6 empresas españolas nacidas en la Universidad para revolucionar la industria

No solo el MIT o Stanford han proporcionado al mundo emprendedor ideas ingeniosas que han revolucionado la economía global. También de la Universidad española surgen proyectos brillantes que revolucionan los mercados. Aquí recogemos solo seis ejemplos.

Saalg Genomechanics: la revolución de la ingeniería de obra civil

Cristian de Santos e Ignasi Aliguer decidieron capitalizar el paro sumando así 30.000 euros para fundar su empresa: Saalg Genomechanics. Ambos se habían conocido en la Escuela de Ingeniería de Caminos, de la Universitat Politècnica de Catalunya y, una vez finalizado el trabajo de investigación doctoral de de Santos, decidieron unirse para montar la empresa en julio de 2016. No obstante, “con 8 años encerrados en los laboratorios”, dice Aliguer, les faltaba la formación que convirtiera sus investigaciones en valor para el mercado, es decir, la parte del negocio. La brecha la superaron tras pasar por el programa de innovación de Mobile World Capital, The Collider y ahora en la aceleradora de Lanzadera.

SAALG Geomechanics la integran ya 6 personas. La empresa se enmarca dentro de la ingeniería especializada en soluciones numéricas avanzadas, calibraciones de modelos numéricos y caracterización de parámetros de suelo y roca por backanalysis (también conocido como análisis inverso). “El objetivo principal de SAALG Geomechanics es construir un puente entre la investigación académica en el campo de la geomecánica y la industria; construyendo la ingeniería de hoy y de mañana”, afirma de Santos en su perfil en Linkedin.

Lo que han creado en SAALG Geomechanics es una plataforma web que analiza datos de instrumentación geotécnica a tiempo real durante la ejecución de una obra civil. Para acometer una obra de estas características, valgan como ejemplo la excavación de un túnel subterráneo para construir una estación de metro, es necesario controlar la respuesta del terreno dado que de ello dependerán las posibles desviaciones de la obra y el ajuste a los plazos comprometidos. Hasta aquí nada nuevo, porque esto hace años que se hace a través de sensores capaces de medir parámetros como los desplazamientos del terreno en obra. El problema, según cuenta Aliguer, es que una vez que se analizan estos valores la tendencia en la fase del diseño es conservadora, es decir que se ponen en el peor de los supuestos. Desde esta perspectiva, la consecuencia es que se incrementa el presupuesto y los plazos de ejecución cuando, en muchas ocasiones, la realidad tira al optimismo más que las previsiones establecidas.

Para afinar en el trabajo de prospección del terreno, en SAALG Geomechanics han desarrollado un software innovador con algoritmo que, partiendo de los datos facilitados por los sensores del terreno, aplica machine learning ajustando la realidad al diseño y planes de ejecución. Consiguen así optimizar todo el proceso de construcción de la obra civil y abaratarlo, en algunos casos, hasta en un 50%.

En cuatro años de existencia, la empresa ha conseguido ya clientes de la talla de Acciona, Ferrovial y OHL, entre otras grandes. Ya fuera de España trabajan con Transport for London o Deutsche Bahn AG, principal empresa ferroviaria de Alemania.

Entre sus accionistas figuran Xavier Capellades como business angel y Cemex ventures, entre otros. Han conseguido también apoyo económico de The Collider, un CDTI y dos Enisas (línea Jóvenes Emprendedores y Crecimiento). Ahora, se hallan en negociaciones para levantar una ronda de 600.000 euros y proseguir con su sueño: crear la herramientas que definirán el futuro de una construcción eficiente, sostenible y segura, a lo largo de todo el ciclo.

Libelium: la conexión del mundo a internet

Libelium es una multinacional tecnológica española que diseña y fabrica tecnología de hardware y un kit completo de desarrollo de software (SDK) para redes de sensores inalámbricos, de forma que integradores de sistemas, ingenierías y consultorías puedan llevar a cabo soluciones fiables para ciudades inteligentes a usuarios finales, en el mínimo tiempo de salida al mercado. Su tecnología llega ya a múltiples sectores, desde el agrícola hasta el control de la calidad de las aguas. Todo ello la convierte en una de las empresas nacionales más laureadas.

Libelium se constituyó en noviembre de 2006 como spin-off de la Universidad de Zaragoza de la mano de Alicia Asín y David Gascón, con el propósito de desarrollar tecnología capaz de monitorizar de manera inalámbrica cualquier tipo de parámetro ambiental. Más adelante se establecerían como empresa con entidad propia, aunque mantienen su óptima relación con la universidad de la capital aragonesa.

