una de las principales empresas energéticas para defender a ciudadanos anónimos.

Características

  • Tiene una gran personalidad y es capaz de seguir su primer impulso contra viento y marea.
  • Poseen una gran empatía y capacidad de escucha. Desborda pasión en lo que emprenden. Es todo lo contrario al Sherlock Holmes puro y duro, en este caso el emprendedor es capaz de dejar clara su visión y empujar a la gente hacia esa meta.
  • Tienen una gran capacidad de asumir riesgos y saben escuchar.

Punto débil
En su virtud encuentra su pecado. Efectivamente, la excesiva pasión del emprendedor intuitivo que le impulsa a seguir un camino que difícilmente sabe explicar puede ser interpretado por sus colaboradores como falta de claridad y puede generar sensación de vértigo en los demás.

“Asume muchos riesgos, lleva un proceso de toma de decisiones muy acelerado, de alguna manera es que como si fuese a más velocidad de la que corresponde y eso puede crear miedo en su entorno”, añade Pablo González.

Nuestro consejo
No estaría de más que te dejases influir un poco por tu antítesis, que en este caso sería el de Sherlok Holmes: trata de cribar un poco la intuición y la pasión pasándolo por el filtro de la razón, sin dejar que te paralice, y modera tu afición por el riesgo, para no convertirte en un kamikaze de los negocios. En este proceso, sigue potenciando tu capacidad de escucha y olfato para detectar nuevas oportunidades. Es la clave fundamental para emprender.

Final del cuerpo del artculo

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