Perseo, el acelerador de startups de Iberdrola triunfa en sus 15 años de vida

Es el programa de la eléctrica que preside Ignacio Galán para detectar nuevas oportunidades de negocio en el sector energético. Actualmente, mantiene nueve empresas en cartera, entre ellas uno de los unicornios españoles, Wallbox, con una inversión total que asciende a los 100 millones.

Equipo Perseo Iberdrola

Aunque para algunos invertir en nuevas tecnologías que eviten el cambio climático es una novedad, en Iberdrola llevan 15 años trabajando con startups desde Perseo. La eléctrica fue pionera en fomentar el desarrollo de un ecosistema global de startups del sector eléctrico con foco en la sostenibilidad. El objetivo es claro: obtener los conocimientos necesarios y promover un entorno de empresas que configuren un círculo virtuoso para seguir avanzando en la descarbonización. 

Perseo se ha consolidado como un pilar de la innovación energética a nivel mundial con 175 millones de euros de inversión. De esta cuantía, la plataforma destina 100 millones de euros a empresas emergentes, otros 40 millones para crear desde cero negocios de soporte a la electrificación y 35 millones extra para ejecutar inversiones adicionales. 

El esfuerzo inversor de la plataforma ha permitido que haya potenciado el crecimiento de 22 compañías dentro de áreas como la inteligencia artificial para la digitalización y automatización de procesos, las soluciones inteligentes de eficiencia energética, las infraestructuras de recarga para vehículos o el desarrollo de proyectos solares en economías emergentes.  

Nueve empresas de éxito

Ahora tiene en cartera nueve empresas. Uno de sus últimos éxitos ha sido Wallbox, empresa líder en soluciones de recarga para vehículos eléctricos. Además, cuenta en su cartera con Aquí tu Reforma, centrada en digitalización de las reformas y rehabilitaciones de viviendas y edificios; Balantia, dedicada a la prestación de servicios integrales en eficiencia energética y sostenibilidad; Barbara IoT, especializada en digitalización de redes inteligentes y la ciberseguridad; CO2 Revolution, que cuenta con un modelo de reforestación integral mediante drones y semillas inteligentes; Innowatts, que ofrece soluciones de software basadas en Inteligencia Artificial y big data para facilitar la digitalización y automatización de procesos en el sector energético; BasqueVolt, especializada en la producción de celdas de estado sólido para baterías; Voltbras, pionera en ofrecer soluciones digitales para la gestión de infraestructuras de recarga de vehículos eléctricos para el transporte de pasajeros; y Morgan Solar, que desarrolla tecnología de concentración solar fotovoltaica.

El mantra de Perseo es la búsqueda de unicornios que van a revolucionar el sector del mañana a través de una transición energética sostenible. Esto ha permitido que el proyecto se consolide como uno de los programas corporativos de startups de referencia en el sector energético en todo el mundo. En su historial, destacan hitos como la salida a bolsa en 2021 de dos de las startups en las que entró: la mencionada Wallbox y Stem, que ofrece soluciones de almacenamiento inteligente en baterías. 

La forma de dar respuesta a nuevos retos

La primera inversión de Perseo se cerró en 2009, en 2013 desembarcó en una compañía de Silicon Valley, en 2016 se creó el programa de retos y programas piloto, y en 2020 lanzó Perseo Venture Builder, a través del que invertirá 40 millones para crear desde cero negocios de soporte a la electrificación.

Diego Díaz Pilas, director del programa de startups Perseo de Iberdrola, explica que se dieron cuenta de que “no había ninguna corporación por grande o exitosa que fuera, que pudiese tener respuesta a todos los retos de un mundo cada vez más complejo”. “En nuestro caso, con el reto del cambio climático, pensamos que las startups tenían que ser una parte clave para ayudarnos a trabajar en este desafío”, agrega. Ese ha sido el centro de gravedad permanente del programa. 

El directivo comenta que Perseo ha tenido más de 7.500 empresas en su ecosistema, lo que supone trabajar con más de 900 compañías y ejecutar más de 20 proyectos piloto por año. “Al final, todo responde a nuestro convencimiento de que las startups y los emprendedores tienen que ser una parte clara de la respuesta ante el cambio climático y la importancia de una transición energética sostenible”, sentencia. 

“El venture capital genera una visión diferente al mundo emprendedor: aportamos acceso al mercado y al laboratorio más grande que hay en el mundo energético, que son nuestros activos y nuestros clientes. En el fondo, esa diversidad de tipos de inversores es muy buena para el ecosistema y estamos muy contentos de que otras compañías se hayan ido incorporando como inversores o como potenciales compradores de empresas en las que hemos invertido. Esto es un cambio muy positivo”, resume Díaz Pilas.

Un motor clave de innovación

Perseo es uno de los motores de Iberdrola en innovación, y se complementa con otras iniciativas que han llevado a la compañía a invertir 338 millones solo el año pasado. En total, el grupo ha destinado más de 2.000 millones de euros a la innovación, la investigación y el desarrollo en los últimos 10 años y se ha convertido en la utility privada que más invierte en innovación de todo el mundo.

Las tres herramientas con las que cuenta Perseo son invertir en esas compañías para acelerar su desarrollo e incorporarlas a sus negocios, convertirlas en proveedores a través de sus pruebas piloto y lanzar retos de problemas que han detectado a la comunidad inversora. 

El último gran hito de Perseo data del pasado mayo, cuando creó Andromeda, el primer gran fondo tecnológico de venture capital con objetivos concretos en sostenibilidad. El fondo, que aspira a tener un tamaño de 300 millones de euros, ha nacido, además de con Iberdrola, con la participación pública a través del Fondo ICO Next Tech, con la de Nortia Capital y con la Seaya Ventures, que se encarga de su gestión.