24/08/2009
Emprendedores que no encontraban lo que necesitaban... y lo crearon
Ideas surgidas de la necesidad
Cuando el mercado no te satisface como usuario de un producto o servicio y eso se alía con la chispa emprendedora, prende la llama de la empresa. Es lo que ha ocurrido con los seis ejemplos que ilustran este reportaje.
Julia Coronas
Coral Márquez, directora general de este singular laboratorio de cosmética nacido de la necesidad personal de su fundadora Ana Fridda Dorsch de un tratamiento específico.
Cuando Ana Fridda Dorsch estaba embarazada de su quinto hijo la incompatibilidad de RH entre madre y feto le provocó un aborto y una reacción alérgica que se traducía en inflamaciones, deformaciones e intolerancia a todo tipo de medicamentos y cosméticos. Tras un penoso peregrinaje por consultas de dermatólogos, acabó recalando en Boston donde por fin le diagnosticaron su dolencia, un mal para el que sólo existían medidas paliativas. Sin embargo, en España por aquel entonces Dorsch no encontraba ni las algas ni los extractos vegetales que aliviaban sus síntomas, así que ni corta ni perezosa decidió fabricárselas ella. Alguien le habló de la Naturopatía, una ciencia que en Miami tenía categoría de carrera universitaria y, sin pensárselo dos veces, decidió cursarla a distancia. Después vendría el doctorado, también a distancia, y a continuación viajes y más viajes a París para crear unas fórmulas para sí misma. El cambio que experimentó su aspecto fue tan espectacular que la gente de su alrededor empezó a pedirle sus productos y ahí nació Farma Dorsch. “Esa demanda coincidió con el encuentro con una amiga química que se acababa de quedar viuda y ambas decidieron unir sus fuerzas para crear la compañía en 1983”, recuerda Coral Márquez, actual directora general. “Se montó la empresa muy día a día, con mucha pasión e intuición, llamaban a todo el mundo, dermatólogos, ministerios, iban a ferias, no paraban.” Al principio sus productos sólo se vendían por prescripción médica, pero en 1993 deciden diversificar e iniciar una línea cosmética, bajo la denominación de Fridda Dorsch. El 40% de la facturación procede del exterior.









