Estas micropymes se han convertido en multinacionales

Estas cuatro empresas empresas han sabido adaptarse a los nuevos tiempos y están consiguiendo que su facturación haya aumentado gracias a la internacionalización de su negocio.

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Moonwine: La estrategia de vender para otros

Convertirse en el brazo exportador de las bodegas españolas es el objetivo de esta empresa catalana nacida en 2011. Su estrategia pasa por convertirse en un socio imprescindible para que las bodegas puedan darse a conocer en el exterior, haciendo de la selección de su portafolio de representadas una de sus principales valores de marca, ya que Moonwine está especializada en vinos orgánicos y biodinámicos.

“Pensamos que la cultura del vino ecológico es una tendencia de consumo, y la respuesta que tenemos en el exterior nos lo confirma”, explica Albert Diez, su copropietario y director general. De este modo, la empresa firma acuerdos de representación con las bodegas; se trata de una colaboración de compraventa bajo demanda, de este modo las operaciones se ejecutan cuando hay una orden en firme, ahorrándose los costes de stock.

Moonwine ha identificado los mercados asiáticos, el chino de forma especial, como prioritarios. “Sin embargo, sabemos que son países en los que hay que tener paciencia, por lo que los trabajamos con un horizonte de medio y largo plazo. Mientras tanto cerramos otras acciones más en corto”.

En la foto, Albert Diez, CEO, y Pere Flores, director administrativo.

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Seventy Eight: La clave está en el boca a oído

Trabajar en el exterior también deriva encargos al mercado local. Éste es el inusual recorrido de Seventy Eight, un estudio de construcción especializado en espacios comerciales singulares. Fundada y dirigida por Ramón Pomar en 2010, junto a su socio y un empleado, la empresa zaragozana trabaja para firmas como Nike, Mango y Geox.

Según Pomar, la vía para conseguir un portafolio de clientes de ese impacto es “ofreciendo la mayor calidad de trabajo y servicio posibles, respetando los plazos de obra y dejando actuar el boca a boca”. Es así como sin haber cumplido un año fueron recomendados en Francia y, una vez realizado el trabajo, el cliente satisfecho les puso en contacto con Primtemps, los grandes almacenes galos que se han convertido en una de sus principales fuentes de ingresos.

Lo cierto es que esta práctica ha permitido a la empresa “mantener la cartera de clientes y aumentarla en razón de cuatro o cinco grandes firmas al año”, limitando al máximo otras estrategias de marketing. Asegurada la demanda de trabajo, Pomar se ha centrado en las que considera dos de sus principales claves de éxito: “Crear un equipo
profesional muy cualificado, y estudiar muy bien cada uno de los mercados en los que se iba a trabajar. Siempre hay barreras que superar, y prepararse es fundamental para saltarlas con éxito”.    

Es así como la empresa opera además de en Francia en Portugal e Italia, pero como se señalaba al principio son esas marcas las que más tarde han contado con Seventy Eight para su expansión en España, lo que le lleva a afirmar a Pomar que un 90% de sus clientes son extranjeros: “Si no nos hubiéramos dado a conocer en el exterior, hoy la empresa sería la mitad de lo que es”, resume.

En la foto, Ramón Pomar, fundador de Seventy Eight, junto a parte de  su equipo.

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Pirendo: La Red habla de ti

Coincidiendo con el auge de las redes sociales en 2009, los informáticos José María Chia e Iván Rodríguez lanzaron un programa de gestión. Un año después nacía Pirendo, con una oferta de herramientas para la medición y análisis de las redes para agencias de marketing y comunicación. Hoy, ambos socios se han desplazado a Madrid desde Sevilla y Navarra, donde atienden una empresa consolidada de seis personas que en breve reforzará su oferta.

Ser y hablar español se convirtió, primero, en un elemento diferencial clave para Pirendo y, segundo, en un motor exportador. “En un sector dominado por el inglés, los españoles recibieron con entusiasmo una herramienta que les hablara en su propia lengua”, explica Chia. La acogida pronto desbordó las fronteras peninsulares.

En 2011, un año después de su fundación, empezaron a trabajar en México, donde conocieron las herramientas a través de un popular blog escrito por Rodríguez. Los dos socios entendieron que habían encontrado un filón. Así que empezaron a analizar hechos informativos de impacto como elecciones, cuyos resultados ofrecían a grandes medios locales de diferentes países. Y la estrategia funcionó. Hoy cuentan con clientes en Venezuela y República Dominicana y, en menor medida, Argentina, Colombia o Bolivia.

La empresa cofundada por José María Chia (en la foto) ofrece herramientas para el análisis de las redes.

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Quibim: El radiólogo automático

La innovación habita hoy en la pequeña empresa, y qué duda cabe de que pocos argumentos impulsan más la exportación que ser (casi) únicos. Quibim es un proyecto valenciano formada por tres ingenieros y un reputado médico, Luis Martí-Bonmatí, como director científico. Especializada en biomarcadores de imagen, sus herramientas de diagnóstico a través del procesado de imágenes están llamando la atención en las compañías de ensayos clínicos más avanzadas, investigadores y hospitales.

Ángel Alberich-Bayarri, socio fundador de Quibim, explica la importancia que en el proyecto está teniendo el marketing de congresos. Aprovechando que se nació desde la investigación, se apuesta por esta vía para promocionar internacionalmente la herramienta, para lo que es útil el reconocimiento profesional de Martí-Bonmatí. Además se realizan acciones de comunicación para trasladar a través de publicaciones de prestigio sus avances. Como tercera vía, se establecen alianzas win win con otras empresas e investigadores para el intercambio y complemento de tecnologías.

Esto ha permitido que desde el primer momento que se realiza la comercialización, a finales de 2013, llegara demanda desde Estados Unidos, que aportó el 35% de los ingresos del primer ejercicio. 

“Uno no es lo que dice, si no lo que hace”, resume Ángel Alberrich-Bayarri: “Si algo hemos aprendido del marketing americano, es que debes enseñar qué es lo que puedes hacer. A los contactos les invitamos a que nos envíen sus imágenes para demostrar lo que aportamos”.

En la foto, Ángel Alberich-Bayarri y Ana Penades son dos de los miembros que están detrás del éxito de Quibim.

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