Lecciones de emprendimiento o cómo aprender a dar el salto

La revista Emprendedores y el Ayuntamiento de Alcalá de Henares, a través de Alcalá Desarrollo, se unieron para poner en valor el emprendimiento y la innovación a través de la experiencia de dos grandes emprendedoras: Izanami Martínez, CEO de The Notox Life, y Blanca Garelly, CEO de Rocking Baby.

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El pasado 29 de octubre se celebró la jornada de apertura de la V Edición del Ciclo Formativo para Emprendedores #ExperienciasEIE que organiza el Ayuntamiento de Alcalá de Henares a través de su organismo Alcalá Desarrollo. El programa por el que ya han pasado más de 700 emprendedores busca acompañar a los emprendedores ofreciéndoles la oportunidad de desarrollar su idea de negocio desde la misma gestación de la idea hasta el desarrollo del proyecto y la creación final de la empresa.

La inauguración de la sesión, que tuvo lugar en el Espacio de Iniciativas Empresariales de la ciudad alcalaína, corrió a cargo del alcalde de Alcalá de Henares, Javier Martínez Palacios, y de la concejala de Desarrollo Económico, Comercio y Empleo, Rosa Gorgues, quienes no dudaron en apoyar esta iniciativa que, como recordaba el edil, quiere “ser una herramienta muy importante y útil para la formación de emprendedores que buscan información y ayuda para poner en marcha sus negocios".

Y para ilustrar este camino de la creación de una empresa qué mejor que contar con la experiencia en primera persona de dos emprendedoras que, como ellas mismas reconocieron, pertenecen a una generación, la del 2010/2011, que arrancó su proyecto en plena crisis. El resultado, un espectacular recorrido por las entrañas del emprendimiento moderado por Alejandro Vesga, director de la revista Emprendedores.

La primera en tomar la palabra fue Izanami Martínez, CEO y fundadora de The Notox Life . Para alguien como ella con una larga trayectoria emprendedora (fue también CEO de Glossy Box; cofundadora y CEO de NonaBox y Doctor24, y fundadora y presidenta de la Asociación Española de Startups, entre 2015 y 2017), “siempre es un buen momento para emprender, independientemente de la situación macroeconómica que exista. Ahora bien, hay tanta incertidumbre en este “saltar al vacío” que uno tiene que aprender a gestionar sus miedos e incrementar la tolerancia a no saber dónde vas a estar dentro de seis meses”.

Algo en lo que coincidió Blanca Garelly, fundadora y CEO de Rocking Baby, una marca de carritos que diseña y fabrica sus propios modelos. La también fundadora y CEO de BabyEco y de Taller de Carritos reconoció que “la mejor manera de vencer ese miedo a emprender es haciendo constantemente; aplicando todos los tipos de inteligencia que tenemos, incluida la intuición; olvidando el sentimiento de orgullo mal entendido y, sobre todo, pidiendo ayuda, porque a veces nos cuesta tener la humildad suficiente para entender nuestras propias carencias y aceptar que debemos apoyarnos en otros”.

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Ambas alertaron sobre los peligros de la excesiva autoexigencia de los emprendedores. “Es cierto que te puede acercar a la perfección y hacer que no te detengas, pero puede ser paralizante porque en realidad nunca vas a conseguir la perfección, así que tienes que atreverte a lanzar algo imperfecto y probar”, recordó Martínez.

Y abordaron la necesidad de añadir la pasión y el propósito a lo que se hace. “Cuando lancé NonaBox me gustaba el modelo de negocio, pero no los bebés, y mi motor era el miedo al fracaso y a defraudar las expectativas de los 36 empleados y los 11 inversores. Sin embargo, ahora con The Notox Life es todo lo contrario: tiro para adelante porque realmente creo que puedo mejorar el mundo”.

Todo ello sin olvidar la importancia de escuchar al cliente. “Hay que tener oreja de elefante para escuchar constantemente lo que quiere tu usuario. Rocking Baby nació precisamente de las peticiones y sugerencias que íbamos recogiendo en tienda. La mejor forma de innovar es escuchar a la gente y darles lo que realmente quieren”, insiste Garelly.

También recordaron la importancia de identificar correctamente el “momento” de tu negocio (“tan peligroso es llegar tarde como adelantarse demasiado”, insistieron); la necesidad de ser “chicles” para pivotar y amoldarse y estirarse en función de las circunstancias, y también entender la diferencia entre perseverancia y tozudez, para abandonar un proyecto “cuando ya deja de divertirte”, en palabras de Izanami, o “cuando no te levantas feliz porque algo no está yendo bien”, recuerda Garelly.

Unas interesantes lecciones que sirvieron de colofón a las más de dos horas de conversación a las que asistieron medio centenar de emprendedores y aspirantes a emprender participantes de este ciclo formativo.

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