La personalización del software de gestión en el sector servicios

El sector de los Servicios Generales (SS.GG), también conocido como Facility Management (FM), abarca una amplia gama de actividades: mantenimiento de edificios, higienización de los espacios, puesta a punto de la maquinaria… Hablamos de un sector multidisciplinar que tiene necesidades muy específicas a la hora de gestionar todos sus recursos. Por este motivo, el uso de un software de gestión empresarial personalizable es clave para gestionar las necesidades e incidencias que vayan surgiendo.

El control de los procesos para cumplir los estándares de calidad, seguridad y limpieza es la máxima para las empresas dedicadas a los Servicios Generales. Pero dicho control sólo es viable con un software de gestión inteligente y personalizable.

Por lo tanto, los software de gestión tradicionales ya no sirven. Hay que dar con soluciones que vayan más allá del soporte a la actividad principal. Nos referimos a un software de gestión para el sector servicios que garantice la optimización de sus ciclos y procesos de negocio específicos. Un ejemplo de este tipo de personalización lo encontramos en el software de gestión empresarial Sage 200

¿Por qué el sector servicios necesita un software de gestión personalizable? 

Ahora, más que nunca, el sector servicios necesita una herramienta estándar pero personalizable. Es decir, que debe permitir al usuario contratar o excluir extensiones en función de las necesidades del momento. Esta posibilidad es clave para operar en un mercado tan cambiante y dinámico como el actual, donde los requisitos técnicos, legales y de mantenimiento están sufriendo cambios constantemente. 

Gran parte de este dinamismo se explica por el COVID, donde el sector servicios ha ganado presencia en el mercado y, por lo tanto, responsabilidad. Higienización exhaustiva de edificios, redistribución de los espacios de trabajo, mantenimiento preventivo y predictivo… Nada se puede dejar al azar cuando se trata de escoger soluciones de gestión empresarial para que este tipo de negocios llegue a objetivos.

La personalización de los procesos en el software de gestión

Sage 200 es un buen ejemplo de herramienta estándar que también se adapta a los procesos de negocio. Y lo hace porque gracias a sus múltiples propuestas de contratación y pago por suscripción, permite una controladísima gestión de la inversión. 

Con este tipo de software de gestión personalizable pagas solo por lo que utilizas. De este modo, si la organización necesita más funcionalidades, pueden añadirse en cualquier momento. Pero hay más. 

Gestión y coordinación óptimas

Un software de gestión personalizable como Sage 200 aporta altos niveles de digitalización, lo que se traduce en una importante optimización de los ciclos y procesos de negocio específicos del sector. Además, integra Microsoft 365, de modo que el usuario puede compartir información con el resto de departamentos, pero también con clientes y proveedores. 

Adiós a las incidencias

Planificación programada de la producción, generación de órdenes de fabricación, control de equipos y de ventilación, fabricación o embalajes… El software de gestión personalizado va más allá del mantenimiento preventivo, poniendo el foco en el predictivo. Las incidencias se reducen al mínimo gracias a esta herramienta basada en tecnología inteligente, que permite un control técnico mucho más preciso. 

No olvidemos que gestionar los errores una vez producidos siempre es más costoso que adelantarse a ellos.  

Simplificación y mejora en la toma de decisiones

El software de gestión personalizado opera con herramientas de gestión Big Data y Business Intelligence. Así, el usuario puede hacer un seguimiento por empresa, área o en su conjunto.

Actualizaciones automáticas

Mediante actualizaciones automáticas como las que Sage 200 ofrece con Live Update, los avisos e información circulante se generan, actualizan y descargan automáticamente. De esta forma, la empresa puede trabajar siempre de acuerdo a la normativa legal vigente.

La inteligencia artificial y el aprendizaje automático ya no son términos de ciencia ficción ajenos al funcionamiento de un negocio. Ahora son recursos imprescindibles para gestionar todos los procesos.