4 ejemplos de ‘emprendedores por necesidad’ que han triunfado

No suele ser muy recomendable el maridaje. Sin embargo, existen también casos de triunfo de emprendedores por necesidad. Estos son algunos ejemplos.

Diana Arias, las necesidad de superar las secuelas de un Ictus

Diana Arias, la necesidad de superar las secuelas del Daño Cerebral Adquirido

Cuando solo tenía 23 años, Diana Arias sufrió un ictus que la dejó con secuelas y seis meses parada: Durante toda el proceso de rehabilitación entendió “algo muy importante, y es que la vida te pone retos, pero se pueden aprovechar, se puede aprender muchísimo de ellos”. Eso es lo que ella hizo asumiendo otro reto: el de emprendedor, y hacerlo en beneficio de todo el colectivo que, como ella, ha sufrido un Daño Cerebral Adquirido y tiene que superar las secuelas.

Para ello, Diana Arias, diseñadora de formación, creó Decedario, un juego de mesa de estimulación cognitiva que incluye más de 40 actividades diferentes y que se adaptan a las necesidades de cada persona. Fue la respuesta que encontró después de formularse la pregunta de “para qué he sufrido un ictus” y no por qué. Entonces comprendió que emprender este proyecto era una necesidad personal y colectiva. “Mi propósito es ayudar a mejorar la calidad de vida de otras personas”, sostiene. El juego va ya por su tercera edición, tras haber vendido más de 1.500 juegos y haber dado el salto al Latinoamérica. La intención es escalar el juego e ir sacando distintas extensiones, hasta las 10 que tiene planificadas. Pero asegura de Arias que el principal motor que la impulsa a seguir luchando por hacer la empresa más grande es ayudar cada vez a más gente.

César Rivero, a la izquierda.

César Rivero tenía una deuda de 15.000 euros

No es que César Rivero no tuviese dinero cuando decidió montar su empresa, es que partía con una deuda de 15.000 euros que tenía que afrontar cuanto antes. Encontró un trabajo como comercial en una inmobiliaria y descubrió no solo que el sector le parecía interesante sino que, además, se le daba bien. Lo otro que descubrió fue una oportunidad de negocio en lo que se conoce como Flipping House, esto es, localizar un inmueble viejo, comprarlo, rehabilitarlo y venderlo deprisa a mejor precio. Este es el origen de CDM Inversiones, una consultoría de inversiones inmobiliarias que identifica propiedades en mal estado, las reforman y, en un modelo de economía circular, las devuelven al mercado.

Además de CDM Inversiones, los fundadores han lanzado el proyecto de formación online Inversores Inteligentes donde enseñan a otros la forma de hacer negocio en el mercado de los bienes raíces sin necesidad de tener recursos para empezar. El tercer negocio que han creado se denomina Viflip, basado también en el concepto Flipping houses que parte de la propuesta de ayudar a los propietarios de inmuebles a vender una propiedad por más dinero del que tienen previsto y sin arriesgar nada. 

Claudia de la Riva Valls

Claudia de la Riva Valls no encontraba a nadie de confianza para dejar a sus pequeños

 La idea de negocio surgió de Nannify surgió de la necesidad personal de Claudia de la Riva y Julio Ruiz, matrimonio y fundadores de la empresa. Ambos tenían problemas para conciliar la vida profesional con la familiar y no encontraban ninguna solución que las ayudase a encontrar cuidadoras de confianza para sus hijos cuando les hiciera falta. Así que se animaron a crearla ellos. Nannyfy surgió como un marketplace que pusiera en contado a familias con con ‘nannys’, previamente validadas por un profesional psicólogo y todas ellas con un perfil orientado mundo infantil en áreas como magisterio, pedagogía o auxiliar de guardería, entre otros, que pueden compaginar su actividad habitual con el desempeño de esta función de acuerdo a sus necesidades. 

La idea, que tuvo muy buena acogida en el mercado, viró a raíz de la pandemia y el confinamiento a la formación online, de manera que las que antes eran niñeras a domicilio, ahora imparten también clases por videollamada.

Luis García Millán

Luis García Millán quería seguir viviendo en Jaén

Luis García Millán es un ingeniero de Telecomunicaciones y fundador de la empresa Sol Galaxy, una empresa de software que nace con una tecnología espacial desarrollada por ellos mismos. Sol Galaxy nace del proyecto MobiPV de la Agencia Espacial Europea (ESA,) un proyecto que surge tras una larga e infructuosa búsqueda de algún producto que pudiera dar solución a un problema que afectaba a los astronautas de la Estación Espacial Internacional (ISS), poder hacer las maniobras sin tener que consultar en todo momento los manuales, workflows o checklists. De esta manera los astronautas podían consultar y documentar de forma digital todos los procesos que se llevan a cabo en la estación.

Finalizado con éxito su trabajo en la ESA , Luis García Millán quería regresar y seguir viviendo en su ciudad natal, Jaén y como actualmente el emprendimiento no tiene barreras, montó junto a Salvador García García, Sol Galaxy donde desarrollan tecnología para la digitalización de procedimientos. “Un proyecto con el que demostramos que, en Jaén, además de trabajar el olivo, trabajamos también la tecnología”, sostiene.