"Prefiero no destacar más de lo debido para no dar pistas a la competencia”

Cuenta en su haber con alguno de esos logros que a todo emprendedor le gustaría tener y que se resume en esas frases tan espectaculares del tipo: “El videojuego más vendido de la historia”, “la película de animación más taquillera de la historia”... Y, como muestra, dos botones: en 1998, a través de Pyro Studios, lanza Commandos, uno de los videojuegos españoles “más vendidos de la historia”.

image
De un vistazo: Edad: 45 años. Su hobby: Todos los deportes, especialmente kitesurf y golf. Me gustan los coches, las motos, viajar y los videojuegos. Formación: Licenciado en Empresariales por la Autónoma de Madrid y por la Universidad Humberside del Reino Unido. Hito: “Con disfrutar de lo que hago, me vale”.

En 2010, a través de Ilion Animation, produce Planet 51, la película de animación española “más taquillera de la historia”, sólo precedida en números absolutos por Lo imposible y Los otros. Y como reza en su dossier, “cada trimestre, más de 500 millones de personas (¡10 veces la población de España!) utilizan alguno de los productos o servicios de Zed”.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

En Grupo Zed, tres empresas se engloban bajo un mismo árbol: “Tenemos tres actividades: el mundo de los móviles (aplicaciones, tecnología) que es lo que hoy denominamos Zed; el de los videojuegos, con Pyro Studios, y el del cine de animación, con Ilion. A esto hay que añadir la Universidad, U-tad, que aunque no tiene ánimo de lucro, también forma parte de nuestra actividad. Cuando hablamos del grupo, hablamos del paraguas que abarca todas las ramas. Y cuando hablamos de Zed, lo hacemos sólo refiriéndonos al negocio de los móviles, separadamente del resto”, explica Pérez Dolset. Y es en Zed donde se concentran el grueso de los rumores mediáticos que ha puesto a esta compañía en la palestra en los últimos meses. Le pedimos que nos los confirme… o los desmienta.

EMPRENDEDORES. ¿Qué hay de cierto en su próxima salida a Bolsa a través del Nasdaq?
JAVIER PÉREZ DOLSET. Eso es algo que dicen los medios. Nadie habrá leído u oído una declaración nuestra en ese sentido porque no solemos hablar demasiado de lo que hacemos. En este mundo de la tecnología las paredes tienen oídos y ojos, con lo cual procuramos estar callados y pasar por debajo del radar. En nuestro sector tienes que trabajar con mucha anticipación, de un año y medio o dos años, y es imprescindible que esa labor se desarrolle con la máxima discreción, porque la copia está al alcance de cualquiera. La única cosa que sí es cierta es que tenemos la autorización de nuestros socios (en Zed) para realizar una operación de este tipo, si consideramos oportuno hacerla, pero no está en el calendario. Tenemos suficiente con gestionar un negocio que está creciendo entre el 30% y el 40% anual, en 70 países y con 500 millones de usuarios, como para meternos en un proyecto como es el de la salida a Bolsa, especialmente si hablas del mercado americano. ¡Es un proyecto tan complejo que ahora mismo las manos no nos dan para todo!

Publicidad - Sigue leyendo debajo

"El vértigo de tener mucho éxito es un mal compañero"

EMP. Siguiente información a contrastar: ¿qué hay de la entrada de Alfa Group, el mayor grupo financiero ruso, en el accionariado de Zed?
J.P.D. Ésa es otra información que no es muy precisa. El grupo Alfa es el mayor conglomerado que hay en Rusia, tiene un millón y medio de empleados y la relación que tenemos con ellos es que son los propietarios de una operadora que se llama VimpelCom, y es ésta la que tiene una participación en la compañía. Además, también tenemos unos socios adicionales rusos, que son el equipo de gestión y fundadores de una compañía con la que hicimos una joint venture hace cinco años y que ahora se han incorporado como socios en la nueva matriz.

EMP. ¿Cuáles son las claves que han proporcionado un éxito tan espectacular a Grupo Zed?
J.P.D. Trabajar 20 horas al día con un pico y una pala, haciendo zanjas. Y, sobre todo, apostando por la innovación y la distribución. Cuando hablas de tecnología, es fundamental tener una capacidad de distribución muy grande y eso lo empezamos a construir hace 12 años. Hoy la compañía probablemente tiene la mayor capilaridad, no te voy a decir del mundo tecnológico, pero casi. Estamos en 70 países y eso nos da una capacidad de poner productos en todos los mercados que nadie tiene.

