MIDE: la metodología del MIT para impulsar el ecosistema en Madrid

MIDE es una asociación sin ánimo de lucro integrada por los cinco principales stakeholders del ecosistema: corporaciones, emprendedores, universidades, inversores y la Administración. El objetivo que comparten es impulsar la región de Madrid como polo emprendedor de referencia.

Javier Sánchez, Managing Director de MIDE
MIDE

MIDE es el acrónimo resultante de las iniciales de Madrid Innovation Driven Ecosystem, una iniciativa del Massachusetts Institute of Technology (MIT) a través de un programa denominado REAP (Regional Entreprenership Acceleration Program).

¿Qué es lo que se persigue con este proyecto? Javier Sánchez García, Managing Director y responsable de liderar la implantación y desarrollo de MIDE nos lo cuenta. “No es un programa, básicamente es una metodología que desarrolló el MIT para crear un ecosistema propio que compitiera con el de Silicon Valley. Al principio intentaron hacer una réplica pero, con el tiempo, se dieron cuenta de que son ecosistemas completamente distintos. Lo que hizo entonces el MIT fue desarrollar una metodología de análisis e investigación para detectar las fortalezas y las debilidades en Boston y, conforme a ellas, seguir unos pasos para crear y hacer crecer un ecosistema emprendedor propio, que no pasase por copiar a ningún otro. Gracias a esto Boston es ahora uno de los grandes referentes en innovación y emprendimiento a escala mundial”.

Esa metodología es lo que el MIT, a través de su programa REAP, comparte ya con 45 ciudades, entre ellas Madrid, donde aterriza con el nombre de MIDE. En cuanto a la explicación del interés que puede tener el MIT en expandir su know how por todo el mundo Javier Sánchez la halla en la innovación abierta. “Está claro que si compartes con otros lo que aprendes y descubres, también luego te beneficias al recibir el conocimiento de los otros. El MIT con este programa lo que da a otras regiones es la metodología para que sean capaces de crecer y, por otro lado, ellos se están beneficiando de que esas regiones forman parte de su ecosistema”.

En España, el programa desembarcó a comienzos del año pasado de la mano de la familia Pascual, a raíz de que uno de sus miembros lo descubriese en una estancia en el MIT. Ellos fueron quienes se encargaron de entablar los contactos y aglutinar a los primeros integrantes de la plataforma.

Los stakeholders

A día de hoy, el proyecto sigue adquiriendo cuerpo, pero ya se ha configurando como una plataforma multidisciplinar de la que forman parte los principales stakeholders del ecosistema: corporaciones, startups, inversores, universidades y la Administración pública.

Entre los adheridos a la plataforma pueden verse ya, entre muchos otros, los nombres de corporaciones como Calidad Pascual, Ferrovial o IBM, el Venture Builder Unlimiteck o Alcorcón eCity, por parte de los inversores, Tetuan Valley e Impact HUB, en representación de los emprendedores, la Universidad Politécnica de Madrid, como centro docentes y la Comunidad de Madrid, en lo que atañe a la Administración.

Después de validarse el programa, MIDE se constituye como asociación sin ánimo de lucro con el foco en la región Madrid, “entendiéndolo no como una ciudad, sino como un importante nodo dentro de una amplia red a nivel nacional e internacional. Lo que proponemos es una plataforma abierta, con una perspectiva completamente global pero enfocados en la región de Madrid.”, aclara Javier Sánchez.

En cuanto al desarrollo del programa se financia, al 50%, con capital procedente de las aportaciones de los socios y, el resto, corre a cargo del Gobierno de la Comunidad de Madrid, con cargo a los fondos europeos del programa RIS3. No obstante, para evitar posibles reveses de los vaivenes políticos, asegura Sánchez García que la plataforma se ha configurado bajo “un modelo de supervivencia definido para ser independientes. En cualquier caso, entendemos que el sector público forma parte de esto porque ellos son los que regulan. Queremos que se sienten todos y consensuar las acciones. Esto no tiene colores ni un interés privado, vamos a buscar siempre lo mejor para la Comunidad”.

Fortalezas y debilidades del ecosistema en Madrid

En cuanto a las conclusiones que se extrajeron en el análisis previo para identificar las fortalezas y las debilidades de Madrid como ecosistema emprendedor, Javier Sánchez adelanta algunas.

