Elena Betés: “Somos gente ordinaria haciendo cosas extraordinarias”

Lleva más de 15 años en esto del emprendimiento. Lo ha hecho por cuenta propia y por cuenta ajena. Ha fracasado y ha triunfado. Es la fundadora de Rastreator, el comparador por excelencia, y desde hace cuatro años la fundadora y CEO de Preminem y de Penguin Portals. Los lectores de Emprendedores le han concedido el Premio a la Emprendedora del Año. Y aquí la conocemos un poquito más.

Elena Betés
luis alvarez

Gesticula, derrocha energía por todos los costados y sonríe constantemente. Le gusta explicarse a través de unos gráficos capaces de condensar su frenética vida profesional en una suerte de rayas, círculos y nombres entrelazados. Una fuerza visual que quizás tenga su origen en la dislexia severa que le afectó hasta los 8 o 9 años y que le impidió leer con fluidez hasta los diez. “Me planté en Tercero de EGB sin saber leer. Había desarrollado trucos para disimularlo, pero llegados a ese punto ya era imposible. A mi madre le dijeron que tenía que llevarme a un colegio especial. Imagínatelo. Hoy es un tema del que se habla constantemente, pero en aquella época era algo casi tabú. Pero mi madre dijo ‘no hay problema’ y me puso un logopeda con el que trabajaba varios días a la semana. Así fue cómo de repente mi vida se convirtió en un reto constante: mis notas tenían que ser siempre mejores que las anteriores. Y poco a poco dejé de ser la última de la clase y empecé a adelantar puestos. Y todo ello a base de esfuerzo, esfuerzo y esfuerzo”, explica.

Un afán de superación constante que le ha permitido superar dos fracasos empresariales hasta dar con la tecla del éxito con Rastreator y que le ha animado a ceder el báculo de la dirección del comparador por excelencia en España para afrontar nuevos proyectos globales desde su puesto de CEO en Penguin Portals , un paraguas bajo el que se aglutina un grupo de empresas de “naturaleza muy diversa, con autonomía total entre ellas y que, al igual que los pingüinos, basa precisamente su fuerza en trabajar juntos. Stronger together”, recuerda.

En cifras, este proyecto se traduce en más de 600 empleados, 6 países, 7 millones de visitantes mensuales y más de 140 millones de dólares de facturación. Y abarca sectores tan dispares como los seguros, la banca, la energía o los servicios de internet. Una trayectoria, en fin, que ha convencido a los lectores y las lectoras de Emprendedores para concederle el Premio a la Emprendedora del Año.

EMPRENDEDORES. Has emprendido por cuenta propia, con Punto Seguro y First Europa, y por cuenta ajena, cuando fundaste Rastreator en 2009. ¿Cuál es la diferencia entre ambos planteamientos?

ELENA BETÉS. Yo siempre digo que he sido emprendedora toda la vida y empresaria una vez y media. Y me he dado cuenta de que soy mejor emprendedora con el dinero de otro. Cuando empiezo a emprender, con Punto Seguro, lo hago con las famosas 3F, con el dinero de la jubilación de mi padre y de otros cinco amigos suyos en la misma situación. Vendía seguros como loca desde que me levantaba, pero hacía falta una inversión de 150.000 euros en tecnología y no fui capaz de conseguirla. Cuando sientes que estás jugando con los ahorros de tu padre te resulta muy difícil asumir riesgos. Luego vino la aventura de First Europa, que quebró. Y el mismo día de la quiebra, la gente de Admiral Group me propuso crear un comparador de seguros en España con su dinero. Me di cuenta de que era mucho mejor porque entonces sí que podía asumir riesgos. Yo jamás habría podido llamar Rastreator con los fondos que tenía al principio. Ahora estoy deseando tener dinero para volver a probar que puedo ser emprendedora para mí (bromea).

