El emprendedor que ha sabido poner a los fabricantes de tornillos en lo más alto

La misión que desde hace años se propuso el emprendedor Pedro J. Carrillo fue, nada menos, que poner en valor a la industria española, tanto a la tradicional como, ahora, a la 4.0. Lo bueno es que lo está consiguiendo.

Pedro J. Carrillo, emprendedor en el sector industrial

La actual ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, fue la primera en ofrecer una charla en la serie de Industry Talks, el canal de comunicación audiovisual creado por Pedro J. Carrillo con el propósito de dar un espacio y visibilidad a los profesionales del sector industrial para hablar desde su experiencia y aportar ideas innovadoras que generen una Comunidad que aporte conocimiento a la Industria Española.

La de la ministra fue la primera de una serie que va ya por las 48 ponencias con la intervención de lo más granado de la industria nacional. Las charlas iTalks forman parte de una plataforma más amplia que pretende convertirse en el medio de comunicación referente en el sector industrial donde también se recogen artículos y entrevistas enfocadas en esta vertical.

La viruta vivida desde pequeño

Se trata de la última de las numerosas iniciativas impulsadas por Pedro J. Carrillo desde que, siendo aún muy joven, se percató de que la industria en nuestro país no estaba todo lo valorada que debiera y se propuso cambiar esta perspectiva. Lo cuenta él mismo:

“Yo empecé a trabajar muy joven en la empresa que tenía mi padre. Era la típica empresa familiar que se dedicaba a fabricar componentes. Me veían como a un chavalillo que hacía piezas y luego las llevaba a otras empresas, y siempre escatimando precios. Me di cuenta de que no valoraban mi trabajo ni el de mi padre cuando, en realidad, sin la pieza que nosotros les entregábamos a tiempo no podían culminar su trabajo o lo que estuviesen desarrollando. Con el tiempo, mi padre sufrió un aneurisma. Mientras se recuperaba, me quedé yo al frente del negocio decidido a transformar todo eso. Empecé a aportar valor a los clientes, dejé de visitarlos con el mono o vestido de faena, sino con traje. Muchos se sorprendían al verme así y yo les explicaba que es que luego tenía que ir a visitar a otra empresa más importante que la suya. Eso parecía que les molestaba porque empezaron a hacernos encargos cada vez mayores. Cambié también la imagen corporativa de la empresa y aprendimos a diversificar y a vender mejor. Quería hacer ver a los clientes que no les necesitábamos o que, al menos, esa necesidad era recíproca. Empezamos a hacer más cosas que la mera fabricación, a buscar más clientes y a aumentar los márgenes con el objetivo de no depender de un cliente más de un 20%. A partir de entonces todo cambió. Cuando mi padre se reincorporó, le costó reconocer su propia empresa, pero a mi toda esa experiencia me enseñó que siempre hay que aportar valor, pero que el primero que tienes que aprender a valorarte eres tu mismo”.

De proveedor de la industria a estratega

A día de hoy, la empresa familiar a la que se refiere Pedro J. Carrillo sigue en pie, aunque tanto su padre como él ya no forman parte de la misma. Tras estudiar ADE, Pedro J. Carrillo se dio cuenta de que a él lo que se le daba realmente bien era el mundo de la comunicación, del networking y de las relaciones públicas así que, mientras intentaba salvar el negocio familiar, fue montando en paralelo su propio proyecto empresarial, hoy convertido en el Grupo Metalia.

El core principal de Grupo Metalia es la comunicación, el marketing y los servicios para la promoción o la búsqueda de clientes para las empresas industriales. Es decir, marketing digital orientado al sector de la industria al objeto de ayudarles a posicionarse, mejorar la imagen corporativa y vender más. Tras 20 años de andadura, la empresa cuenta con más de 600 clientes de toda España. Hablamos de clientes de todo tipo, desde pequeñas empresas hasta grandes compañías, ninguna de las cuales contempla a este emprendedor como un proveedor más, sino más bien como a un estratega y un partner.

Su larga trayectoria y esa habilidad para actuar como polo de conexión entre empresas industriales y personas convierten a Pedro J. Carrillo en uno de los profundos conocedores de la industria en España. Fruto de su bagaje fue también la organización de MetalMadrid , la primera feria sectorial en Madrid que, junto a la de Bilbao, se convirtió en la más importante del país. Todavía calendarizada en Ifema, con ella experimentaría Carrillo su primer exit emprendedor tras ser adquirida por una compañía Belga después de haberla organizado él durante 10 ediciones consecutivas. Cuando la vendió, la feria acogía ya a 500 expositores y ocupaba más de  25.000 metros cuadrados de exposición del recinto ferial.

“Para mi carrera fue un momento importante.-declara- Me encontré con 45 años, con que había vendido una feria y que cerraba un ciclo. Pero yo quería seguir haciendo cosas”. Así que se sumó a otros proyectos empresariales: entró a formar parte del equipo directivo de Madrid Foro Empresarial, organizó otra feria nueva, esta vez para el sector de Defensa y se hizo inversor. En esta última faceta figura como inversor en proyectos dentro de la logística, como Goi o BooBoo, así como otras más tecnológicas, como Witrac, o CultureBox, en el sector cultural. Su última aventura inversora la ha llevado a cabo con Brutal Burrito, un restaurante ‘canalla’ abierto hace escasamente unas semanas en el barrio de Malasaña de Madrid.

Tenía también preparadas para su estreno en 2020 otras dos ferias, una orientada en servicios para empresas y otra con el foco puesto en el sector legal. La irrupción de la pandemia, sin embargo, abortó ambos proyectos que ahora permanecen en stand-by con la vista puesta en el 2022. 

Lo que no se vio venir

“Yo, que soy bastante previsor y que me gusta ir dos años por delante de las cosas, esto no lo vi venir -declara en referencia al Covid- Nadie podía imaginarlo. Lo malo era también que mi sector no estaba saliendo entre los favorecidos de la crisis y eso que se habló mucho de la evidente dependencia de terceros y de la necesidad de revitalizar el sector industrial que llevaba años desmantelándose. Aún así, la industria no falló e hizo gala de nuevo de su generosidad, poniéndose toda ella al servicio de la pandemia. Yo siempre digo que es el un sector super comprometido sin pedir nada a cambio”, asevera. Para coordinar acciones en los momentos más duros de la crisis sanitaria, pusieron en marcha una plataforma online con el nombre Industria vs Covid a las que se sumaron decenas de entidades que, entre todas, llevaron a cabo mas de 300 iniciativas de ayuda.

Lo que no quería Carrillo es que, ahora, una vez superados los momentos más críticos, el sector industrial volviera a caer en el olvido, que se dejase de hablar de la industria como se venía haciendo relegándolo a la parte más baja del escalafón. Por eso decidió crear un medio de comunicación solo para la industria en el que dar visibilidad al talento sectorial nacional que, en su opinión, “es mucho”, y para dar a conocer a la sociedad la importancia de un sector que, a día de hoy, representa el 12% del PIB nacional, aunque debería andar ya por el 20%. Para eso nace industryTalks por cuyo canal han pasado ya grandes emprendedores y personalidades en representación de áreas tan variopintas como la industria aeroespacial, la financiera o la de Defensa. La intención es finalizar el año en curso con un centenar de charlas motivacionales e informativas colgadas en el sitio.

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