¿Quién es Mijail Fridman, el hombre detrás de la compra de Dia?

Forma parte de “La Lista del Kremlin”, es ingeniero metalúrgico y en su juventud vendía artículos en el mercado negro

image
Getty Images

Mijail Fridman nació en Leopolis en 1964 cuando todavía era territorio de la URSS -ahora pertenece a Ucrania-. En su familia eran ingenieros de profesión y su padre fue galardonado con el Premio Estatal de la URSS por desarrollar un sistema de identificación para la aviación rusa. En este país parece que todo el mundo, quien más o quien menos, tiene algún tipo de relación con el ejército.

Antes de gestionar bancos y grandes empresas, Fridman, en su adolescencia, dirigía un club nocturno para jóvenes conocido como "Zemlyanichnaya Polyana", donde se celebraban fiestas y asistían artistas. En esta etapa de su vida, algunas fuentes creen que Fridman era un fartschik. Cuesta pronunciarlo, ¿verdad? Es un argot utilizado para la compra y venta de productos extranjeros durante la Guerra Fría. Este tipo de prácticas en el mercado negro estaban prohibidas en la URSS.

En 1986 se graduó en el Instituto de Acero y Aleaciones de Moscú. ¿Qué tendrán que ver estos estudios con las finanzas y los negocios? La verdad que muy poco. Después de graduarse, comenzó a trabajar como ingeniero metalúrgico en una planta de maquinaria eléctrica estatal en Elektrostal, una ciudad cerca de Moscú y fue aquí, mientras trabajaba en esta fábrica, donde Fridman tomó contacto con el mundo comercial.

Dos años después creó junto a otros compañeros su primera empresa: Alpha Photos, dedicada a la venta de material fotográfico, ordenadores e impresoras. Un sector muy en auge por aquel entonces. A partir de aquí, el ascenso de Fridman como empresario no dejó de crecer. Y su mirada giró hacia otro sector mucho más demandado: el petrolífero.

En 1989, fundó la Alfa-Eco, centrada en la exportación de petróleo y productos metalúrgicos, sobre la base de la cual posteriormente se estableció el Grupo Alfa. En 1990, fundó Alfa Bank, un banco privado que más tarde se convertiría en el más grande de Rusia. En paralelo presidió TNK-BP, una de las más importantes compañías petrolíferas de Rusia.

Como puedes observar, Mijail Fridman ha controlado siempre empresas con gran poder en Rusia, por eso no es de extrañar que sea uno de los empresarios más ricos de la antigua Unión Soviética, según la revista Forbes. Pero su ambición no acaba aquí, en 2013 fundó LetterOne, un negocio de inversión internacional centrado en los sectores de telecomunicación, tecnología y energía.

Tras una larga batalla financiera que se ha prolongado durante meses, LetterOne y el magnate han conseguido hacerse con el 70% de la cadena de supermercados Dia. La OPA ofrecida por Fridman fue lanzada a comienzos de febrero por un valor de 0,67 euros por acción. Pero este precio no animó a los accionistas a vender y han tenido que pasar 3 meses para que finalmente se acabe el culebrón.

La ambición de este oligarca le ha llevado también a formar parte de “El Informe del Kremlin”, un documento redactado en 2018 por el Ministerio de Hacienda de los Estados Unidos. Esta lista recoge los nombres de personas de la cúpula rusa que podrían estar sujetos a sanciones estadounidenses en el futuro. ¿Qué habrá hecho el señor Fridman para estar en la lista?

A pesar de las desavenencias con EEUU, el nuevo dueño de Dia dice que es una persona caritativa. En 2016 anunció su intención de gastar casi toda su fortuna en caridad. ¿Lo cumplirá? El tiempo lo dirá. En paralelo, Fridman tiene una política muy a favor de la meritocracia, sus hijos no trabajan en las empresas que él ha creado, sino que quiere que alcancen el éxito por sus propios medios como ha hecho él.

Fridman tiene doble nacionalidad, la rusa y la israelí. En enero de 1996, fue uno de los fundadores del Congreso Judío Ruso , convirtiéndose en su vicepresidente. Además, el magnate realiza una gran contribución a las actividades de la European Jewish Foundation, una organización no gubernamental que promueve el desarrollo de los judíos europeos y promueve las ideas de tolerancia y respeto mutuo en Europa. "Con dinero en el bolsillo se habla mejor", dice un proverbio judío. El señor Fridman entiende mucho de esto.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Casos de éxito