EMP. Muchos consideran que, en sentido estricto, sólo son emprendedores aquellos que ponen su propio dinero... ¿Se es igualmente emprendedor sin tener la propiedad del proyecto?

E.B. Yo voy por la calle constantemente pensado y conectando ideas. Siempre estoy dándole vueltas a qué opciones puede haber. Mi vida va por ciclos de siete años y cada siete años cambio. Desde que estoy en Admiral Group todos mis bonos están vinculados al éxito de los proyectos, pero mi porcentaje de capital es inexistente. Cuando Admiral me planteó crear Rastreator, lo hizo en términos de “¿te unirías a nosotros?”. Es decir, nunca ha sido un lenguaje empleado/empleador. Yo creé Rastreator en 2008 y fui su directora general hasta el 2015. Casi en paralelo a la fundación del comparador, en 2009, monté Admiral Technologies en La India para dar soporte tecnológico a todas las empresas del grupo y que hoy tiene 168 desarrolladores. En 2013 o 2014 empiezo a pensar en expandir Rastreator por el mundo. Voy al Consejo de Administración y ellos me dicen: si consigues fondos fuera, nosotros te los duplicamos. Los conseguí y creé Preminem. Bajo su paraguas se lanzan Duobi.com, en China, que ha quebrado; Rastreator MX en México, que va muy bien; Tamoniki, que es la turca, y ahora Gosahi, que es la india. Ahí doy yo el salto. Paso a un segundo plano en lo que respecta a Rastreator, me mantengo como presidenta, me sigo sentando ahí cuando vengo a España y sigo vinculada a las campañas, soy la madre de Rastreator: cuando hay que tocar al perro, o tocar el logo.... En un momento dado, el grupo se plantea que tiene sentido que yo supervise al resto de comparadores y es entonces cuando cojo Confused (que era la británica), Lelynx (que es la francesa) y, junto a Preminem y Rastreator España, creamos los Penguins Portals, con la idea de que el futuro está en la escalabilidad del conocimiento y de que juntos vamos a defendernos mejor en un entorno digital que es muy, muy agresivo. Mi etapa en Penguins está próxima a los siete años, así que estoy esperando al siguiente bloque de siete a ver dónde me lleva, jajaja.


EMP. ¿Se puede ser intraemprendedor en cualquier empresa?
E.B.
No lo creo, pero sí pienso que hay cada vez más empresas que lo entienden así y que buscan gente que emprende. Tanto es así que empieza a haber una cierta burbuja. Se está sobreprotegiendo el emprendimiento de una forma un poco artificial. Hay muchas empresas que ahora han puesto de moda crear labs para emprendedores, pero no sé si realmente lo están gestionando adecuadamente. Cuando yo salí del IESE y monté mi empresa hace 15 años, eso de emprender no era nada glamuroso. Mis compañeros se iban a la banca de inversión y yo estaba vendiendo seguros por teléfono en una oficina pequeñita, pero creo que es como hay que empezar. Hoy hay cierto afán por promover un emprendimiento artificial y sobreprotegido, cuando en realidad emprender es una castaña y todos los días te das de bruces con la realidad, porque no hay ningún día en que vaya todo bien. Siempre hay algo que falla.

EMP. ¿Qué tiene de malo sobreproteger el emprendimiento?
E.B.
Yo no hubiera hecho Rastreator en el primer momento. El dinero que me hubieran dado lo habría perdido, porque no tenía la capacidad ni el conocimiento de crear Rastreator. Fracasé entonces. Y casi me alegro. En esos entornos sobreprotegidos parece que no se fracasa nunca y eso es un error. Del éxito aprendes que no eres tan inútil como pensabas. Pero aprendes mucho más del fracaso y de las quiebras: he aprendido más de mí misma y me ha formado más como persona porque en ese momento me di cuenta de que las empresas son vehículos que pueden caer, pero lo importante son las personas y estas son muy valiosas. Y eso me hace ver el talento de otra manera.

