Así es la vida de un emprendedor en serie: Te lo cuenta Félix Ruiz (Tuenti, Jobandtalent o Grupo Auro)

Tuenti, Jobandtalent o Grupo Auro son algunos de los proyectos en los que ha estado o está involucrado Félix Ruiz y tiene claro que no serán los últimos. Su pasión, crear proyectos. Su debilidad, la necesidad de, una vez consolidados, pensar en nuevos lanzamientos.

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Patricia Gallego

Se autodefine como un “híbrido” en el sentido de que “cuando monto una empresa yo no soy la parte supergestora. En un proyecto tienes al consejero delegado, que es la persona que dirige a cada una de las personas clave de un equipo. Pero ese no es mi rol. Cuando empezamos un proyecto, yo me centro en conseguir la financiación, en contratar gente muy buena, pero nunca me quedo en la parte gestora diaria sino en la parte ejecutiva a nivel presidente. Eso me permite que, cuando llega un momento de la compañía, ésta ya tiene una estructura que funciona independientemente de mí y yo puedo dar el salto de lanzarme a otro proyecto sin restar valor a la compañía actual, porque ya he terminado mi cadena de valor o mi fase en esa empresa”.

Y en esas está ahora mismo. En una etapa de transición. “Estoy en la fase en la que ya he aportado todo lo que podía a Jobandtalent y empiezo a desvincularme del día a día para ir centrándome en nuevos proyectos. Estoy construyendo una compañía muy grande de vehículos que operan con Uber y Cabify, que se llama Grupo Auro . Ya hemos conseguido la financiación y hemos contratado a todo el equipo. Empieza a tener el mecanismo engrasado y va funcionando. Y calculo que dentro de un año mi posición en el día a día de Auro ya no será necesaria porque ya habrá una estructura definida que lleve la compañía y que pueda funcionar correctamente”. Y eso le permitirá centrarse en otro proyecto y luego en otro y otro... “Al final es una cuestión de saber dónde está tu lugar y delegar correctamente”, matiza

Emprendedores. ¿Quiere eso decir que te estás desvinculando de Jobandtalent?

Félix Ruiz. No. Quiere decir que hay que saber dar un paso atrás cuando es lo mejor para el negocio. Ésa es la decisión más difícil de un emprendedor, pero es fundamental. Cada persona tiene una función dentro de la empresa, cada compañía pasa por diferentes etapas y tú tienes una etapa en la compañía. Cada uno debe saber dónde aporta valor y ser consciente de cuándo deja de aportar dicho valor y en ese momento es cuando debes plantearte dejarlo o renovarte, si crees que es en esa empresa donde vas a maximizar tu valor. Cuando me incorporé a Jobandtalent, yo podía aportar mucho valor a la compañía como presidente, pero Juan Urdiales y Felipe Navío siempre han sido los fundadores y consejeros delegados. Ahora estoy en la fase en la que ya he aportado todo lo que podía a Jobandtalent; ya no me siento tan motor del proyecto. Creo que una de las razones por las que a mí se me permite crear varias cosas es porque mi función no es la superejecutiva. Es decir, si eres un CEO tienes que estar desde el día 1 hasta el final en la compañía. Pero, si tienes una función menos operativa y dejas de ser fundamental, puedes dejar esa compañía y construir otra. Es decir, puedes centrarte en otros proyectos.

EMP. Tuenti, Jobandtalent, Grupo Auro... Eres el paradigma del emprendedor en serie. ¿Qué cualidades son necesarias para serlo con garantías?

F.R. He participado en varios proyectos y hay una cosa clara: se sufre mucho, porque hay muchos subidones y bajones, en los que un día estás feliz y al otro totalmente derrumbado. Al final, levantar compañías desde cero conlleva un grandísimo esfuerzo y eso te afecta psicológicamente. Puedes preguntar a cualquier emprendedor que haya terminado un proyecto y todos te dicen que es una carrera de fondo, una auténtica locura, pero algo muy bonito. Para ser emprendedor en serie, hay que tener muchísimo aguante, muchísimo estómago y, sobre todo, saber delegar muy bien.

EMP. ¿Existe alguna clave para delegar?

F.R. Saber delegar supone dar responsabilidades a alguna persona en la que tú confías. Obviamente para ello hay que ir probando. No es fácil contratar personas. Al final es un tema muy complicado porque las personas que sabes que van a funcionar suelen estar en otras empresas, con unos puestos específicos y son difíciles de contratar. Pero, al final, una vez que estás en la rueda y tienes contactos, sabes por dónde bucear. Es cierto que te puedes equivocar, pero soy más partidario de probar a la persona, trabajar junto a ella y comprobar, antes que perder el tiempo esperando a la persona idónea.

EMP. ¿Qué otras cualidades debe tener el emprendedor en serie?

F.R. Saber formar un buen equipo y trabajar con gente mejor que tú. Yo siempre podré fardar de las personas con las que he trabajado codo con codo en los diferentes proyectos. Además, debes ser carismático, ambicioso y tener mucha energía.

EMP. ¿Se puede trabajar el carisma?

F.R. Es complicado. Cuando pienso en alguien carismático, veo a una persona con mucha energía, mucho empuje y mucha capacidad de convicción. Es algo con lo que las personas nacen. Cuando hablas con una persona carismática, ves cómo se le iluminan los ojos, cómo se motiva, cómo te habla... No es fácil de trabajar.

EMP. ¿Cuáles son las ventajas y desventajas de ser un emprendedor en serie?

