Eneko Knorr: “Lo que me gusta es crear empresas, no gestionarlas”

De Bilbao a Silicon Valley. Así es la trayectoria de este emprendedor y business angel, que desde hace dos años está instalado en la meca de las empresas tecnológicas para lanzar su último proyecto, la empresa de aplicaciones de juegos Ludei, al liderazgo mundial.  

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NACIÓ EN: Vitoria el 21 de febrero de 1975 Casado, con dos hijos de 3 y 6 años FORMACIÓN: Licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad del País Vasco, se ha formado también en el Instituto de Empresa Business School. HITO PROFESIONAL Y PERSONAL: Trasladarse con toda su familia a San Francisco

De casta le viene al galgo, dice el refrán, y en el caso de Eneko Knorr parece que algo de cierto sí hay. Aunque su padre fue catedrático de Universidad, procede de una familia emprendedora que se remonta a su bisabuelo, José María Knorr, el fundador de la empresa de bebidas KAS, y a su madre, con una pequeña tienda. “Yo creo que hay gente que es más propensa al riesgo, pero está claro que es más fácil emprender en un entorno donde ya ha habido un negocio”. Él fundó Hostalia cuando el hosting estaba casi arrancando y la vendió a las puertas del proceso de concentración del sector. Después creó Ideateca, una incubadora de proyectos en la que pronto empezó a despuntar una línea de negocio sobre las demás: la de los juegos para móviles y web. Tanto, que hace dos años escindieron esta parte creando Ludei una empresa americana con sede en San Francisco que dirige Eneko en persona.

EMPRENDEDORES. Lo normal cuando la empresa se internacionaliza es que se envíe fuera a alguien de confianza, pero en su caso es el CEO el que se traslada a San Francisco…
ENEKO KNORR. Una de las primeras cosas que aprendí cuando empecé a viajar a Silicon Valley es que allí no quieren hablar con mandos intermedios, quieren que su interlocutor sea el CEO o el fundador. Por eso se recomienda el modelo israelí, en el que el desarrollo o el equipo técnico están en el país de origen, pero el CEO o el fundador allí.

EMP. ¿Y cómo es eso de codearse con los grandes mundiales de las aplicaciones, como Apple, Google o Microsoft?
E.K. Lejos de la visión idílica, Silicon Valley es un entorno muy competitivo en el que resulta muy difícil darse a conocer. Es cierto que hay cosas que sólo pasan allí: hablar de tú a tú con algún directivo de Zigna, Facebook, Samsung... Me gusta avisar a los emprendedores de que todo es mucho más difícil, más caro y competitivo, pero también creo que sólo allí se pueden crear empresas muy grandes de tecnología que sean líderes mundiales. Además, hay más visibilidad, eventos diarios y coincides con gente muy influyente. Soy muy fan de aquello.
EMP. Vayamos por partes, usted empezó en Internet allá por el 95, ¿no?
E.K. Cuando estudiaba Empresariales me junté con un amigo para crear una empresa de servicios de Internet. Empezaban los coletazos del pinchazo de la burbuja y nos inclinamos por el mundo del hosting para especializarnos. Creamos Hostalia en el 2000.

EMP. ¿Qué fue lo mejor y lo peor de Hostalia?
E.K. Lo mejor fue estar en una empresa en la que ves que has acertado, que crece cada mes, que aumenta la facturación, los empleados. Son unos años muy bonitos. Lo peor es que hay muchísimo trabajo, que requiere mucha dedicación, cero vacaciones, mucho estrés. Ser emprendedor es muy bonito, pero detrás de esa faceta hay historias de sacrificio y esfuerzo que no trascienden.

EMP.¿Por qué vender Hostalia?
E.K. Muchos emprendedores me preguntan a menudo cuándo es un buen momento para vender tu empresa. Hay un momento en el que crees que ya has hecho lo suficiente y que es necesario un relevo. A muchos emprendedores lo que nos gusta es crear empresas y no tanto gestionarlas. Cuando ya llevas tiempo en un proyecto y éste ha crecido deja de ilusionarte. Te conviertes en un gestor y esa parte no me gusta tanto. Cuando me plantearon vender, me decidí porque ya estaba cansado de estar centrado en lo mismo, porque la crisis empezaba a vislumbrarse, y por el propio entorno del hosting, donde se preveían grandes cambios.