EMP. ¿Priman valores en las empresas ajenos al componente humano?
E.B.
Estoy convencida de que se pueden hacer las cosas siendo humano, siendo amable, siendo cívico desde el punto de vista ético y además tener éxito. Nuestra motivación es crear un entorno de trabajo que realmente sea único para trabajar y además triunfar. En una palabra, se puede ser bueno y tener éxito. A veces da la sensación de que todo vale y de que la única forma de triunfar es resolviendo necesidades de cliente con una visión muy largoplacista. Estamos en un entorno digital donde hay una especie de burbuja. Yo quiero emprender, a los cinco años voy a vender y voy a pegar un pelotazo. Y yo soy muy contraria a eso: creo que hay que emprender porque estás resolviendo un problema y lo estás resolviendo de una manera única. La motivación de Penguin Portals es montar un entorno amable.

EMP. ¿Es posible conseguir un entorno amable en un marco tan global como el suyo, con unidades tan descentradas y en países tan dispares?

E.B. Siempre digo que somos pingüinos porque los pingüinos son muy diversos, pero van siempre juntos. Cada unidad es de su padre y de su madre, hasta el punto de que se llaman de forma completamente diferente y actúan con total autonomía, pero todos tienen en común que buscan crear entornos donde puedas ser tú mismo. Nadie se tiene que asimilar al otro. La gente es lo que es. Es una cuestión de compromiso y de vinculación. La flexibilidad la das en tanto y cuanto hay una sensación de que yo soy parte de esto y hay que sacarlo entre todos. Es decir, requiere un grado de compromiso muy fuerte.

EMP. ¿Y a nivel operacional en qué se traduce?
E.B.
La idea es que pensamos globalmente, pero actuamos localmente y creemos que eso es lo que nos va a permitir competir contra Amazon o contra el mundo. Trabajamos por el empoderamiento del cliente, siempre estamos de su lado. Sólo quiero entrar en aquellas industrias en las que considero que el usuario es minúsculo y el proveedor es enorme. Es David contra Goliat. Queremos liderar industrias en las que como consu- midor te da pereza entrar, porque te cuesta entender la dinámica y además a menudo no la quieres entender. Y tienes que estar continuamente recordándole al cliente que, aunque esté cómodo, debe defender sus intereses y sus derechos para ir igualando su poder al del proveedor.

EMP. Has mencionado Amazon. ¿Cómo afecta a vuestro sector la presencia de gigantes como Amazon o Google?

E.B. Google ya entró en el sector en Inglaterra y se dio cuenta de que sacaban menos dinero de lo que pagábamos nosotros por click. Así que salió. ¿Volverá a entrar? No lo sé, pero no me parece preocupante. Amazon sí lo es. Su caso es diferente porque coge toda la cadena de valor. Es decir, no sólo compara seguros, sino que pone su propio seguro ahí. Y en su afán por hacer más simple todo, a menudo fuerza cosas que a veces no son lo mejor para el cliente. Y eso afecta a toda la cadena de valor porque incide en la constitución misma del producto. Nosotros nos sentamos con las aseguradoras y hablamos con ellas sobre las necesidades que pueden tener los clientes. Estamos en un entorno de ‘yo te escucho’, ‘tú me dices para qué sirve cada producto’ y ‘yo te ayudo a visibilizarlo’. Son productos complejos y la clave del empoderamiento es que yo te explico por qué hay esa diferencia de precio. Nos llamamos comparadores porque no hablamos sólo de precio. Los entornos de transparencia favorecen eso. Con Amazon no hay un entorno de transparencia, hay un entorno de ordeno y mando: busca simplificar al máximo el precio y el producto y eso a menudo va en contra del cliente. Probablemente éste estará peor cubierto y pagará más, pero estará más contento.

EMP. Desde un escaparate como el de Penguin Portals, con empresas en tantos puntos geográficos distintos, ¿qué papel futuro puede jugar Europa frente a un EE.UU. tecnológico y un Asia industrial y tecnológica?

