El Gobierno amplía las ayudas a los autónomos hasta el 31 de enero y se mantiene el cese extraordinario

El Consejo de Ministros aprobará esta semana la prórroga de la prestación por cese de actividad para autónomos tras añadir algunas de las propuestas sugeridas desde las asociaciones de este colectivo.

El preacuardo para ampliar las ayudas a los autónomos hasta el 31 de enero de 2021 lo anuncia el mismo presidente de ATA, Lorenzo Amor, en su cuenta de Twitter. Aunque faltan por especificar los puntos concretos del acuerdo, asegura que las ayudas se extenderán hasta el 31 de enero así como que han conseguido “ampliar la cobertura y que prácticamente no dejemos a nadie atrás”. Según los cálculos de ATA, la ampliación de las ayudas beneficiará a unos 600.000 autónomos a quienes la ayuda frenará su caída de rentas como consecuencia de la crisis del coronavirus.

El estado de alarma decretado por el Gobierno de la nación el pasado 14 de marzo a causa de la expansión del coronavirus, supuso la aprobación del Real Decreto 8/2020 en el que se reconocía a los autónomos una prestación extraordinaria por cese de actividad. Recordemos que la principal medida era la concesión de ayudas económicas para cualquier trabajador por cuenta propia inscrito en el régimen correspondiente, RETA, y que se viese afectado por el cierre del negocio debido a la declaración del estado de emergencia o cuya facturación cayese un 75% respecto a la media mensual del semestre anterior. La cuantía de la prestación rondaba los 661 euros, mínimos, a los que había que sumar la exoneración del pago de las cuotas a la Seguridad Social. En total, un mínimo aproximado de 950 euros.

A estas bonificaciones, dictadas para tres meses, se acogieron al final alrededor de 1.500.000 autónomos durante el confinamiento y las ayudas, tramitadas por las mutuas, se concedieron sin demasiadas restricciones. Llegado finales de junio, se hablaba ya de que la curva de los contagios por el Covid estaba doblegada, pero la economía seguía a medio gas. Los representantes del colectivo de autónomos solicitaron entonces la prolongación de la ayudas hasta, al menos, el 30 de septiembre. El ejecutivo accedió, pero con otra fórmula. Ahora, en lugar de prestación extraordinaria por cese de actividad, se hablaba de cese de actividad ordinaria especial.

El cambio de denominación no es gratuito, porque el cese de actividad ordinaria especial, implica varias limitaciones. Así, si antes no había un periodo mínimo de cotización, ahora se exigía haber cotizado por cese de actividad como mínimo durante 12 meses inmediatamente anteriores y de forma continuada. Si en el primer paquete se reconocían los mismos beneficios a los autónomos disfrutantes de la tarifa plana, ahora quedaban excluidos. Si antes el cálculo de la caída del 75% de los ingresos se hacía en función de los últimos seis meses, ahora la referencia sería tercer trimestre del año anterior. Si antes la exención del pago de la cuota a la Seguridad Social era total, ahora se aplicaría de forma progresiva de manera que quedaba un 100% en julio, un 50% en agosto y un 25% en septiembre. Si antes la exoneración de la cuota se computaba como si se hubiera cotizado, ahora sí computaría como derecho consumado…

Más de 1.500.000 autónomos, beneficiados por las ayudas

Con las restricciones aplicadas en la segunda tanda, de los 1.500.000 autónomos que se beneficiaron en la primera iniciativa, en esta segunda se redujeron a 140.000. Todos ellos tienen reconocido del derecho a disfrutar de las ayudas hasta el 30 de septiembre, es decir, el próximo miércoles. El problema es que ni la pandemia está controlada ni los negocios revitalizados, más bien al contrario. De aquí que las últimas reuniones mantenidas por el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, con las organizaciones representantes de los autónomos, ATA, UPTA y UATAE, apunten en esta dirección.

La última se celebró el viernes 18 de septiembre, la cual fue aprovechada por las asociaciones de los autónomos para presentar un borrador de medidas a aprobar de cara a la incertidumbre de los próximos meses. Una de las principales reivindicaciones, según cuenta ATA, es recuperar el reconocimiento de la prestación extraordinaria que se aprobó al principio de la pandemia teniendo en cuenta el avance y el anuncio progresivo de nuevos confinamientos que repercutirán de nuevo en las cuentas de los autónomos. Asimismo, descartan la opción de aplicar ayudas categorizadas conforme a los sectores más o menos dañados por la crisis abogando por el criterio generalizado de las pérdidas. Según las últimas declaraciones de Lorenzo Amor, presidente de ATA, más de 1.600.000 autónomos han visto caer su actividad en 2020 por encima del 60%. Según los cálculos de ATA beneficiará a unos 600.000 trabajadores autónomos a los que la ayuda limitará su caída de rentas como consecuencia de la crisis del coronavirus.

En negociaciones paralelas se está negociación la ampliación de los ERTES, una medida que afecta también a muchos autónomos, y para la que se espera una respuesta similar.