David Gascón, ingeniero Informático, ha sido reconocido por la Real Academia de Ingeniería como el joven Investigador más importante de España en 2018 y galardonado como Innovador del Año por el Massachusetts Institute of Technology (MIT) en 2012. Ha colaborado con la NASA para el envío de sensores al espacio, y con National Geographic para la monitorización de volcanes activos. Es también autor del libro de ensayos Memento Mori y amante y productor de música electrónica, donde se mueve con el nombre artístico de David Meiser.

En cuanto a Alicia Asin ha ostentado siempre el cargo de CEO en Libelium. Fue la primera mujer en recibir al Joven Emprendedor Nacional en el encuentro de 2014 de la Confederación Española de Jóvenes Emprendedores (CEAJE). Ostenta también el Premios Rey Jaime I (2017) y Premio de la Revista Emprendedores en la categoría a la Innovación Empresarial en el Sector Agroalimentario, entre muchos otros.

La tecnología transversal de Libelium fue pionera en el mercado, lo que supuso una gran ventaja empresarial con un potencial de mercado casi infinito. Como la mayoría de las pymes, empezaron con un capital social de 3.000 euros y algunos de los premios que iban cosechando como startups. En solo 9 años pasaron de tener una plantilla de 3 a 56 personas y facturar 50.000 a 3,5 millones en 2014. Actualmente,  Libelium es referente mundial en internet de las cosas (IoT), con clientes repartidos por 120 países, más de 110 partners internacionales, proyectos en todos los continentes y facturando el 90% en el exterior. 

Fractus: acabaron con las grandes antenas externas de los móviles

Los que ya tienen cierta edad, recordarán los tiempos en los que los teléfonos móviles funcionaban una antena alargada. A mayor tamaño, mayor longitud de onda y alcance de manera que parecía que estábamos en una lucha de espadachines. Así fue hasta que el doctor Carles Puente, ingeniero de Telecomunicaciones de la Universidad Politécnica de Cataluña, empezó a investigar la tecnología fractal. Trataba con ello de solucionar dos problemas fundamentales: reducir el tamaño de la antena más allá del habitual y, segundo, hacer que la antena fuese multibanda, es decir, introducir múltiples bandas de funcionamiento para que la misma antena pudiera reutilizarse para varios servicios de comunicación. Intuyendo el potencial de esta tecnología, pidió apoyo a otro investigador y compañero de la Universidad, Rubén Bonet, hasta dar con el desarrollo definitivo de la antena fractal que daría lugar al nacimiento de Fractus, con un tercer socio fundador, Francisco Moyano.

La empresa se funda en 1999, cuando todavía era difícil prever el impacto de esta tecnología. De hecho, el año de nacimiento los cerraron con una facturación de 55.000 euros. Sin embargo, el desarrollo de la tecnología móvil propulsó de manera insospechada el crecimiento de Fractus, que en 2002 facturaba ya 1.300.000 euros y 3.800.000 euros en 2005. La imposibilidad de atender a toda la demanda, les llevó a adoptar un modelo de negocio dual. Por un lado, como vendedores directos de producto -40 millones de antenas en 2014- y, por otro, la venta de licencias de su tecnología a otros fabricantes. Entre sus clientes, los más grandes del momento, desde Nokia hasta Eriksson o Alcatel.

La comunidad científica también reconocía el mérito al designar a Carles Puente entre los candidatos finalistas al premio Inventor Europeo 2014, que concede la Oficina Europea de Patentes, en la categoría de pequeñas y medianas empresas, uno más a su galardonada tecnología. El triunfo, sin embargo, era un poco amargo. El alcance de la tecnología desarrollada por Fractus motivó a ésta a litigar en EEUU contra diez de los principales fabricantes de móviles del mundo por supuesta violación de patentes. Con nueve de ellos llegó rápidamente a acuerdos extrajudiciales y con el décimo, Samsung, no se reconcilió hasta 2014.

Actualmente la compañía posee una cartera de derechos de propiedad intelectual de más de 40 invenciones protegidas a través de más de 120 patentes y solicitudes de patentes en los Estados Unidos, Europa y Asia. 