F.R. Entre las ventajas, el dinamismo, aprender nuevas cosas cada día y no enrocarte en una monotonía diaria. Cuando ya has tenido éxito, todo es más sencillo porque tanto los inversores como los profesionales confían más en ti. Entre las desventajas, el estar todo el día estresado y perder un poco el foco. Tú puedes tener muchos intereses, tener otras inversiones o estar en distintos consejos de administración, pero en tu día a día debes centrarte exclusivamente en un solo proyecto porque, si no, es como señala el refrán: “el que mucho abarca poco aprieta”.

EMP. Has dicho que te gustaría tener cuatro o cinco éxitos, ¿cómo llevas este objetivo?

F.R. Hay personas que buscan crear algo para dedicarse a ello toda la vida. No es mi caso. A mí me gusta aprender de diferentes proyectos y sectores. Me gustaría construir cosas más rápido, pero al final construir cosas grandes lleva su tiempo. Aun así, creo que estoy en el buen camino para cumplir mis objetivos.

EMP. ¿Qué es en tu opinión un éxito empresarial?

F.R. Cuando has ejecutado bien un proyecto que deja huella en la sociedad. Claramente Tuenti lo fue, Jobandtalent ya lo es y Auro lo será.

EMP. ¿Cómo diferenciar perseverancia de tozudez? Es decir, ¿cómo saber si interpretamos mal el mercado o es cuestión de mayor insistencia y paciencia?

F.R. Perseverancia es ser constante con la manera de obrar. Hay momentos en los que vas a tener a mucha gente en tu contra a la hora de tomar decisiones y, digan lo que digan, no tienes que tirar la toalla. Con trabajo duro todo sale adelante. Sin embargo, la tozudez te lleva a veces a actuar sin razón. Todos somos algo tozudos en algún momento y más aún cuando se trata de emprender. La manera de darte cuenta de si es tozudez o persistencia, va a depender del resultado. No existe una fórmula clara. Hay que vivirlo para entenderlo. Yo algunas veces soy “tozudo” pero reconozco que, cuando lo soy, recapacito. De manera que si eres tozudo llévalo hasta el final. Eso sí, debes ir adaptándote al momento y a las circunstancias.

EMP. ¿Te consideras más un creador que gestor?

F.R. Claramente sí. A mí me gusta darle forma a una empresa desde la financiación hasta el desarrollo y venta del producto. Lo que no me gusta es gestionar personas. Prefiero trabajar codo con codo con los que lo hacen mejor que yo. A mí no me gusta gestionar, me gusta construir.

EMP. ¿Qué diferencias hay entre el Félix Ruiz emprendedor y el inversor?

F.R. Me considero buen emprendedor y no tan buen inversor. He acertado en pocas compañías donde he invertido mi dinero, pero he acertado en todas donde he participado. Sólo soy bueno cuando estoy cerca de las cosas. Lo demás es una lotería.

EMP. Hablando de lotería, ¿qué papel juega la suerte en el éxito empresarial?

F.R. La suerte es importante. Pero la suerte hay que buscarla. Es un poco el estar en el barro. Al final cuando estás emprendiendo y vendiendo, ves miles de oportunidades y, si eres un poco echado para adelante, las aprovechas.

EMP. ¿Cuál ha sido el mayor error en tu trayectoria empresarial?

F.R. Cuando trabajas con socios siempre hay momentos de discrepancia, situaciones en las que piensas de forma diferente, momentos en los que las responsabilidades no son las mismas.... Recuerdo un momento muy complicado. Un amigo metió mucho dinero en Jobandtalent y, poco después, nos planteamos el cambio de modelo. Sabía que era lo que teníamos que hacer, pero nos enfrentábamos a algo nuevo y estaba preocupado por el resultado. No era lo que le había vendido a mi amigo, de manera que, si no salía bien, siempre me podría echar en cara que le hubiese contado una cosa y hubiese hecho otra. Al final fue un acierto y las cosas funcionaron realmente bien.

EMP. ¿Y cuál ha sido el mayor éxito?

F.R. Superarme a mí mismo. Aún recuerdo cuando vendí mi primer anuncio en Tuenti con un formato que yo inventé. Fue una revolución. Cuando empezamos, mi labor era dar a conocer la red social a la gente. Pero en un momento dado la red crecía sola y sentí que no podía dar más de mí. Así que me planteé crear el departamento de monetización en una época en que no había Facebook ni Linkedin, en la que realmente no había ninguna red social que nos sirviera de referencia para saber cómo ganar dinero ahí. Se me empezaron a ocurrir ideas, pero en aquel entonces los desarrolladores no me podían hacer caso porque tenían que centrarse más en el usuario que en ganar dinero. Así que se me ocurrió la posibilidad de vender formatos que ya habíamos desarrollado con algunas pequeñas modificaciones: los eventos patrocinados. Y empezó a entrar dinero en cantidades importantes. Me sentí bien porque vi cómo algo en decadencia se convertía en una alternativa que permitía crear valor en la empresa.

EMP. ¿Cuál crees que es tu asignatura pendiente?

F.R. Saber desconectar. Me gustaría controlar mis pensamientos y desconectar, aunque sólo sean dos horas al día. Me he convertido en un adicto. El 80% de mis conversaciones están relacionadas con el trabajo. Se ha convertido en un problema. Me paso tantas horas en la oficina pensando en el proyecto, en qué otras alternativas tenemos, en cómo mejorar, en otras fuentes de ingresos que paso todo el día dándole vueltas a la cabeza. Es algo que no puedo parar porque es posible que, si paro, deje de innovar. Eso hace que mis relaciones estén más vinculadas al trabajo que a otras cosas. Yo ya estoy más tiempo con la gente de trabajo que a los amigos de toda la vida. Parece que me gusta sufrir, estar siempre estresado, tenso, nervioso, preocupado, pero la verdad es que al final si no estoy así me aburro

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