La reflexología: un emprendimiento con futuro

Es una disciplina milenaria, pero cada vez son más las personas que demandan servicios de reflexología tras comprobarse que es una de las terapias más necesarias y eficaces del siglo XXI.

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Consiste en una técnica terapéutica basada en la estimulación de puntos sobre los pies que se conocen como zonas de reflejo: la reflexología podal. Conforme a esta disciplina, las zonas de reflejo que se localizan en los pies se corresponden con las distintas partes del organismo humano de manera que, masajeando estas extremidades inferiores, se transfiere de forma indirecta un efecto terapéutico a las partes del cuerpo donde sentimos dolencias gracias a un estímulo curativo.

La aplicación de esta terapia no requiere de herramientas o sustancias adicionales, salvo el uso de algún aceite que facilite y suavice la fricción. La habilidad de las manos de los profesionales que la ejercen es suficiente para notar los efectos beneficiosos de esta práctica, pero no vale cualquiera. El ejercicio de la profesión exige conocimientos y una formación exhaustiva previa que solo pueden adquirirse mediante un curso de reflexologia podal en centros cualificados. Sólo así puede una persona plantearse esta práctica como una actividad laboral con gran proyección a futuro.

Aunque puedan encontrarse antecedentes de esta técnica milenaria en la antigua China o Egipto, la reflexología moderna nace a principios del siglo XX de los trabajos de investigación del médico estadounidense William Fitzgerald. Este observó que la aplicación de masajes en determinadas áreas de pies y manos provocaba efectos anestésicos en otras partes del cuerpo. Desde entonces, no ha parado de evolucionar el avance de su conocimiento.

Actualmente, la formación en reflexología instruye a quienes desean optar por esta vía laboral en el conocimiento de esta técnica desde su origen con la influencia de otras, así como para conocer los conceptos que la definen como técnica curativa, las zonas anatómicas de interés, los procedimientos a seguir para aplicarla, tiempo de realización y precauciones a tener en cuenta. Todas aquellas personas que procedan del sector sanitario, así como aquellas que deseen indagar sobre las técnicas curativas de reflexología, deben realizar la formación adecuada que les especialice en esta rama de la medicina alternativa.

Ellos saben que tanto la inocuidad del tratamiento como su eficacia son un buen reclamo para los clientes de las sociedad actual y el ritmo intenso que se impone. Gracias a esta técnica terapéutica ancestral podemos obtener múltiples beneficios sobre nuestra salud ya que el conjunto de patologías y enfermedades que puede tratar la reflexología es muy amplio: produce un efecto relajante que ayuda a eliminar el estrés y facilita la relajación física y mental, estimula la circulación sanguínea y linfática, ayuda a la eliminación de toxinas, regula el funcionamiento de los órganos del cuerpo, potencia el sistema inmunológico, estimula la creatividad, eleva el nivel de vitalidad y mejora el humor, etc.

En definitiva, se trata de una de las terapias naturales más demandadas en el mercado actual en virtud de los múltiples beneficios que aporta a la salud y bienestar humano tras largas caminatas, jornadas laborales, posturas incómodas, entre otros, que terminan por deteriorar nuestro estado físico y psicológico. Al fin y al cabo, los pies son los pilares sobre los que se apoya nuestro cuerpo.

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