Ingenieros españoles en los cinco continentes

Desde minas hasta misiles de defensa, Ayesa trabaja en todo lo imaginable e inimaginable. Una estrategia que le ha valido de estandarte a esta ingeniería sevillana para competir en el mercado internacional.

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Fábrica de Heineken de Sevilla y desaladora de Llobregat

Cuando a José Luis Manzanares Japón, presidente de Ayesa, le preguntan a qué se dedica su compañía, lo primero que le viene a la cabeza es una anécdota. “Un día conocí a un israelí que tenía una empresa fantástica llamada IDE y le pregunté, ¿y eso qué significa? “I Do Everything”, me contestó. Pues eso es Ayesa, una empresa de servicios tecnológicos avanzados multidisciplinar, que pretende resolver cualquier problema en cualquier lugar de planeta, ya sea relacionado con ingeniería civil, industrial, química, de la telecomunicación, aviación, defensa...” y así podría continuar con un largo etcétera de especialidades hasta agotar su portafolio.

Ese potencial es el que le ha permitido competir en el exterior y seguir creciendo a pesar de la crisis. Responsable de grandes proyectos internacionales, hoy el 60% de su facturación corresponde a esta partida. Y aunque diversificación e internacionalización consolidan la base de sus cimientos, hasta llegar a este punto ha hecho falta un largo camino marcado por una visión de futuro que se remonta a los tiempos de bonanza.

“Cuando ganábamos dinero”, recuerda Manzanares, ante un escenario marcado por el cambio de siglo y plagado de proyectos, “yo no hablaba de crisis, pero sabía que una nación no podía estar haciendo permanentemente autopistas y AVEs porque llega un momento que se vertebra. Teníamos un plazo de unos 10 años hasta que se acabaran los fondos de cohesión”. A partir de ahí, “sólo se podían hacer dos cosas: diversificar y hacerlo fuera de España”, advertía.

Diversificar e internacionalizar. El objetivo estaba claro pero ¿cómo transformar una ingeniería de caminos en una empresa de servicios tecnológicos avanzados? A través de adquisiciones, especialización, mezcla de equipos y gestión del conocimiento. Una estrategia que no ha tenido límites en materia, ni fronteras, expandiendo al mismo tiempo su radio de acción a otros países.

“Tras adquirir una empresa de telecontrol, dirigí la compra de una química en Barcelona, donde trabajaban especialistas en petróleo. Eso nos animó a hacernos con una ingeniería de petróleo en Brasil, que ya contaba con prestigio y clientela”, explica el presidente.

En materia de defensa, la empresa comenzó formando un pequeño núcleo con ingenieros aeronáuticos y realizando pruebas hasta que Airbus Military les ha certificado. En la actualidad y después de ganar tres concursos de aviones, cuentan con una nueva división especializada en aviones militares. En este mismo ámbito, “nos apoyamos en un grupo de la universidad especialista en misiles y hemos empezado a desarrollar sistemas de guiado de misiles”, dice. Entre su clientela cuenta con el Ejército Español para trabajar en asesoramiento a países como Perú.

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