Conviértelo en un postre

Es más fácil digerir algo que detestas cuando sabes que tras ello te espera algo que adoras.

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© D. R.

Recuerdas cuando de niño llegabas a casa y preguntabas qué había para comer? ¿Recuerdas la comida que más detestabas? La mía era las judías verdes. El mero hecho de oír su nombre me provocaba un nudo en el estómago y hacía que desapareciera mi apetito. ¿Y recuerdas lo que preguntábamos después con cara de esperanza?

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—¿Y qué hay de postre?

La respuesta a esta segunda pregunta era nuestro consuelo para cuando la primera iba mal. ¿Cuál era el problema? Que nuestros padres no nos dejaban comer el postre sin antes comer la verdura. Qué mal, ¿no?

Bueno, a lo mejor no tanto.

En realidad tenía un punto genial.

Es más fácil digerir algo que detestas cuando sabes que tras ello te espera algo que adoras.

El postre actúa como un motivador, y automáticamente hace que el plato que aborreces sea más llevadero. Esa es la ventaja de este Peldaño. En esto consiste.

Cada vez que estés a punto de realizar algo que te encante, sé consciente de que eso tiene un valor motivacional y... ¡Empléalo! Considéralo una píldora de motivación y no la desperdicies. Conviértela en un postre. ¿Cómo? Tomando esa tarea que te gusta más y ligándola a otra que te guste menos. Una vez las tengas identificadas, solo tienes que realizar este compromiso contigo mismo: «llevaré a cabo la tarea que me gusta más, esto es, el postre, SÓLO CUANDO HAYA TERMINADO aquella que me gusta menos, esto es, las verduras».

¿Quieres tomarte un descanso para un café en el trabajo? Perfecto. Hazlo en cuanto acabes ese informe que tanta pereza te da.

¿Quieres sumarte a un partido de fútbol con tus compañeros? Perfecto. Ya tienes la motivación para recoger primero un poco la casa. ¿Quieres darte un capricho con un helado esta noche? Perfecto. Hoy ya no te costará ir al gimnasio.

Te aseguro que, desde que la vida me regaló este Peldaño, no ha habido un solo día en que no lo haya usado. Gracias a él he engañado a mi mente para superar más veces la pereza, trabajar con mayor disciplina, y estirar más mis fuerzas.

#LaInteligenciadelÉxito
Si ves que un mini-premio aumenta tu motivación, entonces no tengas uno.
Ten un millón.
@Anxo

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