Cuando las crisis, en lugar de matarte, te hacen más fuerte

En Opinno no tienen miedo a las crisis porque nacieron en pleno colapso de Lehman Brothers, en 2008. Así que ahora, esta consultora de innovación global, en lugar de contraerse se expande.

Pedro Moneo, CEO de Opinno

Opinno es una consultora de innovación abierta global nacida con el propósito de ayudar a las organizaciones a transformarse haciendo uso de metodologías ideadas y aplicadas por emprendedores. La compañía surge a finales de 2008, coincidiendo con la caída de Lehman Brothers la cual acabó por desencadenar una crisis mundial. Pero como dicen que ‘lo que no te mata, te hace más fuerte’, el entorno de alta incertidumbre vivido durante los primeros años ha hecho de Opinno una empresa flexible, valiente, perseverante y, sobre todo, muy resiliente a los cambios, como pone de manifiesto la evolución de la compañía a lo largo de sus doce años de existencia.

La última prueba de todo lo antedicho, la ofreció el pasado 16 de septiembre el mismo CEO de Opinno, Pedro Moneo, al anunciar el desembarco en Italia a través de la adquisición de la consultora de innovación Tree. Es la primera vez que Opinno crece con este procedimiento que la sitúa en la elite de las consultoras de innovación, ahora con un total de 230 empleados, 12 oficinas que se reparten por Europa, Latinoamérica y Estados Unidos, proyectos en 20 países y una facturación que sobrepasa los 16 millones de euros al año. Además, Opinno es partner del MIT Technology. Review, la prestigiosa revista del Massachusetts Institute of Technology y Xprize, los premios que fomentan avances tecnológicos de Google, NASA y Singularity University. 

La evolución de Opinno por etapas

Basados en tres horizontes muy definidos adaptados a la innovación: disruptiva, adyacente, e incremental, Opinno cuenta con un modelo que trabaja en el largo plazo y resistente a los escenarios de alta incertidumbre. El mismo que intentan trasladar a sus clientes. Pero antes de llegar a definir su modelo, Opinno, como empresa, hubo de atravesar varias fases condicionadas, en gran medida, por el contexto.

-De 2008 a 2012. Aquí la palabra clave es “ecosistema”. Cuando Opinno arranca como consultora global de innovación, se habla mucho más de I+D que de I+D+i y es esta última la que ellos quieren potenciar y expandir por el mundo corporativo. Para ello es importante impulsar empresas de nueva generación, que se rijan por metodologías ágiles y arriesgadas como las que ya estaban surgiendo en EE.UU. Mientras allí ya se hablaba de Facebook, aquí apenas unos cuantos sabían lo que era una startup, una incubadora, una aceleradora…Estimular la creación de un ecosistema emprendedor en nuestro país fue, pues, la primera misión de Opinno.

-De 2012 a 2016. La palabra en esta fase es transformación. Creado ya el germen de lo que hoy configura el ecosistema nacional, el paso siguiente consiste en convencer a las corporaciones de las bondades que entrañan esas metodologías ágiles y la forma de conducirse de las startups. Lo que hay que hacer entonces es generar sinergias en las que unos aportan innovación y otros capacidad de negocio.

-De 2017 a 2019. En esta fase entramos en lo que Moneo llama la economía de las plataformas. La mejor manera de integrarlo todo y fortalecer el tejido empresarial completo es mediante la creación de plataformas tecnológicas abiertas. Atrás quedan los tiempos en los que cada empresa se ceñía a su core business ignorando lo que ocurriese a su alrededor. En un mundo hiperconectado, la posibilidad de compilar varias industrias en un solo negocio no solo es posible, sino muy recomendable para ganar en competitividad. Google, Amazon o, ya en España, BBVA o Endesa son un claro ejemplo de lo que decimos. La economía de las plataformas se caracterizan por los efectos de red.

-Desde finales de 2019. La palabra ahora es sistemas. Si antes las empresas acostumbraban a tomar decisiones en función de lo acordado por su junta de accionistas u otras personas muy ligadas a la organización, ahora son los stakeholders de todo tipo los que deciden, con el foco muy puesto en el impacto de la actividad y en la sostenibilidad, que es lo que exigen los principales actores de la ecuación: los clientes. La clave en esta economía de sistemas es tener muy claro el papel que quieres que tu empresa juegue en el mundo y dónde quieres situarla en el horizonte.

Anticipándose siempre a los tiempos, conforme a las etapas referidas, ha ido evolucionando el trabajo de Opinno como consultora, vadeando todas las crisis sobrevenidas en los últimos años.

