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“Sin una base industrial fuerte, ningún país tiene un modelo económico sólido”, José Bayón, CEO de ENISA

Las líneas AgroInnpulso y Emprendedoras Digitales, el desarrollo de la Marca España Nación Emprendedora y la propia renovación de la gestión interna de ENISA marcan el trabajo de la empresa pública en 2022 a la espera de su participación en la Ley de Startups cuando entre en vigor a final de año.

José Bayón CEO de ENISA

Por segundo año consecutivo, ENISA trabaja en dar apoyo financiero a través de las líneas Emprendedoras Digitales y AgroInnpulso. Con ellas, la Empresa Nacional de Innovación, adscrita al Ministerio de Industria, Comercio y Turismo a través de la Dirección General de Industria y de la PYME, impulsa los proyectos de emprendimiento digital femenino y la transformación digital de las empresas del sector agroalimentario y del medio rural, respectivamente. 

Con la primera línea ya se han aprobado desde 2021 más de 60 operaciones y más de 11 millones de euros. Con la segunda, están cerca de 40 operaciones y en torno a 7 millones de euros. 

La empresa pública distribuye estas líneas de financiación extraordinarias para el periodo 2021-2023 con fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), la estrategia española para canalizar los fondos destinados por Europa para paliar las consecuencias económicas y sociales de la pandemia del COVID-19 en el colectivo emprendedor. Las líneas AgroInnpulso y Emprendedoras Digitales buscan, además, reducir la brecha de género y la territorial. “Es fundamental por una cuestión social, pero también por una cuestión económica”, apunta José Bayón, CEO de ENISA. “Tenemos un turismo importantísimo, unos servicios que debemos cuidar y mejorar, pero hay que conseguir que la industria crezca y el camino es la digitalización, la sostenibilidad, adaptarse a las nuevas necesidades, a los nuevos mercados, vincularla al emprendimiento a través de innovación abierta, en muchos casos, y avanzar. Me parece fundamental. Sin una base industrial fuerte, ningún país tiene un modelo económico sólido”. 

Entidad certificadora según la Ley de Startups

ENISA también trabaja este año en el desarrollo de la Marca España Nación Emprendedora, por encargo del Alto Comisionado para España Nación Emprendedora. Al mismo tiempo afronta su propia transformación en cuanto a gestión interna. “Tenemos un 35 % más de presupuesto en línea y también más presupuesto por la Marca España Nación Emprendedora. Por lo tanto, de las cosas que más me ocupan ahora mismo es la gestión interna de la empresa para adecuarla a las nuevas necesidades tanto en recursos humanos como en las funciones y los desarrollos tecnológicos que le dan soporte. Tenemos que adaptarnos para poder dar respuesta a toda la demanda que hay”, afirma Bayón. 

Y la que en breve habrá, porque a final de año, cuando entre en vigor la Ley de fomento del ecosistema de las empresas emergentes, más conocida como Ley de Startups, que aprobó el Consejo de Ministros en diciembre de 2021, ENISA será la encargada de otorgar a las empresas la declaración del carácter innovador para poder acogerse a los beneficios establecidos por la Ley. 

Los criterios que determinarán ese carácter están por reglamentar y en última instancia dependen del Ministerio que curse la Ley, en este caso el de Asuntos Económicos y Transformación Digital, pero en principio serán similares a los que utilizan para ver si una empresa es “Enisable”. Serán, por tanto, indicadores de I+D, pero también criterios vinculados a modelos de negocio, mercados y a toda esa otra componente más empresarial y más amplia del mundo de las startups, “por eso —apunta Bayón— se elige a ENISA como entidad certificadora”.

Además, estarán alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU; “sobre todo, lo que no estarán es en contraposición a ellos. Es decir, una startup que se enfrente a esos objetivos, evidentemente no será para nosotros homologable”.

Factores que impulsan el emprendimiento en España

Este año 2022, ENISA cumple 40 años dando apoyo financiero a pequeñas y medianas empresas españolas para impulsar o consolidar sus negocios. Su trayectoria la sitúa como actor legitimado para analizar la evolución del emprendimiento en nuestro país. En este sentido, José Bayón señala que, sobre todo en los últimos veinte años, el ecosistema emprendedor ha crecido mucho en todos los aspectos y por varios motivos. Los analiza: “Principalmente, porque se ha empezado a considerar como una opción más, no solo laboral, sino de vida. En segundo lugar, porque nuestra sociedad ha ido avanzando cada vez con más conocimiento, más formación y más talento en todos los ámbitos y eso ha hecho que haya más base, más materia prima”.

También destaca el crecimiento de la inversión privada, que se ha multiplicado por cinco en los últimos años, especialmente en sectores como el tecnológico, con un valor añadido mayor al que podía tener la inversión tradicional del capital español, más centrada en construcción y servicios. 

El cuarto elemento fundamental que remarca es el apoyo del sector público, con capital y con políticas que impulsan una base industrial que ayuda a que cualquier modelo económico sea estable. “Hay una apuesta clarísima y decidida del Gobierno para utilizar el emprendimiento innovador como un elemento importante en este cambio de modelo económico y productivo que afrontamos, a través, por ejemplo, del refuerzo en nuestras líneas, la Ley de Startups, la Ley Crea y Crece, la Ley Concursal o el fondo Next Tech, de ICO.”

Un momento de oportunidad para emprender

El Observatorio Mundial del Emprendimiento que se presentó en Dubái, en la Expo 2020, confirma la posición favorable de España al situarla entre los diez principales países para invertir en emprendimiento. 

Para llegar a este contexto, desde su creación en 1982, ENISA ha adecuado sus líneas de financiación a las necesidades e inquietudes del ecosistema emprendedor en cada momento. El objetivo ahora es estimular una industria 4.0 como motor de la economía y por ello, la empresa pública se centra desde 2001-2004 en dar apoyo financiero a través de préstamos participativos al emprendimiento innovador; es decir, el que además de viable, es sostenible, inclusivo y social.

“Es un momento de oportunidad para la industria, una oportunidad surgida por la necesidad. Lo hemos visto con la pandemia y, por desgracia, lo estamos viendo con la situación geopolítica y la invasión de Ucrania. Las políticas tractoras estratégicas en sectores como defensa, energía o las farmacéuticas tienen que reforzarse y esto se consigue a través de las medidas de las que estamos hablando, pero también fomentando el carácter emprendedor e innovador que se tiene que inculcar desde la escuela”, concluye José Bayón.