Animación con pasaporte español

¿Una película de animación española con un presupuesto de 160 millones de dólares? ¿Una serie de TV made in Spain valorada en 15 millones de euros? El estreno de Planet 51 y el éxito de Pocoyó son sólo dos ejemplos del rentable desembarco mundial de empresas españolas.

La industria española de la animación se está convirtiendo en una potencia mundial. La difusión de los contenidos más allá de nuestras fronteras no es tanto una elección, como una cuestión de supervivencia. “La internacionalización de las producciones de animación es clave, ya que los productos audiovisuales concebidos únicamente para un mercado local tienen una vida limitada”, afirma Enrique Uviedo, presidente de la Federación Española de Productores de Animación Diboos.

Como señala Eric Robert, director del estudio de animación Toonf Valencia, “hay que tener en cuenta que los costes son muy altos, superiores a los de una película o una serie con actores. Para rentabilizar esa inversión, hay que vender en todos los mercados posibles”. Y lo cierto es que en los mercados internacionales europeos se ha incrementado el interés por nuestras producciones. “Además, se están emitiendo series producidas por empresas españolas en cadenas prestigiosas de todo el mundo. Incluso se está consiguiendo una buena acogida en los mercados asiáticos. Y muchas de estas producciones han sido reconocidas con numerosos premios internacionales. La animación española, tanto en sus formatos de largos como cortos y series, se ha convertido en el producto de mayor exportación en el sector audiovisual español”, recalca Uviedo. Que lo haya conseguido no quiere decir que haya sido fácil.

Según Ignacio Pérez Dolset, consejero delegado de Ilion (productora detrás de Planet 51), “al principio, nadie confía en ti y tienes que autofinanciarte. A medida que vas consiguiendo hitos, vas accediendo a nuevas fuentes de capital: coproductores, televisión, ventas internacionales... Después hay que abordar la producción y hacer una película a la altura del presupuesto, y cuyo valor sea superior al costo. Hay retos artísticos y tecnológicos: crear una película con nuestra propia tecnología, en lugar adquirir la licencia de una existente, es ya un reto”.

El director general de Imira, Sergi Reitg, hace hincapié “en la necesidad de tener mercados en los que se pueda actuar como líder”, y considera que “el sector audiovisual español debería actuar mucho más en el segmento hispano en Estados Unidos, no sólo en Iberoamérica. Ya vamos rezagados”.

ESTRATEGIAS MULTIPRODUCTO

¿Qué estrategias están siguiendo para moverse con tanta soltura en los mercados internacionales? Fernando de Miguel, director general de Zinkia, afirma: “Somos más una gestora de marcas que una productora de contenidos. La producción del contenido da la excusa para desarrollar marcas. Tradicionalmente, las empresas hacían una serie de televisión y, si funcionaba, había una siguiente temporada. Nuestra estrategia ha sido distinta: cuando todos esperaban la tercera temporada, desarrollamos juegos para consolas, un especial de televisión, un DVD musical... aunque también trabajemos en la tercera temporada y en una película”.

AUDIENCIAS QUE SE RENUEVAN

“Tenemos una nueva audiencia infantil cada dos años. El mercado de la animación es lento, pero con una vida muy larga, especialmente ahora a través de los contenidos digitales. Hay que explotar las marcas no sólo por la publicidad en pantalla, sino también por la existente en Internet y a través de juegos en la Red y para móviles, iPod o videoconsolas”, declara Carlos Biern, director de Coproducciones de la empresa BRB International, una de las pioneras en este sector.

PROMOCIÓN A LA AMERICANA

“Hay que conseguir distribución de primer nivel en todo el mundo, con tantas copias como los grandes estrenos estadounidenses, y con gran respaldo publicitario”, reseña Pérez Dolset. Planet 51 tiene un presupuesto de márketing de 160 millones de dólares. “Es una promoción de primera fila, mediante márketing directo y la publicidad generada por la propia distribución, combinados con el márketing de socios”, anota Pérez Dolset. La productora Ilion dispone de contratos con firmas como Nesquik, El Corte Inglés, Burger King, Sega, Heinz... así, hasta más de 250 acuerdos.

PERSONAJES CON ESTILO

Según López, “resulta fundamental el diseño de personajes: tiene que funcionar no sólo en televisión, sino también en juguetes, libros o mochilas. Tiene que ser diferenciador en el lineal y en la TV. Luego, el guión tiene que ser sencillo y educativo... y entretenido”.

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