Helena Rohner

Esta canaria, hija de padre suizo y madre española, afincada en Madrid, es la más multinacional, multicanal y multiproducto de los diseñadores de este reportaje.

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Helena abrió su primera tienda en 1995.

La lista de clientes de Helena Rohner es infinita. Y global. Decenas de tiendas de moda o joyería como Tomorrowland en Tokio, Paul Smith en Londres, Les Precieuses en Bruselas o Lala en Berlin; acuerdos con la Tate Modern y el Victoria Albert en Londres, la Miró en Barcelona, el Guggenheim en Bilbao o el Thyssen Bornemisza en Madrid para elaborar piezas exclusivas.

O líneas de colaboración con grandes firmas de decoración danesas como George Jensen, Kähler o Munio para la creación de singulares y elegantes objetos para el hogar (lámparas, alfombras, servicios de café…).

Sus joyas, pequeñas obras de arte, con la plata como elemento base, mezclada con maderas nobles, piedras semipreciosas o vidrio de Murano, no dejan a nadie indiferente: fue la primera en presentar el color en el esmalte en sus joyas.

En Dinamarca es tan famosa que su tienda de Madrid aparece en la versión danesa de la Guía Trotamundos. Helena comparte con sus colegas de la nueva generación de joyeros esa tendencia a hacer piezas accesibles en precio (200 a 300 euros en su caso). “Yo vendo mis piezas sobre todo en tiendas de moda“ aclara al tiempo que apunta una idea: “Se está desdibujando la frontera entre la joyería y la bisutería”.

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