Un hueco en la biotecnología

El éxito de pymes como Infinitec, Neuron, Biotools o Innofood demuestra que no es necesario ser una gran multinacional como Zeltia o Natraceutical para hacerse un hueco en la biotecnología. Un sector repleto de oportunidades a pesar del complejo marco legal nacional e internacional y las dificultades de inversión que padece.

INNOFOOD I+D+I

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Como explica José María Fernández, fundador y director general de Innofood I+D+I, “la empresa se creó con el objetivo de cubrir la necesidad de una oferta de servicios altamente especializados y tecnológicos dentro de la I+D agroalimentaria y que pudiera llegar a las empresas de forma fácil, cómoda, sin tiempos muertos, directa y con una mentalidad totalmente empresarial”. La compañía surgió en 2004 como spin off de la Universidad Miguel Hernández de Elche y gracias al impulso de Fernández, completando su accionariado con un socio privado y la empresa Altecnia Consulting. Un año después de su creación, fue seleccionada para instalarse en el Parque Tecnológico de Ciencias de la Salud de Granada y accedió a un préstamo participativo enmarcado en el Programa Atlantis, promovido por la Junta de Andalucía.

Actualmente, su actividad comprende dos áreas agroalimentarias. La primera se centra en la obtención de compuestos, extractos y materias primas destinados a la industria farmacéutica, cosmética y agroalimentaria, además de trabajar en el desarrollo de alimentos innovadores. Por otro lado, ofrece outsourcing a departamentos de I+D de la industria agroalimentaria: análisis sensorial, estudios de vida útil, desarrollo de nuevos productos, aprovechamiento de subproductos, etc. Entre sus proyectos más destacados, está trabajando en alimentos para el control de peso y prevención de la obesidad (Cenit Pronaos), donde convergen 15 empresas agroalimentarias y biotecnológicas. Asimismo, colabora con Neuron BPh en el desarrollo de Neuron-Extract, con el fin de obtener principios activos y extractos neuroprotectores y antioxidantes a partir de subproductos de frutas tropicales para incorporarlos a matrices alimentarias, cosméticos y nutracéuticos.

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INFITEC

En 2004, José María Borràs y Alfonso Hidalgo crearon Infinitec, compañía centrada en la producción de distintas sustancias para la industria cosmética, como bioproteínas, péptidos y sistemas de liberación con actividad antiedad, antiarrugas, anticelulítica, blanqueante, bronceadora, etc. Entre sus clientes hay empresas como Unilever, Dr. Brant, La Praire o RNB (interproveedor de cosméticos Mercadona), disponiendo de una red de distribución con presencia en 44 países. Entre sus proyectos más inmediatos, Infinitec pretende establecer oficinas de venta en Nueva York para atender el mercado de costa Este.

“Nuestros puntos fuertes son un conocimiento amplio de la industria a través de nuestros distribuidores y la agilidad en el diseño y puesta en mercado de nuevos ingredientes. Además, contamos con colaboraciones científicas con otros grupos de la Universidad de Barcelona y del Parque Científico de Barcelona, entre otros”, especifica Hidalgo, director general de la empresa.

Para echar a andar, Borràs e Hidalgo se sirvieron de su experiencia en el marketing y la venta de principios activos para el sector, así como de los contactos establecidos en la comunidad científica en esos años. Pero hacía falta dinero, así que los fundadores recurrieron a un préstamo personal de 120.000 euros avalado por ellos mismos. El salto llegaría en 2006. “Dos empresas de capital riesgo entraron en el accionariado, adquiriendo un 45% de la empresa y con una aportación de capital que permitió la puesta a punto de la planta de producción. Además, accedimos a subvenciones y préstamos participativos y contamos con la financiación del CIDEM y un grupo inversor industrial privado.

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