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Cómo aprovechar esta forma de educación online

MOOC para emprendedores

Los cursos online masivos y abiertos (o MOOC, por sus siglas en inglés) son la última tendencia en educación por Internet, pero sólo un 10% de quienes empiezan uno lo acaban. ¿Qué tienes que tener en cuenta antes de ponerte a ello y cuáles te pueden interesar? 

Analía Plaza | 30/09/2015
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Se llaman MOOC, que en inglés significa Massive Online Open Courses y en español Cursos Online Masivos y Abiertos. Se cursan a través de Internet, están pensados para que los haga mucha gente a la vez (e interactúe entre sí) y, salvo el certificado final, de entre 25 y 40 euros, son gratis, lo que los diferencia de los cursos-por-Internet-de-toda-la-vida. Seguro que te suenan: son la educación online de moda desde que, hacia 2011, universidades estadounidenses como Stanford o Harvard crearan los suyos. Eso también los diferencia de los cursos por Internet de toda la vida.

En España, la UNED, la Universidad de Salamanca o el CEU han creado varios, y, al estilo de las grandes plataformas de MOOC estadounidenses (Coursera es la más conocida), también están naciendo agrupadores aquí. Pero que los árboles no nos impidan ver el bosque... A pesar de que el efecto llamada (o cantidad de gente que se ha apuntado a un MOOC - “¡estudiar en Harvard gratis y desde casa!”) ha sido alto, el ratio de finalización (o cantidad de gente que de verdad los termina) es bajo: no suele pasar del 10%. “El concepto se está definiendo a medida que salen más en todo el mundo”, explica Daniel Torres, director del Centro Superior de Educación Virtual.

“Son la educación online de moda desde que, hacia 2011, universidades estadounidenses como Stanford o Harvard crearan los suyos”

Fue lo que le dijeron a Torres muchos de los emprendedores con los que habló antes de lanzar unX, una plataforma y comunidad, aún en fase beta, de MOOC pensados para emprendedores. “Cuando creamos la red, le preguntamos a emprendedores y empresarios. Queríamos su criterio”, explica. ¿Y bien? Además de que mucha de la teoría ya estaba en otros sitios de la red, aprendieron que “les interesaban cuestiones generales muy transversales (capacidad de negociación, habilidades, idiomas...) y temas ligados a oportunidades de negocio en las que hay barrera de entrada (programación, por ejemplo)”.

Un año y medio, muchas pruebas, algunas sorpresas y varios cursos lanzados después, en unX tienen algunas conclusiones sobre lo que funciona y lo que no. Junto a nuestra experiencia (quien escribe esto ha hecho un MOOC) y las conversaciones que hemos tenido con alumnos que están en ello, estos son algunos puntos a tener en cuenta antes de elegir y hacer un MOOC.

Que tenga retos. Es lo que más le gusta a todo el mundo. “Especialmente me gusta el que un curso, en una microdisciplina, se denomine reto y que el premio sea un 'badge', insignia o distintivo digital. Es un refuerzo positivo más allá del simple certificado. La microdisciplina es buena, ya que no tienes que atiborrarte de conceptos. Te centras en lo importante y es más fácil retenerlo y aplicarlo”, explica Miguel Fernández, que está haciendo uno en unX. Miquel Tolosa, que ha hecho varios cursos de programación en Codeacademy, una web para aprender a programar desde cero, cuenta lo mismo. “Me gusta ir haciéndolo yo. Que te pongan que vas haciendo los logros que te dan”.

Mejor sin fechas de entrega. Muchos de estos cursos se organizan en semanas: cada semana tienes que haber estudiado una serie de conceptos, visto una serie de vídeos, completado una serie de ejercicios. Una mala semana te puedes ver una hora antes de la entrega haciendo las cosas deprisa y mal. Y no queremos hacer las cosas mal. “Para los que no tenemos demasiado tiempo, unX es una plataforma de capacitación abierta, no tienes una fecha cerrada para acabar, lo que facilita alcanzar el reto y no estar constantemente fracasando por haber superado la fecha de realización”, continúa Miguel.

Que tengas, tú, autodisciplina. Esto, claro, nos lleva a no dejar olvidado el trabajo que estamos haciendo. No es mala idea, como cuenta Mari Carmen, también alumna de unX, fijar unas horas semanales para dedicarle. “De todas formas, con una mañana a la semana cualquier fecha de entrega, si las hay, se puede cumplir. Yo al MOOC le dedico entre dos y cuatro horas semanales”.

