Estonia, el nuevo paraíso para startups (Incluso más que Delaware)

Quince minutos son los que necesitas para establecer una empresa en el país báltico.

Poner a Estonia en el mapa no es tarea sencilla. Es uno de esos pequeños países del noreste de Europa que consiguió su independencia de Rusia tras la Primera Guerra Mundial. A mediados de los 90, Estonia comenzó su transformación. A raíz del control soviético, su gobierno relativamente joven hizo una gran apuesta en lo que era en ese momento, una tecnología prometedora: Internet. Desde entonces, su economía no ha dejado de crecer y actualmente se encuentra a la cabeza de los países de la eurozona.

El país báltico presume de una economía avanzada con altos ingresos. Fue recientemente clasificada la cuarta economía más libre en Europa y la primera en cuanto a la libertad de Internet. Mientras que en España el sistema económico está principalmente basado en el turismo, Estonia destaca su sector bancario y servicios digitales.

Este país está destinado a convertirse en la nueva meca de la tecnología y destronar a Silicon Valley como paraíso digital. En las escuelas de Estonia los niños reciben clases de programación, incluso llegan a desarrollar aplicaciones con tecnología bitcoin.

No es casualidad que Estonia tenga una de las tasas más altas de nuevas empresas per cápita en Europa. Los estonios son emprendedores e innovadores y su Gobierno apoya la tecnología y a las pequeñas empresas. Pero, ¿por qué Estonia está atrayendo tanta empresa extranjera a sus puertas?

En primer lugar, Estonia es uno de los países más avanzados digitalmente en el mundo y la administración de una empresa puede hacerse de manera online y de una forma realmente simple. ¿Necesitas firmar unos documentos o registrar un nuevo negocio? Solo con completar un formulario en línea es suficiente. Según fuentes oficiales, se tarda 15 minutos en establecer una empresa en Estonia. Las ventajas no acaban aquí, los emprendedores pueden abrir una cuenta bancaria sin tener que ir físicamente al banco o estar en Estonia.

Pero, quizás, lo más llamativo para las empresas foráneas es el alto Índice de Competitividad Fiscal Internacional. Estonia se mantiene en la primera posición de este ranking elaborado por la CEOE, mientras que España en el puesto 23. Dependiendo de algunos factores, como la distribución del accionariado de la compañía, las empresas tienen unos impuestos bajos o nulos.

Estonia también se preocupa en atraer talento extranjero a su país, o bien para que se unan a las startups ya establecidas allí, o para que establezcan la suya propia en el país. En 2017 lanzó al mercado Startup Visa, un proyecto que pretende ayudar a los emprendedores no pertenecientes a la UE a hacer crecer su startup en Estonia. 

Con todo esto, Estonia ha conseguido tener el mayor número de empresas de unicornios per cápita que cualquier otro país del mundo. Taxify, Skype, Transferwise y Playtech son empresas privadas valoradas en más de 1.000 millones de dólares, conocidas como empresas unicornio. Esto es en un país con sólo 1.3 millones de personas, 300.000 personas menos que la población de Barcelona. Sin embargo, España solo tiene  estrictamente hablando una compañía de unicornios, Cabify.