Electrocosto: cómo facturar 23 millones desde una nave industrial

Venden 250 electrodomésticos al día, facturaron 23 millones de euros en 2019 y en algunos rankings aparecen como el negocio de comercio electrónico que más creció el año pasado en España. Todo ello, desde una nave industrial de Córdoba. Así es Electrocosto.

La historia de su fundador es curiosa. Diego Jurado comenzó a vender electrodomésticos hace más de 40 años, con 17, y desde el primer momento destacó sobre sus compañeros, más experimentados que él. Poco después abrió su primera fábrica de muebles de cocina, que fue líder en la ciudad de Córdoba pronto. Jurado se crió en una familia trabajadora de un barrio periférico de la ciudad andaluza, y pertenece a esa raza de emprendedores de éxito que no cuentan con formación universitaria. 

“Imaginar ahora si me habría ido mejor o peor con más estudios o en otras circunstancias es un ejercicio de ciencia ficción que no conduce a nada, porque es imposible saberlo”, apunta. Sin embargo, sí reconoce el valor de los estudios superiores para mantener una visión más amplia, aunque “no pueden sustituir ese olfato o visión empresarial que creo que es un don natural”. 

Con toda una vida de trabajo a sus espaldas, ya no acude todos los días a la oficina, pero sigue pensando de forma constante en el futuro de la empresa, “en tener ideas para que esté en una constante evolución, que es lo fundamental, porque en este mundo o vas por delante y sabes ofrecer en cada momento lo que el cliente quiere, o te quedas parado y estás muerto. Necesito tiempo en soledad para pensar, y eso es más difícil hacerlo en la empresa en horario de oficina, porque siempre hay reuniones, consultas o llamadas que te distraen”, explica. 

Inicios en el mundo online

Manuel Ávila, actual gerente de la compañía en su día a día, recuerda los inicios del ecommerce: “Hace unos siete años, cuando nosotros teníamos tiendas físicas de electrodomésticos, anticipando hacia dónde iba el mercado, decidimos abrir una tienda online. Nunca imaginamos que tendríamos el éxito que hemos conseguido. Como también nos dedicamos a vender al por mayor a otras tiendas, contábamos con
un stock grande, por lo que podíamos ofrecer precios competitivos al mercado nacional”. 

Los resultados hablan por sí solos. Más de 90.000 electrodomésticos de todo tipo vendidos al año, desde lavadoras –venden 12.000 al año– hasta hornos, aunque también venden teléfonos móviles, maquinillas de afeitar, videojuegos o relojes inteligentes. Todo ello, con la confianza para el consumidor de un servicio de atención al cliente constante y la entrega del producto en un plazo máximo de 48 horas, además de, por supuesto, los precios más competitivos del mercado. 

“En un primer momento nos dimos muchos cabezazos porque no estábamos consiguiendo una forma viable logísticamente de vender. Llevar desde Córdoba hasta Barcelona o Bilbao una lavadora o un frigorífico era complicado, pero poco a poco fuimos engranando el sistema y terminamos dando con la tecla”, explica Ávila, que destaca como principal escollo inicial la capacidad para absorber las pérdidas por el deterioro del producto durante el transporte. 

Un equipo millennial, clave para crecer en el canal digital


La juventud del equipo es otra de las claves que explican el ascenso de Electrocosto hasta el liderato de las venta online de electrodomésticos. De los 25 empleados que trabajan en las oficinas de la compañía –otros 25 lo hacen en el almacén–, el mayor solo tiene 31 años. Además de los perfiles más clásicos (atención al cliente, contabilidad, administración…), en la sede de la compañía se pueden encontrar expertos en posicionamiento web y programación, community manager y profesionales del marketing de contenidos o I+D. 

“Hemos tenido que acudir mucho a los profesionales más jóvenes, con otra mentalidad. Ellos entienden muy bien el mercado online, porque casi siempre han convivido con las nuevas tecnologías”, valora Ávila. Jurado también coincide en este punto. Para él, “un buen líder se debe caracterizar por rodearse de los mejores en cada faceta, para que así puedan complementar su función. Lo fundamental es la idea, pero luego, para desarrollarla, tiene que ayudar un equipo que sepa destacar en cada departamento o función”. 

Pero, en Internet, importan más cosas que las ventas. Es lo que intenta plasmar el responsable de redes sociales de la compañía, Alberto Fernández, de 26 años, en su trabajo. Inspirado en perfiles de otras compañías y organizaciones, las redes sociales de Electrocosto mantienen un tono gracioso -casi cómico- y cercano con los clientes, generando así el sentimiento de comunidad que es la base del Internet actual. 

Además de las redes sociales, desde la compañía se ha incidido en el marketing de contenidos, a través de un blog y un canal en Youtube donde se publican desde consejos a la hora de elegir una campana extractora hasta una receta de pechugas de pollo con queso preparada en uno de los hornos de su catálogo. De esta forma, a la vez que se ofrece una información útil para los internautas, se crea una necesidad de compra en el lector y se mejora el posicionamiento de su web en los buscadores. No en vano, la web de Electrocosto es el segundo resultado del buscador de Google al teclear “tienda de electrodomésticos online”. 

Objetivos ambiciosos

Sin embargo, el éxito de Electrocosto no se podría entender sin el crecimiento del comercio electrónico en los últimos años. “Los menores de 40 años todo lo mueven por el canal digital. Actualmente, el consumidor tiene la información sobre cualquier tipo de producto que se le antoje. La confianza es cada día mayor. El éxito aquí radica en las garantías. 14 días de desistimiento, se pueden flexibilizar las formas de pago, devolución asegurada…”, analiza el gerente sin obviar a la vez el crecimiento de la competencia: “Nuestra fórmula no es secreta, y cualquiera puede adaptarse a los tiempos. Por ello, debemos seguir avanzando. Nosotros distribuimos desde Córdoba y tenemos cierta desventaja con respecto a otras tiendas que se ubican en Madrid. Perdemos un día de servicio, porque todo el producto pasa en algún momento por la capital”, afirma. 

De momento, Electrocosto no se fija un techo. Como medida más urgente, abrirán un centro logístico en Madrid a corto plazo, y ya piensan en dar el salto internacional, empezando por Portugal, “aunque el mercado tiene unas características especiales y tenemos que seguir adaptándonos, sobre todo a los métodos de pago”, anticipa Ávila, quien también cree que el futuro sigue pasando por el comercio electrónico. Como dato, el pasado black friday, sus ventas online siguieron creciendo interanualmente -facturaron unos tres millones de euros-, mientras que sus ventas físicas se estanca- ron con respecto a otros años.