“Nos llamaban ‘flipados’ por querer competir con los gigantes”

Con su empresa MÁSmovil, Meinard Spenger ha hecho realidad el sueño de la mayoría de los emprendedores: hacerse un hueco en un mercado copado por los gigantes de la telefonía.

De un vistazo:

Edad: 35 años

Lugar: Seckau (Austria)

Formación: Licenciado en Derecho (Graz/Austria y Trieste/Italia), MBA en el Instituto de Empresa (IE) y en la escuela de negocios italiana SDA Bocconi (Milán)
Su clave: Tener la paciencia suficiente para educar al entorno

Es un especialista en transformar un problema en una oportunidad, una filosofía que le ha permitido crear nada menos que una operadora de telefonía móvil de las “mal llamadas” MOV (Operadoras Virtuales de Telefonía). “Eso es una tontería, una denominación inventada por las grandes para asignarnos a una segunda categoría, pero lo cierto es que de virtual no tenemos nada, somos muy reales. La única diferencia entre MÁSmovil y los operadores grandes es que somos más baratos y damos mejor servicio y que desde el punto de vista tecnológico alquilamos las redes existentes, en lugar de tener una red propia. Y eso tiene la ventaja de que podemos destinar a todo nuestro personal a atender al cliente. Es decir, somos una realidad de telefonía móvil y damos ventajas reales a nuestros clientes”, afirma. Directo y claro. Así es Meinard Meini Spenger, el presidente y cofundador junto con el noruego Christian Nyborg, de MÁSmovil.

Meini es un enamorado de nuestro país a donde vino por primera vez en 1999 con una finalidad tan poco lúdica como hacer un máster en el Instituto de Empresa. “Sólo me quedé el año del máster. Pero luego, cuando volví a Austria en el 2000, me incorporé a la consultora McKinsey y allí empecé a realizar diferentes proyectos que me volvieron a traer aquí, principalmente a Madrid y Asturias. Tras cinco años encabezando diferentes proyectos decidió dejarlo todo y apostar por su sueño: crear una empresa.

Emprendedores: Y a la hora de emprender, ¿no había nada más sencillo que una operadora de telefonía móvil? ¿Y en un mercado tan monopolizado por tres compañías, como Movistar, Vodafone y Orange?

Meinard Spenger: Es cierto. Es un mercado de gigantes. De hecho,
la mayor parte de nuestros conocidos cuando les contábamos el proyecto nos decían “sois unos flipados”, “no se puede competir con Telefónica”, “nunca váis a entrar”. Y nosotros les respondíamos: donde hay una deficiencia en el mercado, hay una oportunidad. Además, nosotros no aspiramos a tener una gran cuota de mercado, nos conformamos con tener una cuota modesta.

EMP. ¿Y por qué en España y no en Austria o en Portugal, donde vivía su socio?

M. S. Por varias razones. Primero, la telefonía móvil en España era mucho más cara que en los países nórdicos, y de verdad eso no tenía ningún sentido. Todo allí era más caro: la ropa, la comida, las casas, y, sin embargo la telefonía móvil era mucho más barata. De hecho, según datos de la OCDE, la telefonía móvil aquí es hasta cuatro veces más cara que la media. En segundo lugar, la atención al cliente en telefonía móvil deja mucho que desear. Y, por último, vimos una falta clara de innovación: había habido una explosión muy importante de líneas móviles entre 2000 y 2005, pero no se había avanzado gran cosa más allá del servicio tradicional. En definitiva, pensábamos que este país se merecía una telefonía móvil más barata y de más calidad.

EMP. Y se lanzaron…

M. S. Tanto Christian como yo teníamos unos buenos puestos, con unos sueldos muy altos. Yo vivía en el centro de Viena en un piso con terraza en la azotea y él vivía en Cascais también en un gran apartamento. Y nos vinimos a un piso de estudiantes en Montecarmelo. Sin un contacto ni relaciones continuas en España. Durante meses nos alimentamos de pasta y pesto, porque pensábamos “mejor invertir todo el dinero en MÁSmovil que en engordar kilos de peso” y así entre muesli y pasta nos mantuvimos durante los primeros años.

EMP. ¿Cómo se consigue financiación para un proyecto tan ambicioso?

