05/06/2009
Cómo convertir una equivación en una ventaja competitiva
El error positivo
¿Sabías que las dos primeras campañas de publicidad y marketing de Atrápalo.com se sustentaron en dos errores garrafales? ¿O que el Grupo Intercom (eMagister.com, Softonic.com...) y el fabricante de bicicletas Orbea se equivocaron varias veces antes de acertar con sus respectivas estrategias de expansión internacional? ¿Y que el outlet on line Privalia.com descubrió por el camino que no hay que confiar ciegamente en los estudios de consumidores y focus groups porque pueden estar profundamente equivocados? A partir de las experiencias de un centenar de empresarios, dos redactores de la revista ‘Emprendedores’ exploran las oportunidades que surgen de reconocer los errores. Te ofrecemos un extracto de los cometidos por seis de ellos y que les valieron para encontrar una ventaja competitiva.
Lucas Carné, cofundador de Privalia.com
“Si un error se tapa, ten por seguro que se va a volver a cometer en el futuro. Por eso hay que reconocerlos” Lucas Carné es el co–fundador del club de ventas privadas con descuentos Privalia.com. Emprendedor con experiencia en Internet (aprendió importantes lecciones del estallido de la burbuja), Carné ha aprendido, por ejemplo, que, “a veces, la intuición y el resultado de las opiniones de los consumidores sin más contraste son cuestionables, muy cuestionables”. La estrategia de marketing de este negocio también está basada en prueba-error. “Entre el 60% y el 65% de nuestra inversión es en publicidad on line para captar suscriptores. Lo probamos y lo medimos todo. En nuestro sector, los expertos están sobrevalorados. Dejándonos llevar muchas veces por expertos sesudos nos hemos encontrado con verdaderas cagadas”. Y en este apartado, reconoce Carné, muchos emprendedores y empresarios tienen miedo a reconocer que han invertido en campañas que no han funcionado. “Si un error se tapa, se vuelve a cometer”.