Agnitio: liderazgo mundial en biometría de voz

Agnitio se fundó en mayo de 2004 para ofrecer soluciones biométricas de voz dentro del sector gubernamental para inteligencia y forense. Este proyecto empresarial arrancó dentro de la Escuela Universitaria de Ingenieros Técnicos de Telecomunicación de la UPM, a partir de la dilatada experiencia de un grupo de investigación de profesores dentro de la biometría de voz. El primer cliente de la empresa fue la Guardia Civil que supo apreciar la utilidad de la herramienta para identificar voces en los procesos periciales. Empezaron a interesarse luego la Policía y otras instituciones de Seguridad del Estado y cuanto vieron el interés creciendo del mercado, la Universidad Politécnica de Madrid opta por deshacerse de su spin-off y ponerla en manos de emprendedores. Es en ese momento, 2004, cuando entran Javier Castaño, chief financial officer, y Emilio Martínez (CEO), fundadores de Agnitio junto a otros dos profesores.

Al tiempo se alzaron con el liderazgo mundial de su tecnología única. La facturación llegó desde el primer momento. En 2010, la suya era ya una historia de éxito, con una red de colaboradores al más alto nivel en materia de seguridad, desde Universidades hasta servicios de inteligencia de todo el mundo. Más adelante, desarrollaron una segunda línea de negocio con otra tecnología de aplicación civil consistente en la autenticación a través del teléfono móvil. En este caso sus clientes serían empresas como las entidades bancarias al objeto de combatir el fraude. La línea de negocio dual les permitió protagonizar un doble exit, uno con la electrónica estadounidense Cirrus Logic y otro con Nuance Communications, ambas del Nasdaq.

Zeleros: a la cabeza del quinto modo de transporte

Zeleros es una empresa española con sede en Valencia que se dedica al desarrollo de tecnologías de transporte de alta velocidad Hyperloop. Para impulsar el despliegue del que se conoce ya como el quinto modelo de transporte, acaban de recibir 7M de euros. La suma abre una nueva etapa a la compañía para seguir avanzando el desarrollo del vehículo Hyperloop  en Europa y abordar el despliegue del Centro Europeo de Desarrollo de Hyperloop en España, que incluye una pista de pruebas de 3 km para demostrar la eficacia de sus tecnologías a alta velocidad.  vehículo que levita magnéticamente y que se desplaza dentro de un tubo

Zeleros se funda en Valencia como empresa en noviembre de 2016 por Daniel Orient (CTO), David Pistoni (CEO) y Juan Vicén (CMO), precursores del equipo Hyperloop UPV de la Universitat Politècnica de València, contexto en que el surgió la empresa. El equipo de investigadores fue galardonado con el premio al ‘Mejor Diseño de Concepto’ y ‘Mejor subsistema de Propulsion/Compresión’ por SpaceX en la competición Hyperloop Design Weekend en el reto mundial lanzado por Elon Musk. Así que los fundadores de Zeleros son también los creadores de “Hyperloop UPV”, proyecto universitario por el que fueron premiados.

Actualmente, Zeleros cuenta con el respaldo de de grandes empresas en distintas industrias, interesadas en participar en la evolución de este nuevo mercado y tecnología inminente.

Rive Technology: tecnología molecular highway

Rive Technology fue fundada en 2006 para comercializar la tecnología Molecular Highway para procesos catalíticos y de separación, como los utilizados para refinar el petróleo, producir productos químicos y biocombustibles y purificar el aire y el agua. La empresa la creó Javier García Martínez el primer español en situarse al frente de la presidencia de la Unión Internacional de Química y el presidente más joven en los 100 años de historia de la IUPAC.  Su liderazgo científico y empresarial ha sido también reconocido con el Premio Rey Jaime I en su categoría de Nuevas Tecnologías, el Emerging Researcher Award de la American Chemical Society y el Kathryn C. Hach Award de la American Chemical Society. Es miembro del Consejo de Tecnologías Emergentes del Foro Económico Mundial, de la Academia Joven Global y Fellow de la Royal Society of Chemistry. 

Javier García es también catedrático de Química Inorgánica y director del Laboratorio de Nanotecnología Molecular de la Universidad de Alicante (UA) donde, además de ejercer como docente, desarrolla trabajos de investigación en nanomateriales y en su aplicación en el sector energético. 

García Martínez desarrolló la tecnología durante su estancia postdoctoral en el MIT (Massachusetts Institute of Technology). La empresa resultante, que llegó a levantar más de 80 millones de dólares, se convirtió en un caso de éxito tras ser adquirida recientemente por la multinacional química Grace, líder mundial en productos químicos especializados y materiales.

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