La presencia de las principales corporaciones, con la mayoría del IBEX 35 en Madrid, es una de las ventajas competitivas sobre las que apalancarse. La calidad de vida en la región (educación, seguridad, sanidad, innovación, clima, las comunicaciones…) como factor de atracción de talento, es otro de los indicadores que juegan a favor. “Claro que el concepto de calidad de vida es subjetivo y que hay carencias, pero eso pasa en todas las ciudades. También de Silicon Valley mucha gente regresa sorprendida por la mendicidad y las personas que mueren en la calle”, dice Sánchez García.

La tercera fortaleza que destaca es la buena conectividad de la región a nivel de movilidad con el resto de Europa en lo que respecta a las redes aérea o ferroviaria, así como la buena relación con Latinoamérica como puerta de entrada a los mercados europeos.

Otro punto que se contempló en el análisis previo fue el relativo a las condiciones laborales. La lectura puede ser tanto positiva como negativa dado que la conclusión fue que los salarios están por debajo de la media de otras regiones destacables en emprendimiento. “Esto puede resultar atractivo para las startups que decidan montar aquí sus negocios tecnológicos pero, en contraposición, resulta más complicado retener el talento propio y atraer al de fuera”, aclara Sánchez

Ya en el otro lado de la balanza, el de las debilidades, la principal carencia que se puso de manifiesto es la ausencia de trabazón en el ecosistema. “Madrid tiene mucho de todo, buenas universidades, escuelas de negocios, muchos inversores, muchos emprendedores, grandes corporaciones…pero, salvo raras excepciones, no existe una conexión entre ellos. Esos son los deberes que nos han puesto y en ello radica la principal propuesta de valor de MIDE. Nuestro trabajo consiste en hacer de nexo para que la universidades puedan transferir tecnología y sacar a la calle todo el conocimiento que generan, para que las corporaciones cuenten con la agilidad y la innovación de las startups, para que los emprendedores consigan dinero sin necesidad de hacer malabares y obtengan buenos clientes y para que los inversores, quizá los más cómodos en la ecuación, tengan opción a proyectos cada vez más interesantes. Si juntamos a todos y logramos que compartan ideas, criterios y colaboren, conseguiremos remar todos en la misma dirección y hacernos más fuertes”.

Incrementar la comunicación relacionada con el emprendimiento para visibilizar lo que se está haciendo y ser capaces de retener mayor parte del talento internacional que nos llega a través del movimiento Erasmus son otros de los deberes que la metodología MIT pone a los responsables del MIDE.

El rol de Javier Sánchez

Javier Sánchez se incorporó el pasado mes de febrero como Managing Director de MIDE. Hasta ahora su labor principal ha sido ponerse al día y entender todo el legado que le llega. Aunque solo tiene 28 años, el mundo del emprendimiento lo conoce bien, no solo como fundador de startups, sino también como activista emprendedor desde sus tiempos de estudiante en la Universidad Carlos III donde creó la asociación de emprendedores y el evento ‘Alternativa emprender’. Tampoco tiene miedo a sentarse con nadie, de hecho considera que uno de sus principales activos es “mi capacidad para relacionarme”. Una cualidad que le va a venir de perlas en el desempeño de su nuevo cargo con tres responsabilidades principales:

-Mantener activo el observatorio. El observatorio del MIDE es el que se encarga de realizar un trabajo de escucha activa para analizar las oportunidades del ecosistema. Para obtener datos fehacientes hablan con todas las partes para conseguir argumentos y el conocimiento que indique el camino a seguir. El observatorio lo lideran la Universidad Politécnica de Madrid, com personal propio de investigación, e Impact Hub. Actualmente se hallan actualizando toda la base de datos para saber quién en quién en el mapa del emprendimiento madrileño. Otra misión del observatorio es dar luego a conocer los resultados de sus investigaciones a través de informes o reporters sectoriales.

-Aceleración de iniciativas. El siguiente nivel es la aceleración de iniciativas, es decir, qué iniciativas concretas puede acometer MIDE para ayudar a que el ecosistema se desarrolle. “Concretamente este año ya hemos hecho una que fue un Bootcamp internacional en el mes de junio en el que participaron 12 emprendedores del Tecnológico de Monterrey”. Ahora tienen previsto para el mes de noviembre un hackatohn “donde queremos juntar a los diferentes stakeholders para trabajar en retos sobre ciudades sostenibles de la agenda 2030 porque entendemos que Madrid tiene mucho que decir en esta materia”.

-Estar presentes, en todo lo que está ocurriendo dentro del ecosistema. “No es que pretendamos que todo pase por nuestras manos, lo que queremos es participar en el mayor número de mesas, debates y foros de emprendimiento para aportar nuestro conocimiento y recibir el de los demás”.

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