Dimensión internacional

14 años aprendiendo
Francisco Martín Villanueva empezó a trabajar en MRW cuando tenía 19 años. Cuenta su padre que se obsesionó con planear la sucesión cuando un auditor le comentó que el único problema que le veía a su negocio era ese. “Aquello me impactó”, dice. ­­­­­

Esther, la primogénita
Para una empresa que presume de ofrecer igualdad de oportunidades a hombres y mujeres, sorprende que se pase el testigo al hijo menor y no a la primogénita, Esther, casi con la misma experiencia en el negocio. Es directora de RSC y ahora también adjunta a la dirección (el puesto que acaba de dejar su hermano). Martín Frías se explica: “Ella hacía interiorismo, que no tiene nada que ver con manejar una empresa”.

Pisando el acelerador
En los cinco meses que lleva al frente del negocio, ya se empieza a vislumbrar el cambio. Con Francisco Martín (hijo), MRW seguirá siendo una empresa socialmente responsable, pero el equipo tendrá que adaptarse a la nueva velocidad. El propio Martín Frías lo explica al contar que han tenido que despedir a una persona del departamento de informática que llevaba 20 años en la empresa. “Hemos intentado que se reciclara, pero no se ha querido formar. Y con el impulso de Paco ahora no puede haber gente renqueando”.

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