Modelo de trabajo híbrido: la clave para mejorar la producción y aumentar beneficios

Fomentar un modelo híbrido, permitiendo combinar el trabajo en remoto con el trabajo presencial, aporta múltiples beneficios al tejido empresarial español.

Signaturit

En los últimos dos años y fomentado por la llegada de la Covid-19, el teletrabajo se ha convertido en un factor determinante a la hora de tomar la decisión de cambiar de empleo. La flexibilidad que los trabajadores encuentran ligada a este nuevo modelo laboral ya lo ha situado, de hecho, entre una de las prioridades para el 52% de la población, según datos de la consultora de RRHH Robert Walters. 

Pero no es tanto la aplicación de ese único formato lo que atrae a los profesionales, sino más bien la mera existencia de la posibilidad de combinar el trabajo en remoto con el trabajo presencial fomentando un modelo híbrido del que ya se desprenden múltiples beneficios.

Y es que, lo que al principio se identificó como una solución cortoplacista, ha terminado estableciéndose como el modelo a seguir en una gran cantidad de empresas de nuestro país que se han visto avocadas a aplicar la digitalización en la jornada laboral casi sin margen de reacción, pero con un impacto positivo. 

Hasta la pandemia, las empresas solamente contemplaban dos modelos radicalmente diferenciados entre sí: el tradicional, con presencialidad permanente y horarios inflexibles; y el remoto, ligado exclusivamente a las profesiones de ámbito tecnológico.

La necesidad de aplicar distancia social ha puesto en evidencia que, aunque hay sectores que siguen requiriendo una inevitable presencialidad, como el comercio o la restauración, hay otros oficios que también pueden realizar sus funciones desde casa.

Mejorar la calidad de vida y aumentar la productividad

De la evidente aceleración de los ritmos de digitalización de empresas que se ha producido en el territorio español, han nacido los instrumentos suficientes para poder redefinir el modelo de trabajo y optimizar las tareas maximizando la productividad de los empleados.

De hecho, según un informe realizado por la consultora Capgemini sobre los efectos del teletrabajo en empresas y empleados, solo en el tercer trimestre del año 2021, un 66% de las empresas españolas experimentaron un aumento de productividad debido a la implementación del trabajo en remoto.

La idea de poder elegir qué días acudir a la empresa y cuáles no hacerlo, permite que los trabajadores dividen y organicen sus jornadas en función del tipo de trabajo que deban realizar: de concentración individualizado que, generalmente, funciona mejor en casa; o colaborativo en un espacio común como es la oficina y que permite seguir fomentando la creación conjunta.

Y la adopción de herramientas de colaboración virtuales eficaces como la firma digital, que ha repercutido en una mayor agilidad a la hora de cerrar procesos documentales tanto a nivel interno como externo y, en definitiva, ha reducido los tiempos administrativos.

Así que, a estas alturas, es cada vez más alto el número de compañías que al principio fueron reacias a la implantación permanente del teletrabajo y de las soluciones digitales y que, tras darse cuenta de las ventajas que les ha traído, han transformado su visión poniéndose a disposición del modelo híbrido. Un modelo que ya parece ser condición sine qua non para mejorar el bienestar y los beneficios de los empleados que, inevitablemente, son también los de la empresa.