Compañías que siguen creciendo (2)

Hace seis años, Cristina y Beatriz Díaz, fundadoras de CN Centros de Negocios, vieron que en España empezaba a despertar interés el nuevo concepto de alquiler de oficinas y despachos que ofrecían los centros de negocios. En 2005 instalaron su primer centro en el madrileño barrio de Salamanca y sólo dos años después abrían muy cerca de la Plaza de España de Sevilla. Ya en 2010 inauguraron un modelo nuevo con su espacio de coworking, a escasos metros del primer local. ¿Cómo hace esta empresa para seguir abriendo centros y creciendo en este momento?

Impulso de la oficina virtual. La crisis está haciendo que esta solución incremente su demanda exponencialmente. “Los primeros años teníamos una media 100 clientes de oficina virtual y ahora tenemos unos 400”, reseña Cristina Díaz. Se trata de una solución para profesionales que trabajan desde casa pero necesitan una sede social y diversos servicios complementarios (atención telefónica, gestión de correspondencia, gestión de pedidos...).

Oportunidades de la crisis. En época de crisis, toca reducir costes. Los centros de negocios permiten que los costes de mantenimiento de una oficina (alquiler, luz, teléfono...) se reduzcan y se hagan variables. Y el centro de coworking (similar a un centro de negocios pero donde se alquilan puestos de trabajo en lugar de despachos) completa esta oferta, permitiendo llegar a un público de amplio espectro. “Teníamos muchos clientes de despacho que se han ido trabajar a su casa y han contratado la oficina virtual. Esos huecos los han ocupado empresas o profesionales que tenían una oficina y se han trasladado a nuestro centro. Y el local de coworking lo hemos abierto en relación directa con la crisis, pues es una solución intermedia para aquellos que no pueden alquilar un despacho pero no quieren trabajar en casa”, anota.

Flexibilidad total. “No te comprometes ni firmas un contrato con una duración determinada, algo muy útil en un momento tan incierto. El cliente puede probar y, si le va bien seguir; si no, dejarlo. Y tiene la opción de crecer”, explica Díaz.

Placeres Naturales es un caso totalmente edelweiss. No sólo es que crezca en un entorno hostil, sino que nació en la primavera-verano de 2008, justo cuando la crisis empezaba a enseñar los dientes en nuestro país. Esta compañía se dedica a la comercialización de vegetales de IV Gama. ¿Y qué es eso? Pues fruta y verdura fresca lista para su consumo, es decir, lavada, pelada, cortada y envasada. Y también ofrece otros productos tangenciales, como ensaladas, zumos y sándwiches. Placeres Naturales se dirige esencialmente al canal profesional de la alimentación (hoteles, restaurantes, empresas de catering, colectividades...). Además, tiene presencia en el lineal de algunos grupos de distribución como Opencor o Alcampo como distribuidora de la marca ifresh, destinada al consumidor final. El éxito de su negocio se fundamenta en lo siguiente:

Un mercado sin explotar. Aunque la idea de vender fruta lista para su consumo no es nueva, en 2008 aún no había arrancado en nuestro país. “No he inventado nada, pero sí que detecté la necesidad de lanzar este producto al mercado español en este momento”, afirma Víctor Dobón, director general y fundador de la compañía.

En 24-48 horas. Placeres Naturales entrega su fruta a cualquier punto de la península en menos de 48 horas. E incluso atiende pedidos urgentes en un solo día. Y eso a pesar de que se trata de un producto refrigerado, con lo que su logística es más complicada que para no perecederos.

La comunicación, esencial. “A principios de 2010 desarrollamos un plan de comunicación. No es una estrategia push, de empujar el mercado y salir a la calle con vendedores, sino pull, de atraer al cliente. Lo conseguimos estando muy presentes a través de las tecnologías.

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