E.B. Ahora mismo estamos fuera de juego. Estamos en KO. EEUU tiene la tecnología, pero Asia tiene la industria y la tecnología y la tecnología que he visto en Asia, la manera que

tienen de desarrollarla y la velocidad con la que resuelven al cliente hace que sus modelos de negocio están a años luz. Es cierto que han desarrollado ese potencial sin reglas de protección de datos o de pasarelas de pago y cuando salen al mundo se sienten encorsetados y no saben cómo actuar. Pero ahora mismo los modelos de inteligencia artificial o de biotecnología, por ejemplo, están a años luz. ¿Cuál es el papel de Europa? Nuestro modelo de negocio y nuestro estado de bienestar nos hace consumidores importantes, pero también somos una referencia en la normalización y en la regulación y somos líderes en sectores como el bancario, los viajes, los seguros, la telefonía, el lujo, el diseño... Somos un entorno de talento. Ahora bien, lo que nos hace fuertes también nos hace más lentos. La Comisión Euro- pea, por ejemplo, es muy estricta en materia de competencia. En EE.UU. crecen, crecen y compran. Aquí en España llevo más de siete meses con una operación con Acierto abierta y es minúscula. Esta operación en EE.UU. no se llevaría ni un papel. En cualquier caso, creo que Europa tiene que tener el liderazgo intelectual del mundo. Y recordarles a los demás “tu modelo no es sostenible y el tuyo tampoco. Miradnos que aquí igual tenéis que aprender”. En el futuro que se avecina, con la irrupción robótica que traerá una reducción de empleos del 40%, el estado de bienestar que hemos creado en Europa puede estar más preparado para afrontar el reto social que EE.UU.

EMP. Para alguien que está siempre en ebullición, conectando ideas y elucubrando proyectos, ¿dónde crees que están las oportunidades?

E.B. En el act locally. Las empresas pequeñas no pueden permitirse las entregas inmediatas y la tendencia apunta más hacia los productos Kilómetro 0. Hay mucha preocupación social por el qué estás consumiendo y qué impacto tiene en este mundo. Hay, pues, una oportunidad en producir y vender local con un entorno digital accesible y que sea escalable. La otra gran oportunidad está en la experiencia física de compra”.

Las claves del éxito

Optimista, pero con Plan B. “Yo tengo una naturaleza muy optimista y muy de correr riesgos, pero a todo le pongo probabilidades y hago árboles de decisión y siempre me plan- teo cuál es el peor escenario, cuál es el Plan B. Y, como es muy difícil tener todos esos pla- nes en la cabeza, lo que hago es poner a los equipos a que trabajen en cada uno de esos planes, para que sean realistas y no inter eran entre ellos”.

Para, piensa, pivota y empieza: “Mi frase es: “no pasa nada y, si pasa algo, se le saluda”. A veces la gente se hunde y es importante decirle: “para, piensa, pivota y empieza; para, piensa, pivota y empieza, y si tienes que parar solo, pues paras. Es importante el punto creativo y entender al cliente, pero ejecutando te das cuenta de que esa creatividad la vas a tener que pivotar. La clave está en no ser superin exible y en pivotar, pivotar, pivotar”.

La creatividad entre extremos: “Soy igual de capaz de subirme en un ascensor en la City londinense para vender un fondo de inversión que de dar clase en una ONG en el cuarto anillo de Cochabamba. Soy muy de extre- mos. Pero es el extremo el que me da creatividad. Se me ocurren montones de ideas, pero no soy una artista, porque lo que hago es conectar puntos”.

Integrity y equality: “La clave del éxito es la selección del talento. Todos pasan entre- vistas con todos, incluso con sus subordinados. Y en estas entrevistas valoramos mucho la actitud. Siempre digo que los emprendedores somos gente ordinaria haciendo cosas extraordinarias”.

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