EMP. E insiste en el papel de la innovación, pero ¿qué es innovar?
J.P.D. Innovar es inventarse algo que no existe y eso requiere un ejercicio intelectual y económico muy especial. A pesar de nuestro tamaño, todavía hoy el 20% o el 30% de nuestros gastos va a I+D.
Y cuando tú inviertes esa cantidad de dinero implica que hay muchas tecnologías que exploras que se van a quedar por el camino, que no van a fructificar. Empresarialmente es imprescindible esta actitud porque, si no lo haces así, el futuro de cualquier compañía está comprometido. El impacto de la tecnología es brutal.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo

EMP. ¿Y por dónde va esa tecnología? ¿Se atreve a aventurar cuál será la que dominará en cinco años?
J.P.D. Si yo lo supiera… Creo que el futuro está en la personalización de los servicios, cómo estudiando el comportamiento de forma individualizada podemos hacer mucho mejor la experiencia de uso y consumo de cada uno de nosotros. Se trata de personalizar para que obtengas información relevante. La palabra que se utiliza ahora es big data, pero yo ya le he conocido otros tres nombres por lo menos. El nivel de posibilidades que tiene es ilimitado y redundará en un mejor servicio a los usuarios y en unos menores costes porque va a originar productos más targetizados, más enfocados y accesibles.

EMP. Esa ingente información puede provocar tentaciones. Da un poco de miedo, ¿no?
J.P.D. Personalmente prefiero que me ofrezcan las cosas que me gustan y si encima me las pueden ofrecer más baratas y enfocadas trabajo que me ahorro. No creo que la información sea peligrosa, es el uso de esa información el que es peligroso. Yo sólo veo ventajas. Si lo utilizas para mejorar la vida de los usuarios, fenomenal, pero si lo utilizas para robarles, para espiarles o para influirles… Es otra cosa.

EMP. Emprendedor desde los 19 años, ¿de dónde viene tanta inquietud empresarial?
J.P.D. De nuestro padre. Ahora dice que está retirado, cosa que no es verdad porque trabaja sin parar, pero cuando empezamos era presidente de British American Tobacco, que en ese momento era la quinta compañía del mundo en tamaño y un conglomerado un poco extraño, porque era la primera o segunda tabaquera del mundo, el primer productor de papel y la tercera o la cuarta de servicios financieros. Cuando tú creces viendo eso, pues es como el que crece viendo todo el día jugar el fútbol: acabará jugando también él.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

EMP. ¿Entonces, el ejemplo de un emprendedor en casa es decisivo para las siguientes generaciones?
J.P.D. Absolutamente. En cuanto a la eterna duda de si el emprendedor nace o se hace, es cierto que hay gente que nace con más inquietudes que otros, porque todos somos diferentes genéticamente, pero creo que la influencia de la formación es brutal. Hoy las posibilidades que tiene la gente sin formación de obtener un trabajo razonablemente remunerado y a largo plazo son bajísimas. Por eso, la obligación del Estado y de las instituciones es asegurar que las futuras generaciones y las que están ahora en activo tengan la suficiente formación para poder optar cada vez a mejores puestos de trabajo. Por ejemplo, en nuestro sector tienes que estar permanentemente en formación o estás fuera de mercado. Lo que estudias hoy en cinco años se queda obsoleto y eso es un cambio mental que socialmente hay que dar.

“Nos miraban como a frikis”

Con 19 años, creamos con unos amigos Alfaprint, una compañía de autoedición por ordenador. Acabada la Universidad, decidimos dedicarnos a lo que era nuestra pasión: los videojuegos. Comprábamos licencias en el extranjero y los distribuíamos en España, a través de Proein”. A finales de 1991 y principios del 92 surge la idea de vender acceso a Internet en una joint venture al 50% con Telefónica. “En aquella época nadie era consciente de la importancia de Internet, pero a mí me parecía el futuro. Éramos unos frikis y entonces todo el mundo de la gestión tenía 50 o 60 años. Nos miraban con ojos de marcianos. Pero llegamos tan pronto que creo que ésa fue la razón por la que fue posible. Así nació Teleline, empresa que en 1997, al poco de vender nuestra empresa a Telefónica, pasó a llamarse Terra”.

En 1996 crearon Lanetro, germen del grupo actual. Ese mismo año fundan Pyro Studios. En 1999 lanzan los primeros servicios SMS y WAP, y en 2004 adquieren Zed, pasando a usar este nombre para la línea de servicios móviles. A partir de ahí, incorporan nuevas líneas de ocio digital, desde la animación (Ilion Animation) hasta la formación con U-Tad, o los libros en la nube. Y suma y sigue...

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Líderes