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7 mitos sobre la financiación de ENISA

A menudo, el ecosistema emprendedor español ha asumido como ciertas algunas leyendas sobre los préstamos participativos de ENISA que pueden llevar a graves errores.

7 mitos sobre la financiación de ENISA que los emprendedores suelen creerse

Las diferentes líneas de financiación que ofrece la Empresa Nacional de Innovación (ENISA) son un recurso muy útil para el ecosistema emprendedor español. Sin embargo, existen algunas creencias adquiridas alrededor de sus préstamos participativos que no se corresponden con la realidad y que pueden llevar a graves errores a todas aquellas personas que estén pensando recurrir a la institución para poner en marcha o expandir un negocio innovador.

Para solucionar este problema, desde ENISA han hecho un ejercicio de transparencia recopilando los mitos más comunes alrededor de sus préstamos participativos y líneas de financiación, que los emprendedores suelen creerse y que no son ciertos en la práctica. A continuación, recopilamos siete de las leyendas más extendidas.

1. Es mejor pedir un préstamo participativo en enero

El primero de los mitos de esta lista tiene que ver con la época del año idónea para pedir un préstamo participativo de ENISA. Una de las creencias más extendidas es que el mejor momento es el mes de enero, aunque la realidad es muy diferente.

Tal y como explican desde ENISA, obtener la financiación no depende de un mes en concreto. “Para optar a sus préstamos es imprescindible presentar vía web (a través del Portal del Cliente) la solicitud, ya que esta es la única forma de iniciar el proceso de petición. Las solicitudes no se deniegan por falta de presupuesto”, afirman.

Eso sí, una vez que los fondos destinados a las líneas Jóvenes Emprendedores, Emprendedores y Crecimiento se hayan ejecutado, hay que esperar al presupuesto del siguiente año, procedente de los Presupuestos Generales del Estado. En el caso de las líneas AgroInnpulso o Emprendedoras Digitales, los fondos están disponibles durante todo el año.

2. Se tarda hasta un año en recibir la financiación

Otro de los mitos alrededor de la financiación de ENISA es el plazo de la institución para desembolsar los fondos. Habitualmente, el ecosistema emprendedor ha asumido que se tarda hasta un año en recibir la financiación, aunque en realidad se trata de un proceso mucho más corto.

En concreto, el tiempo de evaluación medio de los proyectos es de unos 60 días a partir de que la empresa haya remitido toda la información relativa a la solicitud, incluyendo la información complementaria que se le haya podido solicitar en el transcurso de la fase de análisis. El tiempo medio del proceso completo es de unos cuatro meses.

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3. Mejor con una consultora

Otra de las leyendas alrededor de la financiación de ENISA consiste en pensar que solicitar un préstamo participativo apoyándose en una consultora aumenta las probabilidades de éxito. En realidad, el proceso de resolución solo depende de la valoración de la institución, por lo que no existe ningún compromiso con los agentes que actúan como prescriptores del proyecto.

4. Limita el acceso a otro tipo de financiación

Si eres de los que piensas que la concesión de un préstamo por parte de ENISA podría limitar el acceso de tu proyecto a otro tipo de financiación, o incluso a otro préstamo de la Empresa Nacional de Innovación, estás equivocado. Tal y como explica su CEO, José Bayón, “una vez aprobado el préstamo, se puede solicitar una nueva financiación para consolidar o expandir el negocio hasta un máximo total por cliente de 1,5 millones de euros. De hecho, hay muchas empresas con hasta más de tres préstamos”.

5. ENISA financia el 100% de un proyecto empresarial

Otro de los falsos mitos alrededor de la financiación de ENISA es la posibilidad de que la organización financie el 100% de tu proyecto emprendedor. En realidad, para poder recibir un préstamo participativo, el importe de las aportaciones de los socios debe ser, como mínimo, igual a la cuantía del préstamo solicitado a ENISA, salvo en el caso de la línea Jóvenes Emprendedores, que será, como mínimo, del 50%.

Por tanto, si estás pensando en solicitar un préstamo participativo a la institución, debes saber que tú y tus socios deberéis contar con la misma cantidad de dinero de la que pedís, entre 25.000 y 1,5 millones de euros.

6. No hay que devolver el dinero del préstamo

En este punto, el CEO de la Empresa Nacional de Innovación es claro: “Existe obligación contractual de pago, por tanto, y como en cualquier préstamo, en caso de impago, se ejercen las acciones legales correspondientes”, afirma.

7. Quien más pierde es la empresa

Por último, otro de los mitos alrededor de la financiación de ENISA es que, en la mayoría de los casos, quien más pierde es la empresa y los emprendedores. Se trata de una afirmación corriente, pero no por ello más cierta. En este sentido, desde la institución recalcan que al no exigirse más aval ni garantía que la del proyecto empresarial y la solvencia profesional del equipo gestor, el capital no queda diluido. Además, los amplios plazos de amortización de sus préstamos (hasta nueve años) y carencia (hasta siete), “facilitando el refuerzo de la estructura financiera de la empresa”.