EMP. Y de ahí a Ideateca
E.K. Después de dedicarme durante años a un negocio duro, difícil y algo ingrato como el hosting, quería hacer algo bonito. Quería contratar al mejor equipo de desarrolladores que pudiesen competir a nivel mundial y así nació Ideateca, como una incubadora de proyectos. Muchos fracasaron, pero acertamos en la línea de juegos con éxitos como ibasket, un juego al que han jugado más de 15 millones de personas, o Slide Soccer. Vimos que podíamos hacer cosas interesantes y apostamos.

EMP. Y hace dos años esa área se escindió para convertirse en Ludei…
E.K. Veíamos que la parte de juegos, videojuegos y juegos para redes sociales tenía sentido como empresa y así dejábamos Ideateca para seguir como incubadora. Ludei nació como una empresa americana, porque a la hora de captar clientes e inversores en Silicon Valley te exigen que sea de allí. Empezamos a desarrollar internamente una plataforma que nos permitiese desde un único código fuente, con HTML5, crear el mismo juego en todos los sistemas. Ésa es la plataforma que vendemos en Silicon Valley a empresas de juego y desarrolladores. Ahora Ludei es más una empresa de tecnología que de juegos.

EMP. ¿Cuál es el objetivo de Ludei?
E.K. Que sea líder en su tecnología. Es el reto que tengo desde que fui a Silicon Valley: en cinco años la quiero ver como referente de aplicaciones de videojuegos con empleados en varios países, orgullosos de haber creado desde un pueblo una empresa puntera tecnológica a nivel mundial.
EMP. ¿Eneko Knorr seguiría siendo el CEO o dejaría esa parte en manos de un gestor?E.K. Una vez que la empresa esté asentada y vaya bien será momento de ceder el testigo y dedicarme a otras cosas. Muchas veces el fundador se aferra a su empresa y a seguir controlando todo y hay que asumir que pongas a quien pongas nunca va a hacer las cosas como tú. Pero es necesario ceder el testigo.

EMP. No se ve en la misma empresa a los 70.
E.K. No. Después de Ludei es posible que no me dedique a ninguna startup al 100%. Seguramente me vuelque más en las empresas participadas. Mi idea es estar cerca de emprendedores ayudándoles a crear empresas y a llevarlas a cabo con éxito.

EMP. ¿Qué opina de la Ley de Emprendedores?
E.K. Sólo la he podido mirar por encima. Las referencias que tengo son sobre todo de otros emprendedores y mi conclusión es que es un desastre. Está creada sin la opinión de los interesados, una oportunidad perdida para apoyar a los emprendedores. Al final es una cuestión de pura imagen y poco fondo.

EMP. ¿Qué consejos daría a los que empiezan?
E.K. Que elijan bien a sus socios o empiecen solos. Y un buen equipo porque es la ejecución la que marca. Y que asuma que nunca es buen momento para emprender. Es como lo de tener hijos, nunca encontrarás el momento ideal. Cuando identifiques una oportunidad, lánzate.

EMP. ¿Se atreve a aventurar qué tipo de tecnología puede venir?
E.K. Creo que va hacia todo lo que sea conectar a gente, mensajería, juegos multijugador y móvil, porque nos hemos hecho muy dependientes de él.

EMP. Defiende que se tiende al gratis total, pero, ¿cómo se hace dinero sin cobrar?
E.K. Mediante publicidad y cobro por funcionalidades avanzadas. La gente no quiere pagar por software, música o juegos. Recientemente la empresa creadora de Clash of Clans ha dicho que ingresa alrededor de dos millones de dólares al día ¡por unos juegos que son gratuitos! Es la paradoja de la gratuidad

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