Eulen

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Tras el veto de sus hijos a la salida a Bolsa de Eulen, David Álvarez, su fundador, logró convocar una junta general extraordinaria por vía judicial, disolviendo el consejo de administración.

Durante los últimos años, Eulen ha sido todo un ejemplo en la profesionalización de los servicios (limpieza, seguridad, mantenimiento, servicios auxiliares, etc.) y la diversificación de negocio, tocando cada vez más ramas de actividad y completando su negocio con otras empresas. Eulen tiene una gestión profesionalizada, con cuadros directivos ajenos a la familia, aunque los hijos de David Álvarez se han ido incorporando a los órganos decisorios de Eulen y las distintas compañías del grupo. Hasta el inicio de las hostilidades, todos sus vástagos estaban representados en el consejos de administración de Eulen. “Da la sensación de que hay una mayor presencia de los hijos que en Gullón, no sólo en la propiedad de empresas, sino también en la dirección de la propia Eulen y de las empresas que forman parte del grupos”, apunta el experto de Ceste. De hecho, este peso en el consejo de Eulen ha hecho posible el veto de la salida a Bolsa planeada por Álvarez, obligando al fundador a recurrir a los tribunales. Esto ha sido así porque los mecanismos de gobierno de la empresa establecen un voto nominal en el consejo, no ligada a la cuota de participación accionarial. “Si yo tengo en mi empresa el 51%, tengo muy claro quién manda. Mando yo”, asevera Rovira.

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Tras la transformación del consejo en una administración solidaria mancomunada, el fundador prevé formar un nuevo consejo con miembros independientes para abordar la salida a Bolsa. Para Enric Serradell, profesor de la UOC, esta medida “tiene un sentido claro, hacer crecer la empresa, aunque en detrimento de la mayoría en poder de la familia. Cuando una compañía opta por este camino, está apostando por ser más grande en el futuro. Y someter la empresa al escrutinio de los mercados, con las obligaciones de transparencia que conlleva, puede ser un aliciente para evitar disputas”. Para Badal, ”el fundador ha optado por la pervivencia de la empresa y no por la pervivencia de la familia en la empresa”.

David Álvarez ha logrado cambiar la forma del anterior consejo por el de administración solidaria junto a los hijos que le apoyan en su objetivo de sacar a Bolsa la compañía que él mismo fundó.

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