05/06/2009
Cómo convertir una equivación en una ventaja competitiva
El error positivo
¿Sabías que las dos primeras campañas de publicidad y marketing de Atrápalo.com se sustentaron en dos errores garrafales? ¿O que el Grupo Intercom (eMagister.com, Softonic.com...) y el fabricante de bicicletas Orbea se equivocaron varias veces antes de acertar con sus respectivas estrategias de expansión internacional? ¿Y que el outlet on line Privalia.com descubrió por el camino que no hay que confiar ciegamente en los estudios de consumidores y focus groups porque pueden estar profundamente equivocados? A partir de las experiencias de un centenar de empresarios, dos redactores de la revista ‘Emprendedores’ exploran las oportunidades que surgen de reconocer los errores. Te ofrecemos un extracto de los cometidos por seis de ellos y que les valieron para encontrar una ventaja competitiva.
Jorge Mas, ceo de MasGourmets
“No hay que temer equivocarse. Sólo el que se equivoca consigue logros. Sólo así se puede innovar” Hasta tal punto tiene este emprendedor instalado en su cabeza el chip de la innovación que cuando se hizo cargo del negocio familiar no tuvo reparos en reinventar la empresa... y empezar desde cero. El problema con palabras como 'innovar' y 'reinventar' es que se utilizan con demasiada ligereza. En el caso de Jorge Mas y de su empresa MasGourmets cobran toda su fuerza. Jorge y su hermano Juan, el segundo pilar de este negocio, saben que toda decisión implica riesgo y, aún así, lo hacen, porque “el que no se arriesga, no sabe si ganará”, apunta. “Nuestra estrategia es de diferenciación y continuamente nos surgen dudas de si lo que estamos haciendo es lo correcto, si deberíamos hacer otra cosa, etc., porque nos dirigimos a un segmento muy pequeño de mercado y equivocarte nos puede perjudicar muchísimo en cuanto a imagen de marca. Por eso, siempre lo tenemos muy presente”.