M. S. Durante casi dos años Christian y yo no ganamos sueldo. Habíamos metido en este proyecto todos nuestros ahorros, casi 100.000 euros, pero vimos que era muy complicado arrancar sin hacer ninguna inversión porque había que alquilar la red. En primer lugar, nos dirigimos a nuestros amigos y, después, poco a poco fuimos forjando un equipo de asesores de muy alto perfil, como el ex presidente de Ericsson España, el presidente de Fujitsu… A los que íbamos conociendo por casualidad y a los que contagiábamos con nuestra pasión. Tuvimos la suerte de que la gente se entusiasmase con nosotros y nos apoyasen, en algunos casos aportando dinero, en otros asesorándonos sin cobrarnos nada… Y justo antes de lanzar MÁSmovil conseguimos apoyo financiero profesional de dos grupos escandinavos: Northzone Venture, un fondo de financiación para empresas de reciente creación, y Shibsted, un grupo de medios.

EMP. Y ahora acaban de ampliar capital por otros dos millones de euros, ¿tienen una varita mágica para convencer a los inversores en estos momentos tan difíciles?

M. S. Es cierto, en marzo entró Inveready en el capital de MÁSmovil y parte de los accionistas ya existentes ampliaron también capital. No es una varita mágica, se trata de ofrecer compromiso a todos los niveles: compromiso profesional, donde ofreces un proyecto sólido; compromiso de rigor, porque aportas todo tu tiempo y tu esfuerzo; compromiso financiero, porque no pretendes tener sueldo desde el primer día y arriesgas tus propios recursos… En fin, son pequeñas cosas para convencer a un inversor profesional de que no se trata sólo de números, sino de seriedad, confianza y coherencia.

EMP. ¿Cuál ha sido el momento más difícil de esta batalla desigual contra tres gigantes de las telecomunicaciones como Movistar, Vodafone y Orange?

M. S. El día de lanzamiento tuvimos un ataque de unos 50 hackers y se cruzaron precios y tarifas erróneas en blogs y foros. Todavía un año más tarde me encontré con esa información falsa. Ése fue un momento muy duro porque empiezas con toda la emoción del mundo y te encuentras con esto, pero nosotros estamos preparados para competir. Los grandes dominan muchos aspectos, no sólo de infraestructura, sino también de medios, de publicidad, etcétera, pero en MÁSmovil somos positivos, optimistas y estamos seguros de que nos vamos a hacer un hueco en el mercado.

EMP. Y si las grandes operadoras deciden bajar los precios, ¿cuál es el futuro de MÁSmovil?

M. S. Si las grandes operadoras deciden bajar los precios o poner los precios de MÁSmovil te digo que entran en insolvencia financiera. Tendrían que ir al juez y pedir un proceso concursal, incluso a lo mejor hasta MÁSmovil podría hacerles una OPA. Es imposible que lleguen a nuestro nivel de precios porque somos mucho más eficientes, gastamos entre 200 y 300 veces menos en márketing y publicidad, tenemos sistemas más nuevos y una cultura enfocada al cliente. Nuestro modelo no es replicable por otra operadora.

EMP. ¿Qué les diferencia de otras operadoras de telefonía móvil de bajo coste?

M. S. Todos los operadores dicen que son económicos y luego al final de mes te mandan una factura gigantesca. Hay 300 tarifas vigentes ¿cómo va a entender una persona lo que paga? Tenemos herramientas en la web que permiten comparar tarifas y tenemos fuentes de empresas independientes que facilitan la comparación y el cálculo de ahorro que es posible conseguir con MÁSmovil, que de media es de un 50%.

EMP. ¿Y esa estrategia low cost es sostenible en el tiempo?

M. S. Sólo con el precio no. Nosotros somos una operadora low cost con una gran calidad de servicio, y esto es importante porque con ser barato no puedes competir y sobrevivir en el mercado. Desde el principio tenemos cobertura nacional a través de las antenas de Orange, es decir, contamos con la misma cobertura que los operadores grandes, y en segundo lugar en la atención al cliente combinamos la on line con telefónica e invertimos mucho más que otras operadoras porque consideramos importantísimo que el cliente esté satisfecho.
Isabel García Méndez

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