Las claves de la estrategia para que España sea Nación Emprendedora en 2030

La estrategia parte del Alto Comisionado para España Nación Emprendedora, al frente del cual se encuentra Francisco Polo. La misión es articular todas las directrices necesarias para situar a España en el top de los países emprendedores en 2030.

Decía Francisco Polo en el acto de presentación del South Summit 2020, que España de esta crisis no debe salir para quedarse como estaba. La remontada tiene que servir para crear un modelo de país diferente, más fuerte, más grande y más inclusivo. En ello se afana el equipo que forma parte del Alto Alto Comisionado para España Nación Emprendedora que él encabeza y que depende directamente de la Presidencia del Gobierno.

La visión es dónde tiene que estar España dentro de diez años, el plazo que se han marcado para hacer de nuestro país referente como nación emprendedora. ¿Qué quiere decir esto?, cuestiona el mismo Francisco Polo. “Pues que ya no estamos hablando de una Startup Nation o de un plan económico para salir de la crisis. Lo que queremos es trabajar con todo el ecosistema del emprendimiento para salir todos más fortalecidos y crear un nuevo modelo de país mucho más competitivo, innovador y resiliente para que crisis como la que se produjo en 2008 o la actual no nos perturben tanto como país”.

La pirámide

Para hacerlo más gráfico, Francisco Polo lo explica como si se tratara de una pirámide. En la cúspide estarían los emprendedores, más tecnológicos, más ágiles e innovadores. Su papel principal sería el del “rompehielos”, el que empuja a quien ocupa la parte media de la pirámide: los sectores tractores donde España cuenta ya con empresas líderes a escala global, grandes generadoras de riqueza nacional y empleo, pero más recias al cambio y a la innovación. El modelo lo cierra la base de la pirámide, donde se encuentra la gran masa de los emprendedores españoles, pero todavía muy alejados de los anteriores. El objetivo aquí es su inclusión plena en el ecosistema, sin renunciar a ninguno. Para conseguirlo, hay que eliminar todavía muchas desigualdades. A saber: brecha de género, territorial, socioeconómica y de edad. Solo cuando todos estén integrados en ese nuevo modelo de país y de producción, surgirá ese “círculo virtuoso” que nos haga más grandes.

Obviamente, para llevar la estrategia a cabo, el Alto Comisionado requiere de la complicidad y el compromiso de los distintos ministerios cerrando filas en torno a la inversión, a la captación del talento, a conseguir empresas más escalables y al cierre de las brechas referidas.

Se reserva Francisco Polo para la presentación oficial del plan, el nombre de esos diez sectores tractores que consideran clave, pero sí que facilita una pista cuando dice: “son aquellos en los que ya tenemos empresas grandes con presencia internacional. Una de las medidas va en ese línea, cómo sacar fortaleza y empezar a utilizar inteligentemente lo que ya tenemos para convertirnos en un país distinto”.

Resumen también el proyecto conjunto con estas palabras: “El modelo de la España Nación Emprendedora es el que busca incrementar y empujar, con la mano visible del Estado, la palanca de la productividad de la buena. Si conseguimos que el emprendimiento innovador trabaje con la industria y las empresas fuertes que ya tenemos, conseguiremos productos y servicios de alta calidad de manera que, aunque sobrevenga una situación de dificultad, seguiremos vendiendo y no sufriremos una avalancha de desempleo o de recorte salarial como suele pasar hasta ahora. Para ello hay que invertir en Educación, en Ciencia y emprendimiento de manera sostenida en el tiempo y sin que nadie se quede atrás. Ese es el modelo que estamos buscando”.