Una cultura empresarial que resiste a las crisis

En lo que respecta a su evolución interna, también esta la categoriza Pedro Moneo en etapas conforme han ido creciendo en volumen, hasta lograr la cultura empresarial de la que hoy gozan, referente mundial. En ese sentido, los cambios sufridos han sido los siguientes:

-De 0 a 50 empleados: Opinno nace como un proyecto personal de Pedro Moneo, quien decide poner lo 30.000 euros que tiene ahorrados para montar una consultora de innovación que ayudase a las organizaciones al cambio de paradigma que se estaba produciendo en ese momento. Procedente del FEDIT (red española de centros tecnológicos), el último puesto por cuenta ajena que ejerció Moneo como director adjunto, pensó que había llegado el momento de transferir toda esa tecnología que se desarrollaba en los laboratorios al mundo de la empresa. Así es como nace Opinno, primero en Silicon Valley, a finales de 2008, y poco después en Madrid. El ambiente en esta fase incipiente es de camaradería, reclutando a amigos y conocidos.

Moneo ilustra aquel momento comparándolo con el anuncio que publicó Ernest Shackleton en The Times para reclutar marineros para una exploración a la Antártida: “Se buscan hombres para viaje peligroso. Sueldo escaso. Frío extremo. Largos meses de completa oscuridad. Peligro constante. No se asegura el regreso. Honor y reconocimiento en caso de éxito”. Al mismo habrían respondido 5.000 candidatos. Opinno no recibió tantos aspirantes, pero sí la suma de un grupo de amigos que se unieron a un proyecto que les parecía ilusionante y con mucho talento.

-De 50 a 150: “Te das cuenta de que las cosas han cambiado el día que te cruzas en la empresa con alguien que no conoces de nada. Entonces sabes que ahora tienes que asumir el rol de mando y pasar de una cultura personal a una cultura corporativa, pero que alinee los intereses de todas esas personas a los de la empresa».

-De 150 en adelante. Para explicar el cambio que supone este salto de personal, Moneo recurre a la teoría del antropólogo británico Robin Dunbar. Según esta, el ser humano solo está capacitado para tener un máximo de 150 relaciones. Si se excede ese número, se corre el peligro de que la red dure poco, de que surjan desafecciones o incoherencias.

Llegado este punto, pensó Pedro Moneo que había que dar otra vuelta de tuerca a la cultura de empresa. En lugar de inculcar de forma manual los valores y el conocimiento de dicha cultura a las incorporaciones nuevas, era preferible que la transmisión se produjera casi por ósmosis. Es decir, que todo en la empresa estuviese tan impregnado de esa cultura, que el nuevo empleado la adquiriese sin esfuerzo. El resultado de este intento es el Opinno Way, un manifiesto de 43 páginas en el que se recogen al detalle los valores reales de la empresa y lo que se espera de cada nuevo empleado. Esos valores son 6: liderar, crear, construir, colaborar, compartir y generar impacto. 

Con todo tan estructurada, Opinno ya no tiene miedo a seguir ensanchando sus dimensiones. “Ahora la empresa ya puede crecer hasta el infinito y en cualquier parte”, sostiene Moneo. Esta forma tan peculiar de concebir la cultura corporativa se ha convertido en caso de estudio académico por parte de importantes escuelas de negocio, entre ellas ESCP, una de las principales grandes écoles en Francia.

El talento colaborativo que las empresas necesitan ahora

Por otro lado, y según Pedro Moneo, la transformación digital actual demanda profesionales especializados en áreas de conocimiento cada vez más concretas y sofisticadas, que además se renuevan con frecuencia y obligan a la formación y reciclado constante de los expertos. “En Opinno hemos descubierto que el mejor talento del mundo no quiere estar en nómina, lo que nos ha llevado a repensar el negocio de la consultoría en el futuro, y la respuesta es que la consultoría debe y va a ser disrumpida por los modelos colaborativos”.  Se trata de un nuevo modelo donde las consultoras tendrán núcleos más pequeños y grandes redes de expertos que participan en proyectos alineados con su área de especialización. “En Opinno -concluye Moneo- trabajamos de manera activa con una gran red de expertos en nuestros proyectos de consultoría, pero mantenemos a los directores de proyecto como personal propio. Un modelo híbrido entre la consultoría tradicional y la economía colaborativa, que nos permite mantener la cercanía con nuestros clientes y asegurar la calidad de nuestro trabajo, a la vez que somos escalables y especialistas en cualquier campo tecnológico”.