La importancia de la comunidad... “No tengo Facebook, ni Whatsapp, no soy muy de hablar en Internet. Pero en el caso del MOOC hay una comunidad de unas doce o quince personas que sí interactúan. Abrimos un tema y otros van contestando. Al hacerlo con los demás, aprendes a poder hacer algo que ya es participativo. Se saca información, la contrastas, contrastas tus propias ideas... En la Universidad de Alcalá hice un curso online pero el foro no era participativo. En ese sentido me gusta más el MOOC”.

Y es que “la esencia de un MOOC es que el aprendizaje se hace en comunidad. El profesor no es un tutor que lleva de la mano a todos los participantes, sino que interactúa para que la cosa vaya bien encaminada. En una dinámica normal el profesor te diría 'mira esto'. Aquí se lo preguntas a tus propios compañeros”, explica Torres. En este punto es interesante ver cuántos compañeros online tienes, porque mucha (demasiada) interacción puede llegar a saturar y a convertir la 'comunidad' en un repositorio de enlaces a recursos (vídeos, guías, artículos, herramientas) que no hay por donde pillar.

...o no. “No creo que la comunidad sea la principal utilidad. Que sí, que puedes conocer gente. Pero yo lo utilizo como formación complementaria de programación que necesito saber”, explica Miquel. En los cursos que él hace, al tratarse de una habilidad técnica como la programación en la que ves tus progresos en una consola no necesitas interactuar con otros. Eso sí, Miquel destaca el chat. “Tienes asesoramiento, un chat en directo por si algo no funciona. Envié una duda e inmediatamente me respondieron”. Punto para Codeacademy.

Fíjate en los formadores. En unX hay un curso de programación de aplicaciones en Android que hacen con el MIT. El MIT es es el Instituto Tecnológico de Massachussets. Si haces el curso vas a estar en contacto con gente del MIT. Esto que suena excitante también es práctico porque, como explica Daniel Torres, “los MOOC son muy valiosos para quienes los crean porque sirven para identificar talento. La gente que participa más muestra que tiene una serie de capacidades. Y desde el punto de vista del emprendimiento estamos trabajando con bancos e instituciones públicas para que ayude el hecho de haberse formado. Demuestra que tienes la capacidad de hacer esto, de participar en estas dinámicas...”.

Un buen formador será, además, “un curador es que esté pendiente de la comunidad. A un emprendedor le hace mucha ilusión preparar su TIR, pero el curador en lugar de sacar tres páginas en las que explica qué es el TIR (es, por cierto, la Tasa Interna de Retorno) dice: mirad esta noticia de hace dos días porque ahí hay una buena pauta para solucionar el atasco”.

¿Qué MOOC hago?

Dicho esto, ¿dónde acudir? En los siguientes puntos, unos enlaces prácticos a cursos (algunos en marcha, otros no) y plataformas, en varios idiomas.

UnX: tienen varios cursos en español dirigidos a emprendedores. Los que mejor acogida han tenido, según cuentan, el de Programación de Aplicaciones en Android y este de inglés. También hay uno de competencias transversales del emprendedor.

Unimooc, tienen una clara orientación hacia la formación para emprendedores en la economía digital, cuenta con más de 15 cursos abiertos con certificado gratuitos, la participación de los mejores expertos, y cerca de 100.000 alumnos registrados.

Coursera (varios idiomas): es la gran Plataforma de MOOC; agrupa a 88 universidades y tiene 454 cursos. Tienen fechas de comienzo y se organizan en semanas. “Te van spameando cada semana... y a mí me gustan más los que vas haciendo tú”, explica Miquel, que también los ha probado. Hay críticas a que son un poco unidireccionales, porque replican el método tradicional.

Udacity (en inglés): tiene un catálogo de cursos sobre biología, física, informática (hay también cosas de programación) y uno interesante de cómo lanzar una startup. No tienen fecha de entrada ni de salida. Son cursos que están siempre abiertos y que se dan a base de vídeos.

MiriadaX: es también plataforma de cursos en español y portugués, de varias universidades iberoamericanas. Ha tenido, en su sección de Economía, algunos de gestión empresarial que podrían interesarte, pero ya están cerrados. La mayoría de cursos que ofrece no están abiertos indefinidamente, sino que van por fechas.

Codeacademy: para aprender a programar desde cero, en varios lenguajes (JavaScript, HTML/CSS, PHP, Python, Ruby...). También tienen versión en español.

Openuped (varios idiomas): pretende ser la plataforma europea de MOOC y cuenta con el apoyo de la Comisión Europea. De momento, tienen cursos de varias universidades y en varios idiomas. Tienen fechas.

edX (en inglés): en general, cursos técnicos de Universidades estadounidenses (las universidades fundadoras son Harvard y el MIT).

Acámica, con cursos de desarrollo web y móvil y uno sobre emprendimiento (para América Latina).

Además, en Este post de Wwwhatsnew, se recogen cientos de cursos online gratuitos en español sobre infinidad de materias.

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