El ejército de la innovación

Y de la teoría, a la práctica, para conocer el alcance real de la técnica. En lugar de contratar a un programador por un mes, “como se haría tradicionalmente”, la firma compartimenta el encargo del cliente en áreas lo más específicas posible: arquitectura software, programación del código, diseño de la base de datos… “Cada una de estas labores las realizará, en cuestión de horas, un especialista cualificado”.

Estos colaboradores siempre trabajan a distancia. Previamente, la central habrá enviado a uno de sus ingenieros a la empresa que haya solicitado el servicio, para analizar sus necesidades. “En tres días, el usuario recibe una propuesta global de mejora tecnológica, la mayoría de las cuales se materializa en unas semanas”, apunta Diego.

En su primer año de vida, la compañía se focalizará en cuestiones informáticas. Para ello, dispone de un amplio colectivo freelance, compuesto por analistas, revisores de código y correctores de incidencias, expertos en integración de subsistemas, diseñadores web, entre otros.

Hasta el momento, los productos más solicitados tienen que ver con la automatización de procesos y con dar mayor valor a servicios tradicionales. Los hermanos Méndez relatan cómo, en el segundo caso, una cadena de autoescuelas les ha pedido una aplicación destinada a que los alumnos puedan hacer los exámenes teóricos en el teléfono móvil. Un proyecto en el que participan 12 especialistas, “cuando una consultoría tradicional, en un proyecto más grande, emplearía a dos profesionales genéricos”.

Para el futuro, estudian ampliar su radio de acción a otros segmentos, como el de la electrónica. En el horizonte también están unas cifras de facturación que hablan de 240.000 euros al finalizar el presente ejercicio. Más a largo plazo, allá por 2012. gracias a la previsible entrada en otras áreas y a la expansión a través de franquicias, planean alcanzar 1,5 millones.

INNOVACIÓN EN PEQUEÑAS Y GRANDES DOSIS

En los aspectos más básicos se aprecia el abismo entre grandes y pequeñas empresas en materia de innovación. Y, en paralelo, señala el camino que aún le queda por recorrer a las segundas en una parcela donde Agencia de Ingeniería concentra su actividad. En este sentido, la inversión en I+D en España se situó en 19.918 millones de euros en 2008, superando los 18.094 del anterior ejercicio.

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