Una reputación online cosida a mano

Con una presencia activa en las redes sociales, Bere Casillas ha conseguido situarse en apenas dos años como un referente en trajes de ceremonia para hombres. Tras el éxito de esta pyme granadina hay una cuidada estrategia de posicionamiento online.

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El sastre Bere Casillas ha sabido trasladar a las redes la cercanía que se presupone al pequeño comercio.

Hace tiempo descubrimos que cualquier empresa, por pequeña que fuese, podía explotar Internet con la misma eficacia que una multinacional mil millonaria. Ya en los 90, por ejemplo, la tienda de montaña online de Barrabés se convirtió en un paradigma de cómo vender a todo el planeta desde un rincón de los Pirineos. Casi una década y media después, un sastre granadino le ha dado otra vuelta de tuerca a esa filosofía demostrando cómo un empresario tradicional puede también aprovechar las redes sociales para hacerse un nombre. Y hacerlo sin necesidad de aspavientos, simplemente hablando acerca de su profesión, de sus ideas sobre elegancia, dando consejos de vestimenta… En una palabra, mostrando su know how.

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Hoy este hombre, Bere Casillas, cuenta con una repercusión en la red equiparable a la de grandes gurús de los social media. Sus vídeos en YouTube suman casi tres millones de reproducciones, con contenidos tan sencillos como enseñar a hacerse un nudo Windsor de corbata; sus seguidores en Twitter son 4.800; los que lo hacen en Facebook, más de 7.000… Y así en casi todas las redes sociales.
El siguiente paso de su estrategia está siendo convertir esa celebridad en rentabilidad, amortizando todos sus sitios web. Por ejemplo, en 2010, su segundo año en Internet, Casillas vendió casi 510 trajes a través de Tuenti, gracias al viral generado en esa red.

DESPEGUE, CRISIS, RECONVERSIÓN
Lo cierto es que el encuentro de Casillas con lo 2.0 fue una cuestión de evolución darwiniana. Como reconoce sin timidez: “Yo era un analfabeto digital, llegué a esto por desesperación ante la crisis que vivía mi empresa”. Segunda generación de sastres, desde su taller-tienda en Ogijares (Granada), Bere Casillas se lanzó en 2005 con su propia marca, especializándose de trajes de hombre y, en concreto, de ceremonia. Tras un par de años de crecimiento, el crash de 2008 cortó su despegue: “Se nos quedaron colgados 400.000 euros en mercancías, nos cortaron las pólizas de crédito… En esa debacle, yo tenía clara una cosa: había que salir de Granada como fuera”.

El pasaporte al exterior le llegó, por casualidad, de mano de sus hijos: “Un día, vi que estaban en el ordenador mirando fotos que amigos suyos habían subido a la Red, y me fijé en que los trajes que estos llevaban eran hechos en mi tienda. Había miles de fotos de trajes míos en Tuenti. Entonces se me encendió la bombilla. Debía conseguir que se supiera que se habían comprado en mi tienda”.

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Salto asesorado. Sin nada que perder, este ‘sastrecillo valiente’ se lanzó de golpe a la piscina. Lo que sí hizo antes fue aprender cómo nadar en la web. Contactó con expertos del marketing en Internet que le orientaron sobre qué contenidos podía ser interesante subir, la importancia de los vídeos personales, etc. De este máster acelerado aprendió la importancia de presentarse bajo un concepto atractivo en lugar de una denominación comercial, y así crea el blog Elegancia 2.0. “Las pymes siguen sin entender que en Internet lo que tienes es que invertir tiempo, acercarte a la gente y ganar su confianza, no hacer promociones. En los dos años que llevamos en las redes sociales nadie me ha visto hacer una oferta”, afirma.

FRUTOS MATERIALES
A los pocos meses de empezar a prodigarse en Twitter, Facebook y demás plataformas, Casillas tuvo claro que ese esfuerzo necesitaba concretarse en encuentros cara a cara, y más en el caso de alguien que vende trajes a medida. Así, empieza a asistir a reuniones de internautas como el EatsandTwitts, en junio de 2009. De esos encuentros le salen sus primeros contactos con la prensa y, sobre todo, “los primeros novios online”: gente que había conocido su trabajo a través de Internet y que le encargan sus trajes de boda, a pesar de vivir fuera de Granada.
En estos casos, Casillas aprovecha las posibilidades de las redes sociales para ahorrarse desplazamientos y costes, manteniendo desde ellas el contacto con el cliente e, incluso, “utilizando la webcam para tomarle medidas”, aunque los últimos retoques del traje se den en un encuentro personal.

Venta de complementos. Además de cultivar esas ventas, en diciembre de 2009 se crea la tienda online Hombresdemoda.com, centrada en complementos: corbatas, gemelos, tirantes, cinturones… Todos aquellos productos donde pueda proyectar el tirón de su marca, pero que no precisan de una atención cara a cara. Rizando el rizo, Casillas recuerda cómo “muchas de las personas que nos siguen en redes como Twitter, cuando nos compran una corbata lo cuentan luego allí”, consiguiendo una publicidad adicional.

Prescripción profesionalizada. La reputación conseguida en la Red le ha permitido cerrar acuerdos con otras empresas. Recientemente, cuando Nivea quiso promocionar en Internet uno de sus cosméticos para hombres, contó con él para un concurso online. ¿La razón? “Al buscar conceptos como elegancia, u hombre actual, relacionados con la imagen que querían transmitir, esas palabras clave les llevaban a Elegancia 2.0 y Bere Casillas”, resume.

La mención y/o recomendación de productos se ha convertido también en una forma de acceder a clientes de otras provincias, gracias a los intercambios con hoteles que le facilitan, cuando está fuera de su tienda granadina, el espacio que necesita para atender y tomar las medidas de los trajes. Aparte de esto, la carga de visitas y el número de gente que le sigue en la web ha alcanzado el volumen suficiente como para atraer la publicidad de grandes marcas.

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