El método Candor Radical: la crítica como estilo de vida

Silicon Valley cuenta con un nuevo lenguaje empresarial para que sus empleados alcancen otro nivel profesional

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Getty Images

“Voy a tener que ser mucho más directa contigo. Cuando dices ‘um’ cada tres palabras, te hace parecer estúpida,” le dijo Sherys Sandberg a Kin Scott, autora del libro Candor radical: cómo ser un gran jefe sin perder tu humanidad, cuando esta trabajaba en Google. Pero,¿a qué viene todo esto? Empecemos por el principio de la historia.

Kin Scott estaba haciendo una importante presentación frente a unos clientes de altura. A pesar de los nervios, las cosas para Scott fueron bien, o eso pensó ella. Su jefa, Sherys Sandberg, al terminar la presentación la llamó para que fuera a su despacho. Que te llame tu jefa para hablar en privado siempre genera algún tipo de inseguridad. Reconócelo, tú también has sentido ese miedo.

Así que Scott abrió la puerta de la salita y se sentó junto a su superior a esperar el chaparrón. La conversación empezó bien y Sandberg destacó los puntos fuertes de Scott en la presentación, pero pronto la cosa se torció. “¿Sabes?, has dicho ‘um’ muchas veces durante la presentación. ¿Fuiste consciente?”, dijo. Scott alegó que era un tic verbal sin importancia, a lo que Sandberg contestó las palabras mágicas: “te hace parecer estúpida”.

¿Te ha dicho eso alguna vez tu jefe/a? Supongo que no, pero, quizás, te estaría haciendo el favor de tu vida para que tu carrera profesional alcance otro nivel. A veces la vida nos pone frente a unas personas que no son capaces de decirnos realmente la verdad para evitar hacernos daño. Sandberg propuso a Scott que fuera a ver a un coach para aprender a hablar en público y través de asistir a sus clases se dio cuenta de que su jefa no exageraba cuando la dijo esas ‘crueles’ palabras. “Literalmente decía ‘um’ cada tres palabras”, añadió Scott en una entrevista a Evernote.

A raíz de esta historia Kin Scott popularizó su método Candor Radical. Entremos más de lleno en el concepto que ha cautivado a los mayores gurús de Silicon Valley. Para andarnos sin rodeos, este método consiste en decir las cosas claras, sin preámbulos, por mal que suene al receptor. Scott huye de la crítica constructiva y de su maquillaje abusivo en los ambientes profesionales. “El término ‘crítica constructiva’ implica que puedes controlar cómo reacciona la otra persona a lo que dices”. Ella propone otro término: franqueza radical, que consiste en cuidar personalmente y desafiar directamente al mismo tiempo. Es una forma de actuar que se aplica tanto a la alabanza como a la crítica.

Pero, ojo, este método no es un ataque personal hacia la persona a la que va dirigida la crítica. En otras palabras, trata de ser sincero sin perder la humanidad y mostrando auténtica preocupación personal por el subordinado. Como dijo Aristóteles, la virtud está en el medio. Scott establece un equilibrio entre la empatía y la sinceridad.

En paralelo, la ex empleada de Google hace alusión al término empatía ruinosa como el error más común en las empresas. En estas organizaciones, las personas se preocupan tanto los unos de los otros que tratan de no herir los sentimientos. De forma que si alguien comete un error o hace un buen trabajo nadie lo destaca. Al final la clave está en decirle a los empleados lo que han hecho mal sin faltarle al respeto y sabiendo que la información ha llegado correctamente al receptor.

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