Josep Lluís Bonet

A sus 68 años, tiene la apariencia de un hombre tranquilo, pero debe ser hiperactivo, a tenor de los muchos cargos que tiene y que ejerce no de forma honorífica precisamente. Josep Lluis Bonet, nieto de los fundadores de Freixenet entró en la compañía en 1966 de la mano de su tío Josep Ferrer y ejerció el cargo de director comercial entre ese año y 1977 en que fue nombrado director general adjunto, más tarde director general, hasta convertirse en presidente de la compañía en 1999, al recoger el testigo de su tio, Josep Ferrer. Cuando habla de él, lo hace con admiración, señalando sus logros para convertir Freixenet en la multinacional que es ahora, la novena empresa del mundo de su sector y líder mundial de vinos espumosos. Pero a nadie se le escapa que junto al actual patriarca de la familia, como su mano derecha estaba precisamente su sobrino...

Pero su trabajo no se limita a la empresa familiar, a la que dedica según él mismo reconoce, la tercera parte de su tiempo. Otro tercio lo emplea en Fira de Barcelona, como presidente de la institución desde 2004. Desde 2000 dirige uno de sus salones, Alimentaria. La otra tercera parte la reparte entre el Instituto del Cava o como presidente de la Asociación de Marcas Renombradas Españolas. El resto lo invierte en dar clases en la Universidad. Allí, cuando era estudiante sus amigos ya le apodaban ‘el profesor’.

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